Un oligoelemento –del griego “oligo”, “poco”, “escaso”– es un elemento químico que, en reducida cantidad, resulta vital para las funciones fisiológicas. Es lo que ocurre con el cobre, cuando va en forma de oligoelemento actúa de catalizador o sea tiende a regular nuestros niveles corporales de Cobre.

Esto es importantísimo ya que en forma de mineral y a dosis pondérales tiene sus contraindicaciones. Además tomar Cobre en exceso puede hacer disminuir nuestros niveles de Zinc.

En forma de oligoelemento no tiene este problema.

La deficiencia de este mineral en nuestro organismo desencadena una serie de reacciones que nos llevan a padecer problemas como defensas bajas, gripes o resfriados de repetición, inflamación de oídos o articulaciones.

Por el contrario,su consumo en la cantidad diaria recomendada según nuestra edad y condición física nos aporta :

  • Fortalece nuestras defensas y actúa como un antibiótico natural siendo nuestro mejor aliado en caso de infecciones producidas tanto por virus como por bacterias (gripe, resfriados, anginas, otitis, etc.)
  • En las gripes, especialmente, suele ayudar a cortar el proceso y sobre todo puede disminuir la sensación de gran fatiga que acompaña a muchos pacientes con gripe.
  • Puede sernos de gran ayuda como antiinflamatorio natural en algunas patologías que afectan a las articulaciones como la Artritis, reumatismos, etc.
  • En cualquier proceso infeccioso, el trabajo de las defensas inmunitarias  origina un aumento de la demanda del organismo respecto a los elementos implicados en la lucha contra la destrucción celular.

El Cobre es el único oligoelemento que si tiene sabor (a hierro) y algunas personas no lo toleran en ayunas. Se suele presentar en forma de gluconato, dentro de viales (ampollitas bebibles) o en forma de comprimidos o cápsulas.

En estos casos se recomienda tomarlo después de haber desayunado o comido. Conviene ensalivarlo muy bien durante unos segundos ya que así mejoramos su tolerancia. También lo podríamos tomar, en estos casos, en forma de cápsula.

La avena, las ciruelas o las espinacas son algunos alimentos que contienen este mineral y cuyo consumo se aconseja para evitar o aliviar distintas carencias nutricionales.