La resistencia que tienen los minerales a ser rayados, es decir, su dureza, es una de las propiedades que más se usan para diferenciarlos.

En 1882 el mineralogista alemán Friedich Mohs propuso una escala, que lleva su nombre para clasificar los minerales según su dureza. Esta escala, que más tarde fue aceptada mundialmente, se basa en el principio de que los minerales más duros rayan a los más blandos.

Los términos de la escala de Mohs son 10 y de acuerdo con dicho principio cada uno de los minerales que figuran en ella es capaz de rayar a los que se encuentran por encima y susceptible de ser rayado por los que le siguen.

Talco,Yeso, Calcita, Fluorita, Apatito, Ortosa, Cuarzo, Topacio, Corindón y Diamante

Los dos primeros minerales de la escala se pueden rayar con la uña. Los tres siguientes con la punta de un cuchillo y los restantes no pueden ser rayados ni tan siquiera con una punta de acero.

De acuerdo con ello, los minerales pueden ser subdivididos en tres grupos:

-Blandos

-Semiduros

-Duros.

La fluorita, de dureza 4 en esta escala, se utiliza para la preparación de ácido fluorhídrico. ( Para grabar sobre vidrio), como fundente en siderurgia y para confeccionar lentes de microscopios. Pero también para joyería.

Este bello cristal es en realidad un fluoruro natural de calcio que le debe su nombre al hecho de que resulta fluorescente bajo la luz ultravioleta. Se puede presentar en cinco colores diferentes desde el pardo al azul e incluso a veces incoloro.

En cuanto a sus propiedades destaca su contribución a la relajación muscular. Pasada suavemente por cualquier parte del cuerpo, siempre en dirección hacia el corazón, produce relajación muscular y alivia cualquier dolor.

La capacidad de este cristal para ordenar pensamientos y disminuir el estrés contribuye positivamente en determinadas situaciones de cólera o rabia contenida. Para ello deberemos colocarlo en el entrecejo durante unos minutos que utilizaremos para hacer varias respiraciones y relajarnos en un lugar tranquilo

Facilita la introspección y aporta calma y paz interior. en momentos de cambios o novedades ayuda a detenerse y profundizar en las cosas, aportando así una mayor visión del problema o asunto a tratar.