El café, mejor sólo que mal acompañado

Además de ser una bebida estimulante o que a día de hoy, es la bebida sin alcohol que más utilizamos para socializar con el resto de la sociedad, surge la corriente que afirma que tomar café adelgaza…..y desde aquí digo que según con qué lo acompañemos.

La tabla nutricional del café nos cuenta que en sí mismo no contiene más que un 0.02% de grasas por cada 100 ml, unos 40 mg de cafeína y algunas vitaminas del grupo B en distintas cantidades apenas apreciables. Más allá de esto es prácticamente agua en un 99.40% con lo que no, el café no engorda, lo que nos hace subir de peso es sin duda la compañía. 2250 millones de tazas de café consumidas a diario en el mundo no pueden estar equivocadas.

La producción de café crece cada año en sus múltiples variedades, mientras nuestro porcentaje de obesos lo hace de la misma manera y es cuando nos preguntamos si de verdad el café es bueno, si adelgaza, en qué circunstancias debería evitarlo o en cuales incluirlo en la dieta y como.

Lo primero que debemos saber del café es que se trata de una bebida excitante por su contenido en cafeína anteriormente mencionado. Con esto las personas con padecimientos cardiovasculares ya se pueden hacer a la idea de que deberían restringir su uso al igual que las personas que padezcan cefalea, diabetes o cirrosis.

Por otro lado el contenido en cafeína no hace bien alguno a según qué sectores sensibles en la población. Caso de embarazo, lactancia o menores. Y mientras los estudiantes abusamos sin control por la creencia de que nos ayuda a concentrarnos, más allá de eso, la falta de descanso necesario por la ingesta excesiva de café le hace un flaco favor a nuestros boletines de notas.

Los estudios son contradictorios en cuanto a los beneficios para la salud que supone el consumo de café, y se extraen resultados similares en cuanto a los efectos negativos del consumo. Asimismo, se ha vinculado a la cafeína como irritante del sistema digestivo, por lo cual deben evitar consumir esta bebida las personas que sufren o tengan antecedentes de gastritis o úlcera péptica. Además, a menudo no está claro si esos riesgos o beneficios están ligados a la cafeína o bien a otras sustancias químicas presentes en el café (y si el descafeinado tiene los mismos beneficios y riesgos)

En cuanto a la medicina tradicional china, no se recomienda el consumo de café en ningún caso por tratarse de un alimento demasiado yang ( calor, excitante…), está totalmente prohibido a los usuarios de acupuntura, además de considerarlo a la altura de cualquier otra droga.

CAFÉ COPA Y PURO?

Un café sí, pero sin excesos, de calidad, delante de una buena conversación y evitando siempre lo que suelo denominar los flecos. Flecos como el cigarro, el dulce, el exceso en su ingesta, la falta de calidad del café mismo y otros factores que hacen un suma y sigue en la decisión de tomarnos un cafecito.

La molienda, el tueste, el infusionado y hasta la marca de la máquina de café hacen mella en su sabor.  Mejor sólo, recién molido, de tueste natural y a poder ser orgánico. A partir de estas premisas, todo lo demás es añadir extras que en nada nos benefician.

Indudablemente la cultura, las costumbres adquiridas a lo largo de los años y la necesidad de cafeína a la que acostumbramos a nuestro organismo hacen que sea difícil llegar a “desengancharse del café” por tanto y como siempre decimos, mesura, cabeza y equilibrio para  mantener una alimentación lo más saludable posible sin la necesidad de esos extras que con sus flecos vienen a arruinarnos nuestra dieta saludable.

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