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Aumentar de peso con la edad, ¿es inevitable?

Con el paso del tiempo nuestro cuerpo cambia de manera constante. Nuestro metabolismo se ralentiza, nuestras células no se reproducen a la misma velocidad, vamos perdiendo tono muscular, además otros factores añadidos que hacen que el aumento de peso con el trascurrir de los años sea casi inevitable en algunos casos.

Existen tres factores que podemos revertir para que ese aumento de peso sea mínimo.

1.- Estrés. 

La vida diaria , los problemas y preocupaciones hacen del estrés uno de los principales factores en nuestro aumento de peso.

Para evitarlo existen ciertas reglas que no nos podemos saltar como hacer nuestras 5 comidas al día, tomar los alimentos de manera pausada y masticando bien cada bocado además de tomar alimentos ricos en fibra y evitar todos aquellos que nos puedan provocar un aumento en el peso corporal.

2.- Pérdida de masa muscular. 

A partir de los 30 años comenzamos a perder masa muscular. Vamos acumulando grasa en sustitución de la fibra muscular cada año que pasa.

Hacer deporte adecuado a nuestro estilo de vida, hace que esa pérdida muscular se retrase y nos encontremos mejor físicamente, lo que mantiene o aumenta no sólo nuestra masa muscular, sino nuestro estado de ánimo

3.- Factores hormonales.

Los años nos traen no sólo una disminución de masa ósea o muscular, también la evidente bajada de la hormona del crecimiento, estrógenos y progesterona disminuyen su producción, lo que hace que nuestro perfil cambie y se vuelva más “redondo”.

En esta ocasión además de los suplementos dietéticos correspondientes a cada persona y edad, podemos ayudarnos suprimiendo carbohidratos y comidas grasas por una mayor ingesta de productos ricos en proteína y fibra.

Sin lugar a dudas, una alimentación adecuada a cada edad y condición va a permitir retrasar el sobrepeso derivado por el paso del tiempo.

No dude consultar a su naturópata de confianza para que le asesore de manera personalizada sobre las pautas que debe seguir al respecto.

Mi peque no come verduras

A la guerra de levantarse temprano para ir al cole, en septiembre continúa la de “Come las verduras para que te pongas grande…”

¿Como podemos hacer para que los más peques empiecen a consumir verduras?

En primer lugar, dando ejemplo. No podemos pensar que los niños vayan a comer verduras, si nosotros mismos no las consumimos. Por tanto lo primero es “Predicar con el ejemplo”

En segundo lugar empezar a introducirlas en la dieta desde muy pequeños. De esta forma se acostumbran a los nuevos sabores. Si aún así no funciona y seguimos con la “guerra de las verduras” podemos tomar en consideración los siguientes puntos:

-Ofrecerles cremas de verduras en su punto justo de espesor , evitando siempre los tropezones

Ofrecerles variedad en los colores. Cremas verdes (las que menos les gusta) cremas naranjas de zanahoria y calabaza o cremas blancas con patata puerro y apio , son algunas opciones a tener en cuenta.

Combinar primer y segundo plato. Se les premia con un segundo plato que les guste como albóndigas, tortilla francesa etc…,  si terminan el primero.

-Cuando ya son mayores, incluir las verduras de manera divertida como guarnición e ir poco a poco cambiando los sabores, texturas y formas. Salsas, bastoncitos de verduras, croquetas o verduras pasadas por el pasapuré dentro de los guisos habituales….  Jugando siempre y haciéndoles partícipes en la adquisición de los productos y elaboración de los platos cuando sea posible, antes que obligar a que las coman y terminen odiando cualquiera de ellas más por el hecho, que por el sabor.

Lo más importante es ir poco a poco, usando la paciencia y la imaginación como armas principales.

Septiembre es una buena fecha para empezar. La llegada de nuevas verduras de temporada a la cesta de la compra , colores y olores hacen que se despierten los apetitos más dormidos. Eso sí, armados con la paciencia del “Santo Job” y esperando que estén de buen humor para no terminar bañados en puré de lentejas o verles rebuscar el plato en busca de ese minúsculo y casi invisible trozo de cebolla finamente picada con el que suelen toparse en la primera cucharada…..

Familia…Suerte 😉

Aloe Vera todo el año

El Aloe  es una planta que pertenece a la familia botánica de las liliáceas ( como el ajo o las cebollas ) y de la que se utilizan sus diferentes partes tanto en aplicaciones internas como externas. Por vía tópica para aliviar quemaduras en la piel, y por vía oral para ayudar a acelerar la motilidad intestinal contra el estreñimiento o ayudar a regenerar tejidos internos gracias a su gran poder cicatrizante y regenerador de las células de la piel, tiene efecto analgésico ,protege el sistema inmunitario, posee acción antiinflamatoria…

Aunque existen hasta 250 variedades distintas, sólo se utilizan 3 o 4 por sus singulares características reconocidas en el ábmito de la salud y de entre ellas la más potente y rica en vitaminas, minerales, aminoácidos y enzimas es Aloe Vera o Sábila (Aloe Barbadensis Miller)

También contiene una gran cantidad de vitaminas, minerales y antioxidantes que estimulan los mecanismos de defensa y de adaptación del cuerpo para hacer frente al estrés físico, emocional y ambiental.

         Existen evidencias del uso del aloe vera 6.000 años AC en los primeros tiempos de los egipcios, donde aparece representaba en tallas de piedra. Conocida como la “planta de la inmortalidad”, se presentó como un regalo en los entierros de los faraones. Las reinas Nefertiti y Cleopatra la utilizaban como parte de su régimen de belleza.

Entre otros detalles, debemos destacar la necesidad de tratar adecuadamenta la planta para extraer de ella todos sus beneficios. Cuando vamos a cortar las hojas o pencas de la planta, iremos eligiendo las que están más externas. Es siempre mejor cortar una penca entera y dejar la parte que no usemos en la nevera o refrigerador, que cortar un trozo de penca y dejar el resto de hoja en la planta.

Además de poseer multitud de propiedades beneficiosas para nuestra salud, el Aloe Vera es capaz de absorber elementos tóxicos derivados de materiales de PVC, pinturas, esmaltes, etc.

Se usa tópicamente para curar heridas y para diversas afecciones cutáneas:

Artritis, quemaduras, quemaduras solares, psoriasis, en la cicatrización de heridas quirúrgicas profundas, e incluso picaduras de insectos.

Es excelente para la piel. Debido al alto contenido de agua, más del 99%, es una gran manera de hidratar y rejuvenecerla.

Es un potenciador inmunológico debido a su alto nivel de antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres que contribuye al proceso de envejecimiento. El aloe vera impide el crecimiento de microorganismos y bacterias patógenas eliminando muchas infecciones fúngicas y virales.

Un tracto digestivo que funcione correctamente es una de las claves para tener una buena salud. El aloe calma y limpia el tracto digestivo y ayuda a mejorar la digestión. También mantiene la flora intestinal sana y ayuda a disminuir las bacterias dañinas en nuestro intestino.

Ayuda en la pérdida de peso al aligerar la carga tóxica en nuestro cuerpo dándonos más energía. Al ser una planta con textura gelatinosa ayuda en la desintoxicación del cuerpo, a través del tracto intestinal absorbiendo toxinas y desechos.

De forma oral también como laxante y para una variedad de condiciones, como la diabetes, el asma, la epilepsia, o la artritis (aunque los resultados médicos han sido menos claros)

Antes de utilizar aloe vera ha de tener en cuenta los factores de riesgo. Nunca debe tomar aloe sin supervisión de su especialista ya que a pesar de parecer inocuo, el uso tópico del aloe vera puede causar irritación, ardor o picazón de la piel en algunas personas.

No aplicar aloe vera en cortes profundos o quemaduras graves sin la supervisión de un profesional de la salud.

Las personas alérgicas al ajo, las cebollas o los tulipanes son más propensas a ser alérgicas al aloe vera.

Si tomas medicamentos con regularidad, habla con tu médico antes de usar suplementos con aloe pues pueden interactuar con aquellos.

Los suplementos con aloe vera no deben ser utilizados por niños pequeños ni mujeres embarazadas o amamantando. En caso de degeneración del hígado y la vesícula biliar deberían igualmente consultar con tu médico.

Teniendo en cuenta estos factores y siempre bajo supervisión, seguro que obtendrá los mejores resultados por el uso de esta y otras plantas.

 

Beneficios del Retinol (Vitamina A)

Se la conoce como retinol porque tiene una función específica en la retina del ojo. En el papiro de Eber,(1500 a.C.), uno de los más antiguos tratados , descubiertos en el Egipto faraónico, se recomendaba el hígado de buey y el hígado de gallo negro para modular la ceguera crepuscular y las lesiones que producen opacidad en la córnea. Hacia 1750, en Alemania, la ceguera era tratada con aceite de hígado de bacalao.

Fue la primera vitamina liposoluble que se descubrió y por este motivo ocupa el primer lugar en la serie alfabética de denominación de las vitaminas

De origen vegetal como CAROTENO. Son los pigmentos rojo y amarillo de los vegetales y especialmente de los frutos coloreados como el albaricoque, el melón, el tomate, la naranja.

Su denominación proviene de la zanahoria (Daucus carota) que es rica en caroteno. El más activo es el betacaroteno, llamado Provitamina A.

Actúa directamente como factor antienvejecimiento, pero también nos ayuda a evitar o mejorar en caso de anemia, síntesis de colágeno, disminuir los niveles de colesterol además de contener propiedades antialérgicas

Una carencia de vitamina A se puede deber a diversos factores:

  1. Por falta de deporte: la malnutrición del anciano y por dietas hipoprotéicas para adelgazamiento o eliminar colesterol.
  2. Por problema de mala absorción: Hepatopatias y problemas biliares, diarreas crónicas, colitis ulcerosas, cirrosis hepática .
  3. Por un aumento excesivo de las necesidades: Enfermedades crónicas, infecciones, y fiebre en los niños, hipertiroidismo, contaminación, tabaco, alcoholismo, cáncer, ingesta de anticonceptivos y algunos medicamentos como antiácidos, anticoagulantes, aspirina, barbitúricos o laxantes.

Algunas enfermedades como neumonía o el hipertiroidismo también hacen perder gran cantidad de vitamina A. para recuperarla podemos incluir en nuestra dieta algunos suplementos alimenticios (siempre bajo supervisión) o alimentos como:

ALIMENTOS RICOS EN VITAMINA A (eq. De retinol) (Alimento Mg. por 100 gr. de porción comestible)

-Hígado de cordero 20000.00 mg /Aceite de hígado de bacalao 18000.00 mg / Hígado de cerdo 17595.00 mg / Hígado de ternera 10000.00 mg

-Huevo de pato 740.00mg.

-Zanahoria 1333.00 mg / Zanahoria cocida 1260.00 mg. / Perejil fresco 673.33 mg.

Margarina baja en calorías 900.00mg. / Mantequilla con sal 828.33 mg. / sin sal 792.16 mg / media sal (3%) 783.33 mg.

La vitamina A es muy estable al calor e insoluble en agua aunque muy sensible a la luz y la oxidación, de ahí la importancia de tomar los zumos rápidamente para poder aprovechar la mayor cantidad de propiedades posibles. Es más, si se consume en productos enlatados se pierde entre un 15-30% de sus beneficios antes de ser consumidos. Aunque la vitamina E la protege de la oxidación, siempre es mejor conservar los alimentos que la contienen a la sombra y al abrigo del aire.

 

Salmonella, más vale prevenir

Los cortes de digestión o quemaduras producidas por permanecer nuestro tiempo al aire libre no son los únicos peligros que nos acechan en verano.

En cada época del año tenemos una bacteria que prolifera más que el resto por las condiciones climatológicas o el tipo de alimentos que tomamos. Es el caso de la Salmonella en verano.

Esta bacteria contamina los alimentos mal conservados y provoca todo tipo de trastornos intestinales y digestivos, muy graves en algunos casos.

La manifestación más común es la enterocolitis aguda acompañada por fuerte dolor de cabeza, dolor abdominal, diarrea, vómitos que trae consigo una rápida deshidratación sobre todo en niños y ancianos.

Animales domésticos y silvestres como aves de corral, ganado porcino o bobino, pueden ser portadores de la bacteria y una vez ingerido el producto animal contaminado, pasa la bacteria al ser humano.

Huevo crudo o mal cocido y sus derivados, leche cruda y sus derivados, agua contaminada, carne y sus derivados o frutas y hortalizas que se contaminan por una mala manipulación de la persona que las prepara o por los instrumentos contaminados.

A pesar de lo aparatosa que resulta esta infección bacteriana y su rápida propagación, es muy sencillo evitarla

1.- Lavarse las manos antes, durante y después de preparar los alimentos

2.- Refrigerar y conservar los alimentos preparados en recipientes pequeños

3.-Cocinar adecuadamente y por completo los alimentos mencionados de origen animal

4.- Evitar mezclar los utensilios entre alimentos cocinados y crudos. (el cuchillo o la tabla de cortar alimentos crudos debe lavarse bien antes de preparar los cocinados)

5.- Mantener la cocina perfectamente limpia y proteger los alimentos preparados del posible contacto por insectos y roedores

6.- Evitar que una persona con problemas gastrointestinales manipule alimentos y utensilios en la cocina

Como ven , la higiene es la principal solución para evitar la salmonela en cualquier época del año. Ahora en verano es igualmente importante la correcta y aséptica manipulación alimentaria y mantener unas condiciones óptimas de salubridad e higiene en todas las áreas del hogar, principalmente la cocina.

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