El término Kinesiología procede del griego ‘kinesis’ (movimiento). Es una terapia natural que evalúa la respuesta de los músculos para detectar desequilibrios en el organismo. Con ello se previenen trastornos, o se corrigen, aplicando el tratamiento más adecuado para el paciente.

La kinesiología como tal nació en los años 30 del siglo pasado, aunque fue George Goodheart, 30 años más tarde, el que estableció las bases de lo que ahora conocemos como kinesiología aplicada, y que desde entonces no ha parado de evolucionar. En algunos países como Estados Unidos, Australia, o Nueva Zelanda, se considera una profesión con entidad propia y con peso suficiente para ser mucho más que un complemento diagnóstico o terapéutico.

La kinesiología es uno de los tratamientos de referencia en el campo de interacción cuerpo-mente.

En esta terapia, ambas partes están correlacionadas por lo que al cuidar los aspectos de una de ellas, indiscutiblemente se beneficia a la otra.

Según la terapia Kinesiológica, los músculos están relacionados con distintos órganos y funciones del cuerpo humano.

Si su respuesta al test no es adecuada el sistema que lo alimenta –nervioso, sanguíneo, linfático…– está bloqueado o sufre estrés. Así, a través de este examen los terapeutas kinesiólogos detectan las áreas disfuncionales y las consecuencias que tiene esto sobre la salud de la persona.

Esta disciplina evalúa el tono muscular y los movimientos de la persona (o los problemas que tiene para realizar un movimiento concreto).

El objetivo final es identificar, a través de un test muscular de fuerza, el estado energético del órgano asociado al músculo testado y corregirlo, encontrando el problema que produce el desequilibrio y que influye negativamente sobre el bienestar físico o emocional concreto.

Una vez terminado el test, el terapeuta corrige el problema o desequilibrio empleando distintos procedimientos para solucionarlos.

Desbloquea zonas, reduce el estrés y favorece la circulación sanguínea (oxigenando las zonas comprimidas) .Usando sus conocimientos multidisciplinares se ayuda de otras técnicas como la acupuntura, homeopatía, fitoterapia, digitopresión o tapping por ejemplo y los utiliza según cada caso y necesidad.

     Vendajes Neuromusculares.
     Desde que aprendí a usar el vendaje neuromuscular o kinesiotaping no he dejado de usarlo y comprobar como tras un buen masaje osteopático este tipo de vendajes ayuda a mejorar la zona afectada por alguna contractura de manera considerable
     Una de las diferencias principales con los vendajes tradicionales es que el kinesiotaping no impide el movimiento para tratar de eliminar los dolores músculo-esqueléticos. Se trata de aplicar localmente cintas elásticas en la zona afectada para que permita el movimiento y, por lo tanto, la mejora muscular.
A pesar de esto, estas vendas sí que sujetan los músculos, por lo que ofrecen una estabilidad, tanto muscular como articular, y ayudan a mejorar la contracción del músculo debilitado (ya sea por lesión o por infrautilización).
     Otra de las funciones del kinesiotaping o vendaje neuromuscular -Ayuda a reducir la inflamación
-Mejora la circulación, ya que el hecho de que sea un adhesivo levanta la capa de la piel haciendo que haya más espacio debajo de ella para que pase mejor tanto el flujo de la sangre como el de los fluidos linfáticos lo que además ayuda a eliminar las sustancias de desecho del organismo.
-Contribuye a aliviar el dolor, debido a que reduce la presión sobre las terminaciones nerviosas encargadas de detectar el dolor.
-Ayuda a corregir los problemas articulares, mejorando su rango de amplitud y normalizando el tono muscular.
Las Sales de Schüssler son 12 minerales que se encuentran en nuestro organismo de forma natural y que ingerimos diariamente cuando nos alimentamos. No proporcionan al cuerpo los minerales que necesita sino que los distribuye correctamente para que estén en el lugar adecuado y en el momento preciso.
Cuando se toman de forma individual cada una tiene una función especial. Todas en su justa medida garantizan Energía y Salud.
SAL Número 4 : Kalium chloratum
Principales recomendaciones:
  • Resfriados
  • Verrugas
  • Inflamación intestinal y estomacal
  • Cicatrices
  • Vómito
Regula el metabolismo de las membranas mucosas.
El Kalium chloratum o cloruro potásico, junto con la sal cloruro sódico, elimina el agua del organismo regulando los líquidos corporales y se encarga del buen funcionamiento de los músculos y nervios. Además influye en el metabolismo del azúcar y las proteínas, el control del latido del corazón y la actividad estomacal e intestinal. Esta sal es muy útil para curar inflamaciones e infecciones de la piel (eczemas, herpes…) y en quemaduras de primer y segundo grado.
Es adecuada para:
La bronquitis, nariz congestionada, erupciones cutáneas (eczemas), inflamación de la mucosa estomacal e intestinal, conjuntivitis, bursitis, artritis y todas las inflamaciones que son provocadas por la fiebre. Ayuda al tratamiento médico de quemaduras de primer y segundo grado, inflamación de la vaina del tendón, herpes zóster….
Y como siempre referimos, siempre tomarlas bajo vigilancia de su homeópata de cabecera
Aspen: Álamo temblón
Populos tremula
La flor de la premonición.
Para sentimientos y temores vagos y desconocidos que acusan aprensión y presagios ansiosos.
Estos sentimientos son inexplicables.
Indicada para personas con miedo a lo sobrenatural, a situaciones imprecisas que siente que lo amenazan, y a la muerte.
Presagios. Agorafobia, claustrofobia,temores vagos de origen desconocido; aprensión. Ansiedad
Esta flor se necesita cuando la persona se ve asaltada por miedos y premoniciones vagas e inexplicables, o en su interior teme algún tipo de desgracia amenazadora.