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Temporada de Naranjas

Hablar de las propiedades organolépticas de las naranjas me parece demasiado obvio.

Fueron los árabes quienes a través de Andalucía, introdujeron la naranja en toda Europa.Se dice que este cítrico era cultivado por distintas civilizaciones desde épocas remotas y que era su apariencia, color y aromas los que cautivaron a los viajeros que las llevaron a otras regiones.

La naranja, en algunos países, fue utilizada en un principio con fines decorativos debido a su sabor amargo, pero más tarde se consiguieron variedades más dulces que los árabes denominaron naranche que deriva de arangus que es como la llamaban los persas. En la mitología se habla del “árbol de las manzanas de oro” que según se dice se refería a las naranjas, consideradas como una valiosa fruta. Tan valiosa se consideraba que Gea le regalo a Juno el Jardín de las Hespérides como regalo de boda. Este jardín se sitúa en el monte Atlas, que estaba poblado de naranjos.

Sea como fuere, bienvenida sea la naranja y todas sus conocidas propiedades nutricionales hasta nuestra mesa. Es uno de los cítricos más populares en los meses de frío, debido a que fortalece el organismo frente a los resfriados para que los síntomas sean menos y por un periodo de tiempo también inferior. Como antioxidante, nos ayuda a prevenir numerosas enfermedades degenerativas como la aparición de cataratas o hipertensión.

 

Consumir una sola naranja cada día nos aporta el 60% de la dosis diaria que un adulto necesita de Vitamina C y además junto a otros cítricos como limones y pomelos, con un elevado número de componentes alcalinos, forma parte de distintas dietas de rejuvenecimiento. Es uno de los alimentos más sanos para nuestro corazón.

 

Masticar antes que beber

Siempre debemos tener en cuenta a la pieza de naranja antes que al zumo de la misma fruta. Aporta una mayor cantidad de fibra alimentaria de calidad y no sube el índice glucémico con la misma rapidez que si la ingerimos en forma de zumo. y a todo lo anteriormente mencionado debemos sumar otros beneficios como:

 

-Ayuda a concentrarse en época de estudios

-Favorece el aumento de la lívido

-Tiene reconocidas cualidades anticancerosas

-Mejora la circulación sanguínea

-Ayuda a controlar os niveles de colesterol

-Contienen Ácido fólico y magnesio

-Ayudan a combatir la depresión y la debilidad en cabello y uñas

-Son ricas en fibra, potasio, agua, sodio, calcio y fósforo por lo que se recomiendan a cualquier edad y para conseguir el peso adecuado.

A pesar de su infinidad de beneficios, las naranjas también tienen sus contraindicaciones. La letra pequeña nos habla de que deben restringir su consumo las personas padezcan de migrañas, por su elevada cantidad en histaminas, aumentan la acidez en estómagos sensibles, úlceras de estómago o casos de gastritis por lo que estas personas deben evitar su consumo.

COBALTO en oligoelemento

Su almacenamiento en nuestro organismo se realiza a nivel del páncreas, del que al parecer es un factor regulador importante.

Su absorción es bastante fácil ya que está ampliamente disperso en el ambiente; al respirar, beber agua, comer o incluso tocar el suelo, aumenta la exposición al mismo.

Se almacena, en mayor cantidad, en las células rojas de la sangre y en menor cantidad en los riñones, bazo e hígado.

El cobalto tiene la misma estructura molecular de otros elementos como la vitamina B12.

Entre sus funciones está el participar en la síntesis de metionina o participar en el metabolismo del hierro.

Por sus propiedades circulatorias y espasmódicas, está indicado para personas que padezcan anemia ferropénica, migrañas, espasmos digestivos o arteritis en los miembros inferiores.

  • Es necesario para la estimulacion y el buen funcionamiento de las células rojas.
  • Puede ayudar a reducir los niveles de azúcar en sangre.
  • Es necesario para que la vitamina B12 desempeñe sus funciones en nuestro organismo.
  • Interviene en el metabolismo del hierro y en la formación de los glóbulos sanguíneos.
  • Síntesis de la timidina que compone el ADN.
  • Síntesis de la colina y la metionina.
  • Es un regulador del sistema vagosimpático.
  • Tiene acción simpaticolítica (sustancia que actúa inhibiendo los efectos del sistema nervioso simpático).
  • Es un antagonista de la adrenalina a nivel de las terminaciones simpáticas.
  • A dosis pequeñas, estimula la actividad de la penicilina y a dosis altas es un antagonista de la misma.
  • Interviene en la fecundidad.

Estos son algunos de los alimentos con mayor contenido en cobalto:

Origen animal: Almejas. Carne. Hígado. Huevos. Leche. Ostras. Pescados. Quesos. Riñones. Vísceras de animales.

Origen vegetal: Cebolla, cereales integrales, cerezas, diente de león, germen de trigo, trigo sarraceno, legumbres, levadura de cerveza, peras.

Estas son algunas de las enfermedades en las que el uso del cobalto, puede estar indicado:

  • Anemias
  • Diabetes
  • Espasmos digestivos
  • Infertilidad
  • Migrañas
  • Neuralgias
  • Neuritis
  • Trastornos en las células rojas de la sangre
  • Transtornos del hígado
  • Trastornos del sistema nervioso neurovegetativo o simpático
  • Trombosis

Las necesidades diarias de consumo son mínimas para mantenernos saludables deben de ser mínimas.

BISMUTO, oligoelemento para las infecciones respiratorias

Este mineral, en forma de sales, se ha venido usando desde hace muchos años por la medicina tradicional o alopática para tratar los problemas de garganta y gastritis pero actualmente está en desuso en muchos países, debido a su posible toxicidad si se toma en altas dosis y durante mucho tiempo.

El bismuto era conocido en la antigüedad como un metal, a menudo se confundía con el plomo, estaño y antimonio.

El bismuto se deriva de la lengua alemana y significa “masa blanca”.

Es un metal pesado de origen natural y estable, y alrededor del 86 por ciento más denso que el plomo, pero mucho menos tóxico, por lo que las aleaciones de bismuto ahora se utilizan como sustitutos de los productos que tradicionalmente se habían hecho de plomo, tales como los perdigones.

Los compuestos de bismuto fueron utilizados una vez para tratar la sífilis, pero son mejor conocidos ahora como remedios gastrointestinales.

En forma de oligoelemento (gluconato de Bismuto) tiene la ventaja de aplicarse para los mismos casos pero sin toxicidad alguna gracias a su dilución. Es así uno de los remedios naturales más eficaz para todos las enfermedades o infecciones otorrinolaringológicas (otitis, sinusitis, faringitis, laringitis, anginas, etc.). En cuanto a las anginas su efecto es muy interesante ya que a veces puede conseguir que recuperen su tamaño natural evitando así su extirpación.

En dosis elevadas puede ser muy tóxico. De cualquier forma se recomienda que su uso y dosis, solo sean pautadas por un especialista.

El bismuto y sus sales pueden causar daños en el hígado, aunque el grado de dicho daño es normalmente moderado. Grandes dosis pueden ser mortales.

A nivel industrial es considerado como uno de los metales pesados menos tóxicos.

Lo podemos encontrar en algunos alimentos como la raíz de MACA y algunas Algas

La primera vitamina indispensable en nuestro organismo. Vitamina A

En el papiro de Eber,(1500 a.C.), uno de los más antiguos tratados , descubiertos en el Egipto faraónico, se recomendaba el hígado de buey y el hígado de gallo negro para modular la ceguera crepuscular y las lesiones que producen opacidad en la córnea.

Ambroise Paré usaba la vitamina A en bálsamo para cicatrizar las heridas y Guy Fajon trató una fístula de Luis XIV, con ungüentos. Hacia 1750, en Alemania, la ceguera era tratada con aceite de hígado de bacalao.

Fue la primera vitamina liposoluble que se descubrió y por este motivo ocupa el primer lugar en la serie alfabética de denominación de las vitaminas.

Durante los años veinte, se llegó a establecer bien la importancia de su papel biológico. Se hallaron fuentes mas ricas de vitamina A, como el aceite de higado de halibut.

Se la conoce como retinol porque tiene una función específica en la retina del ojo.

De origen vegetal: CAROTENO (es un precursor de la vitamina A. Son los pigmentos rojo y amarillo de los vegetales y especialmente de los frutos coloreados como el albaricoque, el melón, el tomate, la naranja. Su denominación proviene de la zanahoria (Daucus carota) que es rica en caroteno.

El más activo es el betacaroteno, llamado provitamina A. También existen el alfacaroteno, gamma-caroteno, criptoxantina y beta-zeacaroteno . La vitamina A tiene acción directa sobre el factor antienvejecimiento, sobre hierro y anemias, sintesis de colágeno, disminuye el colesterol…

ALIMENTOS RICOS EN VITAMINA A  ( Mg. por 100 gr. de porción comestible )

Hígado de cordero 20000.00

Aceite de hígado de bacalao 18000.00

Zanahoria 1333.00

Huevo de pato 740.00

Perejil fresco 673.33

Su déficit provoca: 

PIEL: Es donde primero aparecen los síntomas deficitarios. Se seca la piel que pierde elasticidad y se engorda (se queratiniza). Se enrojece y pica, apareciendo una piel escamosa, con copos blancos que acaban pelándose.

CABELLO: Se reseca y se deslustra, aparece caspa y hay caída.

UÑAS: Secas y quebradizas

OJOS: Especialmente grave en los niños. Primero aparece la ceguera nocturna (hemeralopia), después la xeroftalmia (del griego “ojos secos”) que puede terminar en ceguera.

Una dieta balanceada debe cubrir las necesidades de cualquier vitamina. En el caso de la Vitamina A, encontramos en el mercado cientos de productos que la contienen y no sólo los ya mencionados, también encontramos un alto porcentaje en la calabaza, espinacas, quesos, brócoli, lechugas, huevos, melón, melocotón, papaya, mango, guisantes, jala real, etc…

Tiempo de berenjenas

La Berenjena o  Solanum Melongena pertenece a la familia botánica de las solanáceas como las papas, mandrágora, o tabaco. Uno de los componentes químicos de las solanáceas es la Solanina, un alcaloide que puede resultar tóxico para la salud por lo que es necesario comer siempre la berenjena cocinada y en ningún caso ingerir sus hojas ya que son tóxicas y muy peligrosas, sobre todo para las personas con afecciones cardíacas por los efectos excitantes de la solanina sobre el corazón.

4000 años de cultivo avalan a esta planta de procedencia india y que extendió su consumo por toda Europa gracias a la cultura hispano-árabe predominante en aquella época. Aunque en un principio se pensaba que incluso podía inducir a la locura con el pasar de los años se fueron descubriendo algunas de sus propiedades. De hecho si al cortarlas se ennegrecen es precisamente por su alto contenido en ácido clorogénico, tan antioxidante como la vitamina C.

Mejoran la circulación, ayudan a bajar el colesterol y son adecuadas para consumir después de haber ingerido comidas abundantes en grasas, carnes o quesos porque realizan en nuestras arterias una labor desengrasante y no permiten que los ácidos grasos saturados se depositen en ellas.

Mejoran la digestión estimulando la producción de bilis y son ricas en fibra. Se suelen usar en dietas de adelgazamiento por su alto contenido en agua (Más del 90%) y su aporte en minerales o vitaminas.

Si realizamos una pasta con la berenjena machacada la podemos usar en casos de quemaduras solares en la piel ya que su efecto suavizante ayuda a aliviar el dolor producido por este tipo de quemaduras.

La mejor manera de consumirlas para aprovechar todas sus propiedades es consumirlas al horno o cocinadas en combinación con cebolla y ajo u otras hortalizas a las que realza el sabor.

Aunque fritas también son exquisitas, por su textura absorben mucho aceite por lo que no resultan recomendables para personas obesas. Mejor a la plancha o guisadas como guarnición para algún otro plato.

Cada 100 gramos de berenjena nos aportan  27 62 Kcal.  1,2 gramos de proteínas, 0,2 gramos de grasas , 4,4 gramos de Hidratos de Carbono, 1,2 gramos de fibra alimentaria y 0.93 gramos de Agua

Mi peque no come verduras

A la guerra de levantarse temprano para ir al cole, en septiembre continúa la de “Come las verduras para que te pongas grande…”

¿Como podemos hacer para que los más peques empiecen a consumir verduras?

En primer lugar, dando ejemplo. No podemos pensar que los niños vayan a comer verduras, si nosotros mismos no las consumimos. Por tanto lo primero es “Predicar con el ejemplo”

En segundo lugar empezar a introducirlas en la dieta desde muy pequeños. De esta forma se acostumbran a los nuevos sabores. Si aún así no funciona y seguimos con la “guerra de las verduras” podemos tomar en consideración los siguientes puntos:

-Ofrecerles cremas de verduras en su punto justo de espesor , evitando siempre los tropezones

Ofrecerles variedad en los colores. Cremas verdes (las que menos les gusta) cremas naranjas de zanahoria y calabaza o cremas blancas con patata puerro y apio , son algunas opciones a tener en cuenta.

Combinar primer y segundo plato. Se les premia con un segundo plato que les guste como albóndigas, tortilla francesa etc…,  si terminan el primero.

-Cuando ya son mayores, incluir las verduras de manera divertida como guarnición e ir poco a poco cambiando los sabores, texturas y formas. Salsas, bastoncitos de verduras, croquetas o verduras pasadas por el pasapuré dentro de los guisos habituales….  Jugando siempre y haciéndoles partícipes en la adquisición de los productos y elaboración de los platos cuando sea posible, antes que obligar a que las coman y terminen odiando cualquiera de ellas más por el hecho, que por el sabor.

Lo más importante es ir poco a poco, usando la paciencia y la imaginación como armas principales.

Septiembre es una buena fecha para empezar. La llegada de nuevas verduras de temporada a la cesta de la compra , colores y olores hacen que se despierten los apetitos más dormidos. Eso sí, armados con la paciencia del “Santo Job” y esperando que estén de buen humor para no terminar bañados en puré de lentejas o verles rebuscar el plato en busca de ese minúsculo y casi invisible trozo de cebolla finamente picada con el que suelen toparse en la primera cucharada…..

Familia…Suerte 😉

Cobre en oligoelemento

Un oligoelemento –del griego “oligo”, “poco”, “escaso”– es un elemento químico que, en reducida cantidad, resulta vital para las funciones fisiológicas. Es lo que ocurre con el cobre, cuando va en forma de oligoelemento actúa de catalizador o sea tiende a regular nuestros niveles corporales de Cobre.

Esto es importantísimo ya que en forma de mineral y a dosis pondérales tiene sus contraindicaciones. Además tomar Cobre en exceso puede hacer disminuir nuestros niveles de Zinc.

En forma de oligoelemento no tiene este problema.

La deficiencia de este mineral en nuestro organismo desencadena una serie de reacciones que nos llevan a padecer problemas como defensas bajas, gripes o resfriados de repetición, inflamación de oídos o articulaciones.

Por el contrario,su consumo en la cantidad diaria recomendada según nuestra edad y condición física nos aporta :

  • Fortalece nuestras defensas y actúa como un antibiótico natural siendo nuestro mejor aliado en caso de infecciones producidas tanto por virus como por bacterias (gripe, resfriados, anginas, otitis, etc.)
  • En las gripes, especialmente, suele ayudar a cortar el proceso y sobre todo puede disminuir la sensación de gran fatiga que acompaña a muchos pacientes con gripe.
  • Puede sernos de gran ayuda como antiinflamatorio natural en algunas patologías que afectan a las articulaciones como la Artritis, reumatismos, etc.
  • En cualquier proceso infeccioso, el trabajo de las defensas inmunitarias  origina un aumento de la demanda del organismo respecto a los elementos implicados en la lucha contra la destrucción celular.

El Cobre es el único oligoelemento que si tiene sabor (a hierro) y algunas personas no lo toleran en ayunas. Se suele presentar en forma de gluconato, dentro de viales (ampollitas bebibles) o en forma de comprimidos o cápsulas.

En estos casos se recomienda tomarlo después de haber desayunado o comido. Conviene ensalivarlo muy bien durante unos segundos ya que así mejoramos su tolerancia. También lo podríamos tomar, en estos casos, en forma de cápsula.

La avena, las ciruelas o las espinacas son algunos alimentos que contienen este mineral y cuyo consumo se aconseja para evitar o aliviar distintas carencias nutricionales.

Algas, el alimento que nos regala el mar

Son los vegetales más antiguos evolutivamente hablando y de ahí su gran riqueza en minerales, incomparables a ningún otro vegetal conocido hasta ahora.

Las algas pertenecen al grupo de alimentos consumidos desde la antigüedad por sus excelentes propiedades nutricionales, junto con legumbres, vegetales o frutos secos.

Precisamente, han sido utilizadas en todas las culturas desde tiempos inmemoriales, desde poblaciones chinas a hawaiianas, pasando por celtas, romanos, galos o vikingos o japoneses. De hecho Japón consume más de lo que es capaz de producir.

Las algas no absorben la contaminación marina, tal y como ocurre en el caso de los peces, ya que en zonas sobrecargadas de contaminación no se desarrollan. Por lo que se puede decir que se trata de una fuente orgánica limpia y cargada de nutrientes esenciales. Las algas o vegetales marinos cuentan con una amplia variedad de especies. Suelen crecer en aguas frías durante el invierno y todas ellas contienen clorofila. Las más verdes proceden de la superficie y tonalidades marrones  de profundidad.

Un dato curioso es que todas las algas son comestibles, al contrario de lo que ocurre en el reino vegetal terrestre donde encontramos plantas cuyo consumo no está recomendado. Otra cosa es el sabor, no a todos los paladares les agrada ni está dispuesto a consumir las distintas variedades. Entre ellos encontramos Hierro, Calcio, Magnesio y Potasio además de una importante cantidad de yodo, un mineral difícil de obtener en los alimentos que no proceden del mar.

Las variedades más comunes son el Wakame, Kombu, Arame, Nori, Dulse, Hiziki o Agar – Agar.

Se venden secas por lo que tanto su almacenamiento como su consumo resultan muy cómodos y su conservación se mantiene por periodos de tiempo muy prolongados, sin perder propiedades nutricionales.

De manera general, en sus tablas de composición, encontramos de media un alto contenido en ácido algínico, importante para eliminar de manera natural las toxinas y metales pesados de nuestro organismo. Son ricas en Vitamina A, grupo B (Excepto B12), C ,D ,E y K, en hidratos de carbono y proteína vegetal.

Antes de utilizarlas hay que ponerlas en remojo durante algunos minutos en unos casos, o cocerlas durante algún tiempo en otros, dependiendo de la variedad de algas que vayamos a utilizar.

Existen diversos estudios que demuestran que en las zonas donde más algas se consume, hay mayor longevidad y calidad de vida.

Entre sus beneficios :

-Estimulan la gándula tiroides y con ello el metabolismo. No se aconseja e personas con hipotiroidismo.

-Son muy alcalinizantes  y  remineralizantes incidiendo directamente en el cuidado de nuestros huesos y articulaciones.

-Son depurativas, limpian la sangre, estimulan el funcionamiento de nuestras vísceras.

-Regulan la tensión arterial.

-Aumentan la fortaleza del cabello, piel y uñas.

A tener en cuenta:

Una vez compradas deben ser guardadas en recipientes herméticos

Siempre deben lavarse en agua fría antes de poner a remojo para cocinarlas. Cada una tiene su tiempo concreto de cocción y remojo que oscila entre los 5 y los 10 minutos de media

Por suerte, cada vez más personas las incluyen en su dieta ocasionalmente o de manera continua gracias a los múltiples preparados y combinaciones existentes en los mercados especializados.

 

5 Consejos para combatir el calor

De manera natural nuestro organismo mantiene una temperatura media de 36.0 grados. A esto lo llamamos termoregulación.

En estos días de calor excesivo aumenta y el organismo no es capaz de refrigerarse por sí mismo a través del sudor.

Es momento de ayudar con algunos remedios naturales para evitar sofocos y peligrosos golpes de calor, que pueden llegar a dañar los órganos y causar mareos, fatiga, calambres musculares o náuseas .

1.- El agua

Agua fresca es la forma más efectiva e inmediata para minimizar el calor corporal. No todo líquido será buena opción para hidratar el cuerpo, de hecho bebidas como las sodas, cafés y sorbetes causan un efecto contrario .

Beber o tomar una ducha fresca y las salpicaduras regulares de agua en la cara y muñecas puede ayudar a reducir el calor .

2-Comidas ligeras:

Evita comidas copiosas y alimentos grasientos o fritos. Cuando más pesada o picante es la comida más trabajo le damos a nuestro sistema digestivo , provocando un aumento de la temperatura .

Las comidas ligeras evitaran que nos sintamos hinchados, nos salvaran de digestiones pesadas. Consumir alimentos crudos como frutas y vegetales de temporada, provocará un efecto refrescante dentro del organismo pues son muy ricos en agua.

3.-Guarda tus tónicos y cremas corporales en la nevera.

Lleva contigo un pequeño difusor/spray con agua de rosa mosqueta y refréscate el rostro y cuello a menudo. Hidratará tu piel y servirá como tónico además de ayudar a eliminar pequeñas manchas en tu piel.

4.-Vístete con prendas de algodón

Te mantendrán mucho más fresco que los tejidos sintéticos. No use ropa demasiado apretada sino ropa cómoda de colores claros que permita el paso del aire.

5.-Toma espirulina:

Según la medicina tradicional china, esta micro-alga tiene propiedades refrescantes dentro de nuestro organismo.

Su efecto oxigenador de la sangre y depurativo nos ayudará a eliminar toxinas y evitar retención de líquidos, síntoma muy común cuando la temperatura exterior es extremadamente elevada.

Y recuerda evitar la exposición solar en las horas puntas o hacer ejercicio, busca siempre espacios con sombras donde poder resguardarte del sol relajadamente.

Alimentos para combatir el calor

En los meses de estío nos apetecen tomar alimentos refrescantes, el calor aprieta y necesitamos hidratarnos más a menudo sin dejar de nutrir a nuestro organismo para que mantenga el ritmo diario.

De manera habitual consumimos helados o bebidas con hielo para bajar la temperatura corporal, sin darnos cuenta de que esa bajada es momentánea ya que el cuerpo la contrarresta equiparándola a la temperatura ambiente de nuevo.

Por contra los alimentos de sabor picante como las especias o pimientos picantes, suben nuestra temperatura corporal, por lo que nuestro organismo intenta equilibrar hasta equipararlos con los del medio ambiente. Estos alimentos estimulan la circulación sanguínea y producen un exceso de sudoración sobre la piel, por lo que ayudan a refrigerarnos. Pura ciencia.

Además de los alimentos que nos producen sudor y con ello el equilibrio de nuestra temperatura, existen otros que refrescan como por ejemplo los frutos rojos, cerezas y frambuesas. Disminuyen la presión arterial con lo que ayudan a bajar nuestra temperatura a través de la circulación sanguínea.

A estos hay que sumar:

Aguacates, con sus grasas mono y poliinsaturadas nos ayudan a mantener la hidratación de la piel

Melón, ideal para los más pequeños de la casa por su alto contenido en agua y vitamina C

Sandía, perfecta para evitar los “Golpes de calor”. Nos aporta antioxidantes, hidratación y es de fácil digestión

Cítricos, cada uno de ellos nos aportan una cantidad similar de nutrientes, fibra y minerales. Mandarinas, Pomelos, Naranjas y limones, ayudan a mantenernos hidratados y refrescados en los días más calurosos. Recuerde siempre que mejor un zumo natural que cualquier otra bebida carbonatada o alcohólica para mantener la temperatura corporal y las funciones vitales constantes

Semillas de anís, como aliado en verano. Preparar una infusión de anís a media mañana o tarde nos ayuda a depurar nuestro organismo y a facilitar el proceso de digestión por lo que el consumo energético será menor y con ello la sensación de calor o sopor también disminuye

Melocotón y albaricoque. Ambas son frutas refrescantes y desintoxicantes ideales para tomar en verano. Además los albaricoques son una de las frutas que más vitaminas y beneficios nos aportan en esta época.

-Calabacín, Achicoria, Zanahorias, hojas de Menta, Tomates, la naturaleza es sabia y en resumen son los alimentos de temporada los que nos ayudan a combatir las inclemencias del tiempo en cada temporada.