zafú

Relajarse es descansar bien, hacer de nuestro reposo obligado una fuente de aguas vivas que nos revivifique por dentro y llene nuestro cuerpo y nuestra mente de nuevas energías para volver a la actividad.

¿Sabes sacar el máximo rendimiento a tu descanso?

¿Tiene un sueño reparador?

¿Se levanta cada mañana con la sensación de haber recargado las pilas?

Si contestó negativamente a alguna de las preguntas, es seguro que necesita relajarse, porque en su caso el inevitable período de reposo que necesitamos a diario o después de una actividad, no está cumpliendo debidamente sus funciones.

Es necesario descansar tanto el cuerpo como la mente. En ella recibimos información de manera permanente acumulando millones de datos cada minuto de nuestras vidas.

Si no logramos descansar bien y cumplir con el binomio actividad/reposo que necesitamos, nuestra salud se resentirá a corto plazo.

Tensiones, estrés mental o emocional, dolores musculares, falta de concentración…Empecemos por la relajación muscular.

Algunos de los pasos que proponemos a continuación pueden ser de gran ayuda.

1.- Lugar: Escoger un lugar tranquilo de la casa donde no lleguen ruidos externos.

2.- Acomodación: Lo ideal es sentarse cómodamente o tumbarse en alguna superficie  dura. Suelo, esterilla etc.

3.- Temperatura: Intentar que la habitación tenga una temperatura acogedora. Piense que en algún momento durante los ejercicios podemos quedar dormidos.

4.- Luz: Lo mejor es una penumbra tanto de día como de noche

5.- Hora: Escoger una hora que pueda respetar siempre. Puede ser entre la primera hora de la mañana, levantándose un poco antes o a última hora de la noche, justo antes de irse a dormir.

6.- Vestuario: No dude en que debe ser ropa holgada y cómoda, sin presiones en cintura o articulaciones y a ser posible de fibra natural

7.- Postura: Acostados sobre la espalda o sentados procure siempre que sea una postura cómoda y que permita respirar profundamente sin dificultad.

8.- Respiración: Empezar y terminar siempre las sesiones haciendo tres respiraciones profundas y lentas. Es decir, inspire más lentamente y durante más tiempo.

9.- Actitud mental: La relajación muscular y la mental deben ir de la mano. Ocupar nuestra mente en cada uno de los pasos que vamos haciendo durante el ejercicio es una buena forma de evitar las interferencias que al principio llegarán.

10. Tiempo: Dedicar diariamente  15 minutos  dos veces cada día al principio para ir tomando el hábito. Podemos ir aumentando el tiempo de manera gradual hasta llegar a media hora.

11.- Si por alguna circunstancia nos vemos obligados a interrumpir la sesión, no debemos levantarnos rápidamente ya que eso produciría un efecto nefasto en nuestro proceso de relajación y aprendizaje.

Con estos consejos ya podemos empezar a practicar.

 

 

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