El término kinesiología procede del griego ‘kinesis’, que significa movimiento, y se puede definir como estudio del movimiento.

Esta disciplina evalúa el tono muscular y los movimientos de la persona (o los problemas que tiene para realizar un movimiento concreto), con el fin de identificar en qué órgano o qué función en el organismo se encuentra en desequilibrio y por tanto influyendo negativamente sobre el bienestar físico o emocional de la persona.

Gracias esta rápida, cómoda y sencilla técnica, podemos conocer en qué estado se encuentra el organismo y cómo podemos ayudarle a restablecer una mejor calidad de vida.