embarazo

Nadie sabe con certeza qué es lo que causa las náuseas durante el embarazo, pero es probable que sea una combinación de cambios físicos que tienen lugar en tu cuerpo. Algunas posibles causas incluyen:

Gonadotropina Coriónica Humana (GCH):  Esta hormona se eleva rápidamente al inicio del embarazo.

Nadie sabe por qué contribuye a las náuseas, pero es una causa probable porque coincide en el tiempo: las náuseas tienden a aumentar al mismo tiempo que incrementan los niveles de GCH.

Estrógeno : Esta hormona, que también se eleva con rapidez a inicios del embarazo, es otra posible causa.

Es común que las mujeres que se acaban de quedar embarazadas se sientan mal ante el olor de algún alimento concreto que ella misma o alguien aunque no esté cerca lo está comiendo y también hay ciertos olores que pueden provocar náuseas inmediatas.

Los aparatos digestivos de algunas mujeres simplemente son más sensibles a los cambios que se dan durante el inicio del embarazo.

Estrés
Algunos investigadores proponen que ciertas mujeres están psicológicamente predispuestas a tener náuseas y vómitos durante el embarazo como una respuesta al estrés.

Sin embargo, no hay evidencia concluyente que apoye esta teoría (por supuesto, si estás sintiéndote constantemente con náuseas o estás vomitando, seguramente vas a sentirte más estresada).

Es más probable que tengas náuseas y vómitos durante tu embarazo si padeces algunas de estas condiciones:

  • Tienes un embarazo doble o múltiple. Los niveles más altos de GCH, estrógeno u otras hormonas en tu cuerpo pueden afectarte. Por otra parte, esto no es algo definitivo, hay algunas mujeres con embarazos múltiples que tienen muy pocas náuseas o ninguna.
  • Has sufrido náuseas o vómitos en un embarazo anterior.
  • Has tenido náuseas o vómitos como efecto secundario cuando estabas tomando píldoras anticonceptivas. Esto está probablemente relacionado con la respuesta de tu cuerpo al estrógeno.
  • Sufres mareos cuando viajas.
  • Padeces migrañas o dolores de cabeza.


¿Qué puedo hacer para sentirme mejor?

Come comidas pequeñas y de manera frecuente a lo largo del día para que tu estómago nunca esté vacío. Las comidas altas en proteínas y que incluyen carbohidratos complejos pueden ser de ayuda. Sea lo que sea que comas, hazlo despacio.

No te recuestes después de comer. Por muy cansada que estés, evita recostarte (especialmente en tu lado derecho) después de comer, porque esto puede retrasar la digestión.

Ten aperitivos a la mano. Mantén aperitivos como galletitas saladas cerca de tu cama. Cuando te levantes por la mañana, cómete algunas y luego descansa unos 20 o 30 minutos antes de levantarte.

Por cierto, levantarte lentamente en la mañana, sentándote durante unos minutos en vez de levantarte de repente, también te puede ayudar.

Evita comidas con olores fuertes. Intenta no comer alimentos con olores que te hagan sentir náuseas. Si esto se aplica a prácticamente todo, está bien comer las pocas cosas que te gustan durante esta etapa de tu embarazo siempre buscando lo más natural y cercan

Trata de comer alimentos fríos o a temperatura ambiente. La comida tiende a oler más cuando está caliente.

Evita las grasas. Trata de no comer alimentos grasosos, porque tardan más en digerirse.

Además, aléjate de las comidas demasiado picantes, densas, ácidas o fritas, que pueden irritar tu sistema digestivo. Comer alimentos desabridos, no suena muy atractivo, pero puede ayudarte.

Es muy recomendable que te laves los dientes y enjuagues la boca después de comer. 

Intenta beber entre las comidas. Quizás las bebidas frías y con gas te sean más fáciles de tomar. 

Una buena estrategia es beber fluidos con frecuencia a lo largo del día. Trata de usar una cañita si beber a sorbos no te funciona.

Pon atención también a otras cosas que te pueden producir náuseas.

Por ejemplo, una habitación donde hace demasiado calor, el olor de un perfume fuerte, un viaje en auto o incluso ciertos estímulos visuales como luces parpadeantes, pueden provocar náuseas. Asimismo, cambiar de posición de manera muy rápida. Evitar aquellas situaciones que te producen náuseas es una parte importante de tu tratamiento.

Aire fresco.

Es importante que respires aire fresco. Salir a caminar o mantener las ventanas abiertas te puede ayudar a calmar las náuseas.

Descansa.

Las náuseas pueden empeorar si estás cansada, así que date tiempo para relajarte y dormir siestas cuando puedas. Ver una película (¡preferiblemente donde no salga comida!) o visitar a una amiga puede ayudar a eliminar el estrés y quitarte de la cabeza el malestar.

Toma tus vitaminas prenatales con alimentos y por la noche.

Intenta tomar esas vitaminas con comida o justo antes de irte a dormir.

Algunas mujeres encuentran un alivio similar al tomar té de menta o al chupar dulces de menta, especialmente después de comer.

Además de estos consejos, las terapias naturales te ofrecen un sin fin de soluciones a la carta para que evites las molestias producidas por los vómitos en el embarazo.

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