La sal de la excreción y la eliminación

El Natrium sulfuricum o sulfato sódico expulsa líquidos excedentes del cuerpo. Reduce la cantidad de agua que absorbe el intestino grueso, actuando como un purificador o podríamos decir un desintoxicador indirecto. Por ello, esta sal se convierte en el medio excretor más importante de la bioquímica.

Esta sal ayuda en todas las alteraciones de secreción en los órganos digestivos, entre los cuales se encuentran el páncreas, vesícula biliar e intestinos. Por lo tanto adecuada para

  • Estreñimiento, diarrea, dificultada para digerir grasas, heces de color claro, flatulencias y/o cólicos.
  • Edema, erupciones en la piel con ampollas, acné
  • Inflamaciones debidas a un resfriado caracterizadas por mucosidades amarillas verdosas, dolores reumáticos que empeoran con frío y humedad
  • Tendencia a la melancolía (depresión).

Pregunta siempre a tu homeópata de referencia para conocer más en profundidad esta y otras sales.