Desde el principio de los tiempos, las tisanas se han utilizado para tratar todo tipo de malestar o desequilibrio en el organismo. Desde los más antiguos curanderos a los más modernos especialistas

Es muy sencillo prepararse una tisana si se conocen exactamente las propiedades de cada una de las plantas que podemos usar. Sobre todo teniendo en cuenta que no por ser natural deja de tener sus inconvenientes en según que casos. Las plantas las empleamos no como remedio , sino como estimulantes, tónicos, calmantes …

La virtud benéfica de las plantas, reconocida y apreciada desde que la humanidad existe, se debe a sus compuestos químicos. las sustancias de que se componen cada una de ellas y que gracias al entorno que las rodean pueden ser más o menos acentuadas.

Sustancias estimulantes, calmantes, disolventes, purificadoras o de naturaleza poco definida que favorecen o retrasan reacciones en nuestro organismo como la muy conocida árnica.

Árnica (Árnica montana)

Esta es una planta que crece principalmente en Europa, El sur de Rusia y Asia central.

Sus flores amarillas brillantes contienen numerosas sustancias antiinflamatorias, analgésicas y anestésicas.

Esta planta ha probado ser efectiva en casos de golpes, contusiones y dislocaciones, dolores reumáticos, e inflamación de la piel. Antiguamente se utilizaba internamente en casos de catarro común, bronquitis, tos y dolor de garganta. Sin embargo, aunque posee propiedades que la hacen efectiva en estos casos su uso interno presenta riesgos de arritmia cardiaca, y fuerte irritación del tracto digestivo. Por esta razón en la actualidad sólo se
recomienda su uso externo.

El Árnica provoca un incremento en el flujo sanguíneo al área en que se aplica. Su uso inmediatamente después de haber sufrido un golpe o
contusión ayuda a evitar la aparición de moretones. En Europa ha sido empleada exitosamente durante muchos años aplicándola sobre la piel para
aliviar el dolor y la inflamación de golpes y torceduras. El Árnica se consigue en forma de aceite, ungüento y crema.

En cualquiera de estas formas puede aplicarse sobre la piel de dos a tres veces por día.

Precauciones

Esta es una planta segura cuando se usa de la forma recomendada. Sin embargo, nunca debe aplicarse sobre heridas abiertas o en áreas donde la la
piel no está presente. NO debe usarse internamente excepto en el caso de remedios homeopáticos que por su propia naturaleza son extremadamente
diluidos. Cuando se aplica en exceso durante mucho tiempo puede causar escozor, y úlceras en la piel.

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