Es imposible pensar en mejorar nuestra calidad de vida o evitar alguna enfermedad crónica sin ocuparse antes del mal funcionamiento intestinal. Alergias, enfermedades de tipo crónico, cefaleas transitorias o migrañas, depresión o tristeza y malestar son sólo algunos ejemplos.

Más allá de ser un órgano dentro del sistema digestivo u órgano excretor, el intestino ha sido considerado por la sabiduría ancestral como el centro desde donde se maneja nuestra salud e incluso estado de ánimo.

Cuando nuestros intestinos funcionan correctamente, las evacuaciones deben ser normales , (Sencillas u periódicas teniendo en cuenta la velocidad de nuestro tránsito intestinal , tantas veces al día como comidas importantes hayamos ingerido) y generadas sin necesidad de otro auxilio externo que una alimentación equilibrada.

Para comprobar la velocidad de nuestro “Tránsito intestinal” incluiremos en nuestro almuerzo verduras como las espinacas o remolachas, controlando en las horas posteriores el tiempo transcurrido hasta la aparición de heces teñidas de rojo o verde oscuro.

Un tránsito lento y acumulación de escorias en las paredes del colon provoca presión en las paredes del abdomen y evita la correcta absorción de nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo.

Algunos alimentos “clave” para lograr el equilibrio y regularidad intestinal son:

-Higos y ciruelas

-Semillas de lino o zaragatona

-Todas las Algas , por su contenido en mucílagos

-Cáscaras de frutas orgánicas ricas en pectina ( debidamente lavadas)

-Las algarrobas

-El silicio contenido en alimentos como la avena, cebada, perejil , ortiga, guisantes y ajos…

Alimentación acompañada de ejercicio diario moderado (sobre todo para tonificar la zona abdominal), pueden ser grandes aliados para ayudarnos a mejorar el tránsito en nuestros intestinos, limpiarlos y por ende ayudar a evitar otro tipo de síntomas y enfermedades asociadas, más allá de las limpiezas de colon, enemas y otras técnicas depurativas para las que debería consultar siempre y en cualquier caso al especialista.

 

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tres × 5 =