Arándanos, el “Superalimento” del mes.

El conocimiento sobre las plantas y sus efectos curativos se acumuló durante milenios y posteriormente pasó a ser parte importante de sistemas y tradiciones curativas como el ayurveda en la India, la medicina tradicional china, las tradiciones curativas de los indios norteamericanos, la alquimia árabe o la espargiria.

La cantidad de plantas con propiedades curativas es tal que nadie puede dominar la totalidad del conocimiento de esta materia. Los sanadores tradicionales de numerosas culturas por lo general conocen los usos de cientos de plantas oriundas de su país o región, pero no conocen las plantas oriundas de otras regiones.

De cualquier modo, en nuestros días quedan pocos de estos sanadores tradicionales por lo que el conocimiento profundo de las propiedades
curativas de muchas plantas corre el riesgo de perderse, por lo que animamos a que investiguen sobre las plantas de su entorno y sus virtudes e inconvenientes

La planta medicinal de la que hablamos este mes es además uno de los mejores alimentos que podemos ingerir.

Arándano (Vaccinum mirtillus)

Varios estudios han demostrado que el fruto del arándano tiene la capacidad de proteger y fortalecer las paredes de los pequeños vasos sanguíneos conocidos como capilares. Esto lo hace útil en el tratamiento y la prevención de venas varicosas, flebitis y hemorroides, al igual que en la prevención de problemas de la visión causados por la ruptura de pequeños vasos sanguíneos en los ojos.

Durante la segunda guerra mundial algunos pilotos de la fuerza aérea británica que tenían que volar en misiones nocturnas notaron que cuando consumían una jalea hecha a base de arándano su visión mejoraba. Posteriormente se ha comprobado este y otros efectos del arándano sobre la visión. Un efecto que ha recibido mucha atención en años recientes es el de ayudar a prevenir la pérdida de visión a causa de la degeneración de la retina que se produce con gran frecuencia en personas de edades avanzadas.

En otros estudios se ha encontrado que la combinación de arándano con vitamina E es muy eficaz para prevenir y para frenar el avance de las cataratas.

El arándano contiene además unas sustancias conocidas como antocianidinas que ayudan a fortalecer el colágeno. El colágeno es una
proteína que es parte importante de los ligamentos, tendones y el cartílago.

Las antocianidinas también combaten los estados inflamatorios y tienen
importantes propiedades antioxidantes. Estas propiedades hacen al arándano útil en el tratamiento de enfermedades inflamatorias de las
articulaciones y de las encías.

Las hojas del arándano contienen sustancias que reducen el contenido de glucosa en la sangre por lo que productos derivados de estas son usadas por
personas diabéticas para reducir su necesidad de medicamentos orales o de  insulina. Sin embargo algunos naturópatas e investigadores
señalan que este efecto de las hojas de arándano solo se consigue interfiriendo con un proceso normal del hígado por lo que no es recomendable su uso durante tiempo prolongado.

El consumo del fruto del arándano, por el contrario, sí es recomendable por su efecto protector sobre los capilares que es de inestimable ayuda para prevenir muchas de las complicaciones de la diabetes.

Cuando trabajamos con plantas debemos ser consciente de que esas sustancias y compuestos pueden ser igual de beneficiosos que perjudiciales en según que casos, por lo que siempre será mejor consultar al naturópata antes de usar cualquier planta sólo por recomendación u oídas de algún conocido.

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