El abuso en el consumo de azúcar refinado está más extendido de lo que creemos.

Cientos de productos alimenticios, se agolpan en los lineales del supermercado cargados de azúcares añadidos , aumentando con ello distintos problemas asociados a la salud en la sociedad actual como obesidad, diabetes, problemas cardíacos y hasta 76 patologías diferentes que hoy en día ya están reconocidas y relacionadas al consumo excesivo de azúcares.

Pero, ¿Cuánto es “excesivo” según las autoridades sanitarias?

La organización mundial de la salud (OMS) estima como consumo excesivo en adultos, aquel que supere los 25 gramos al día (5 cucharillas), entre 12 y 15 gramos para niños (3 cucharillas), lactantes de 0 a 2 años 0 gramos al día. ( http://www.who.int/nutrition/publications/guidelines/sugars_intake/es/ )

Hasta aquí estamos conformes, lo que no sabemos en realidad es que con la cantidad que contiene cualquier producto de nuestra cesta de la compra habitual, superamos con creces estos límites marcados por la OMS.

Por poner un ejemplo, en páginas web como www.sinazucar.org, actualizan los listados de productos que contienen azúcar añadido e investigan continuamente, aumentando con ello el listado disponible.

La fotografía de cualquier producto con los terrones de azúcar que contiene a su lado, están abriendo los ojos de los consumidores habituales. Desde luego, una iniciativa plausible cuando se trata de concienciar a la población en cuanto a la excesiva cantidad de azúcar refinada que se consume a diario sin tener conocimiento de ello.

Más allá de las cucharadas en el café de la mañana, los mal llamados cereales de desayuno, el bocadillo, las pasta con tomate frito en el almuerzo o las cenas de pizzas, perritos, y meriendas varias cargadas de dulces, nuestro excesivo consumo de azúcar al día nos lleva, si no ponemos freno nos llevará de manera irremediable a padecer cuanto menos la temida y peligrosa obesidad.

El remedio o solución es sencillo. Conocer los productos y sus cantidades añadidas de azúcar refinado y seguidamente desecharlos de nuestras opciones habituales alimenticias. Parece fácil, pero créanme cuando les digo que es una tarea bastante complicada teniendo presente el entorno “obesogénico” en el que vivimos, donde priman productos azucarados antes que alimentos frescos.

Tomemos nota.

La enfermedad celíaca es una intolerancia permanente al gluten.

El gluten es una proteína que se encuentra en algunos cereales y sus derivados de uso cotidiano como son el trigo, centeno, cebada y avena. La ingesta de esta proteína presente en muchos de los productos provoca en las personas celíacas un deterioro en el intestino delgado que conlleva una mala absorción de los nutrientes alimentarios.

La celiaquía es una enfermedad que se manifiesta de formas muy diversas, aunque por regla general produce pérdida de apetito y peso, diarrea crónica, alteraciones en el carácter, desnutrición, retraso en el crecimiento…y cuyo único tratamiento conocido a día de hoy es llevar una dieta estricta sin gluten de por vida. Es la única forma conocida para que el tránsito intestinal se normalice y permita vivir a estas personas con calidad de vida.

El consumo, aunque sea moderado, de pequeñas cantidades de esta proteína de manera reiterada, puede causar trastornos muy importantes e indeseables para los celíacos.

Un alimento que en principio no debe tener gluten puede verse contaminado al entrar en contacto con aquel que sí lo tenga, por eso el extremo cuidado que deben tener  sobre todo al comer fuera de casa con la tan  temida “Contaminación cruzada”

Las principales fuentes de contaminación con gluten son:

  • La mezcla, adición o contacto del alimento libre de gluten con otros que sí lo contienen
  • La manipulación o el uso de objetos en la cocina (Menaje, maquinaria, utensilios, superficies…) para alimentos sin gluten cuando previa o simultáneamente se manipulan o se usan con elementos que sí contienen esta proteína. Desde ese momento un alimento sin gluten se vuelve no apto incluso peligroso para una persona celíaca.

Deberemos tener en cuenta

  • Lavarse las manos con agua y jabón antes de manipular cualquier alimento, más aún si están libres de gluten
  • Utilizar estropajos, esponjas, paños y otros elementos de limpieza en forma exclusiva para lavar los utensilios y cubiertos usados para manipular alimentos libres de gluten, las mesas o superficies donde se prepararán los alimentos. Hacerlo siempre antes y después de cada uso.
  • Los alimentos de una persona con celiaquía deben prepararse o cocinarse antes de aquellos que puedan contener gluten y con los utensilios como sartenes, ollas, coladores, tablas y demás de manera exclusiva. Nunca cocinarlos de manera simultanea
  • Lo mismo con tostadoras, hornos, máquinas de pan, sartenes y otros electrodomésticos en los que debe predominar la exclusividad. Es más, en alimentos  como mantequillas, mermeladas, miel, aderezos, salsas etc, deberemos distribuir las porciones  en recipientes individuales entre los comensales y jamás mezclar cubiertos entre alimentos que tienen gluten y los que no.

La contaminación cruzada por gluten es uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de visitar un restaurante, mucho más allá de la obligatoria carta de alérgenos que por ley debe figurar en todas las cartas de restaurantes desde hace tres año siguiendo la normativa europea.

Desde la federación de asociaciones de celíacos www.celiacos.org, desde dónde le podrán prestar información más personalizada.

Aunque en la aromaterapia moderna el sentido del olfato tiene un lugar preponderante lo cierto es que esta va más allá.

La aromaterapia, contrario a lo que podría pensarse no es únicamente el uso de los aromas u olores sino que más bien se fundamenta en el uso de lo que se conoce como aceites esenciales.

Estos son esencias aromáticas sumamente concentradas que se extraen de las flores, hojas, raíces o ramas de numerosas planas, contienen una gran variedad sustancias que poseen propiedades útiles para combatir bacterias, virus y hongos.

aceite masajeTambién contienen hormonas, y numerosos nutrientes.

Las propiedades terapéuticas de los aceites esenciales se conocen desde la antigüedad.

  • En el sistema de medicina de la India conocido como ayurveda se utilizaron desde tiempos remotos una gran variedad de aceites esenciales.
  • Los egipcios utilizaban aceites aromáticos como medicina, al igual que para el masaje y los baños.
  • Los griegos y romanos también empleaban aceites aromáticos para sanar heridas, lubricar la piel, repeler insectos, purificar el aire, y embalsamar cadáveres.
  • En el siglo X se descubrió en Arabia un proceso de destilación que dio fama a lo que se llegó a conocer como los “perfumes de Arabia”.
  • Durante la época de las cruzadas este proceso fue llevado a Europa por los cruzados. Desde aquel entonces los aceites esenciales han formado parte de la herbología occidental.
  • A partir de finales del siglo XVIIII comienza el desarrollo de medicamentos sintéticos con lo que el uso de aceites esenciales fue eclipsado.

Sin embargo, un accidente en un laboratorio químico a comienzos de la década de 1920 revivió el uso de estas sustancias y lanzó una nueva era de investigaciones y aplicaciones de la aromaterapia moderna.

lavanda En esa época el químico francés René Maurice Gatefossé trabajaba en su laboratorio en el desarrollo de un nuevo perfume. De momento se produjo una explosión que le quemó un brazo. Cercano al él había un envase con aceite de lavanda y allí Gatefossé, presa del dolor sumergió su brazo. Rápidamente sintió alivio a su dolor, pero más sorprendente fue que posteriormente y comparado con otras quemaduras que había sufrido anteriormente, esta sanó con rapidez, no dejó cicatrices y ocasionó muy poco dolor. Gatefossé se sintió intrigado y decidió estudiar más de cerca las propiedades de la lavanda y otros aceites esenciales.

En 1928 publicó en francés un libro titulado Aromatherapie acuñando así este término del cual se deriva el término  aromaterapia.

Durante la segunda guerra mundial el médico francés Jean Valnet, utilizó con éxito varios aceites esenciales para tratar las heridas sufridas en el campo de batalla por los soldados. Una vez terminada la guerra Valnet siguió experimentando con la aromaterapia, extendiendo su uso al tratamiento de problemas emocionales. En 1964 Valnet escribió un libro con el mismo título que el anterior de Gatefossé. Este libro se convirtió en el libro de texto fundamental de la nueva disciplina.

Existe mucha literatura al respecto y la aromaterapia a lo largo de la historia ha tomado distintos caminos.

Cada maestro aromatólogo aporta los conocimientos adquiridos y descubiertos, lo que implica que sea una disciplina en continuo crecimiento, interesante para seguir tratando en próximos artículos.

Muchos son los mitos y creencias entorno a la alimentación. En cualquier etapa de la vida nos encontramos con los consejos más o menos afortunados que nos llegan desde todos los ámbitos, por lo que es importante saber distinguir cuáles son los realmente beneficiosos y cuáles los que están respaldados por intereses económicos.

Si hablamos de la embarazada, el libro de los “consejos dietéticos, recomendaciones, prohibiciones, suplementación y mitos se magnifica, por lo que habrá que ir con más cautela de la habitual.

Como siempre digo, una alimentación personalizada y bien planificada no tiene por que ser deficitaria en nutrientes. Por tanto lo primero es ponerse en manos de un Dietista que detecte cuáles son esas necesidades nutricionales y diseñar una ingesta diaria acorde con el estado de la persona , en este caso de la gestante, al igual que vamos al dentista cuando nos duele una muela o a ginecología y obstetricia para revisar el estado de nuestro embarazo. A cada cual lo suyo.

En la embarazada la alimentación no es muy diferente a la normal (no comer por dos sino para dos).

El aumento de peso debe incrementarse de media 1.5 Kg en el primer trimestre, 3 en el segundo y alrededor de 5 Kg de peso en el tercer trimestre. Siempre teniendo en cuenta otros factores aparejados al embarazo como las nauseas, el peso inicial, si sobreviene diabetes gestacional, etc.

La alimentación de una mujer embarazada varía según el tiempo de gestación. En ella no debe faltar los alimentos de primera categoría, alimentos frescos, frutas y cereales, así como de grasas saludables, huevos, leche y siguiendo siempre las recomendaciones que le aporte su dietista.

Da igual si la dieta se confecciona para una embarazada cuya alimentación sea vegana u omnívora, lo importante es que esté bien confeccionada y sea la correcta para cada persona.

Por dar unos apuntes finales:

Mareos por bajada de tensión y de glucemia

  • Comer en la cama alguna galleta integral o alimento salado antes de levantarse
  • Comer más a menudo  (6 o 7 comidas).
  • Evitar bebidas con cafeína.
  • Náuseas:
    • Recomendaciones anteriores además de tomar Infusiones menta, comino, piña.
    • Tomar primer plato patata, pasta o arroz hervido con un poco de aceite de oliva en comida y cena porque no están muy cocinados.
    • Verduras más digeribles: calabaza, judía verdes, calabacín, zahahoria.
    • Fruta hervida o al horno evitando las ácidas.
    • Lácteos en forma de yogurt o queso fresco.
    • Evitar carnes grasas, embutidos y bollería industrial.
  • Acidez:
    • Evitar frutas en ayunas y como postres, vinagre, limón y pimentón y bebidas con gas, evitar fritos y bajo contenido en grasas.
  • Estreñimiento:
    • Caminar y hacer ejercicio, fibra (integrales y rutas y verduras, semillas de lino), beber mucha agua.
  • Calambres:
    • Comer alimentos ricos en Vitaminas del complejo B, y magnesio (Verduras hojas verdes, frutos secos, plátanos)
  • Insomnio:
    • Cenar pronto y ligero(2 horas antes).
    • En esta ocasión se recomiendan alimentos que contengan Triptófano, ya que esta sustancia libera serotonina en nuestro cerebro. Los alimentos que contienen triptófano son por ejemplo: pollo, huevos,  chocolate negro.
  • Evitar en cualquier circunstancia los excitantes como: café, té, bebidas con cola.

Paralelamente a la alimentación saludable, existen técnicas que ayudan a sobrellevar mejor estos meses de espera como las esencias Florales de Bach para equilibrar emociones, masajes circulatorios suaves en pies y piernas para aliviar la pesadez sobrevenida o las técnicas de respiración y relajación entre otras para complementar.

Para más información o consultar puede solicitar cita previa al teléfono 639 66 67 89

Los diferentes alimentos que adquirimos de manera habitual, se agrupan según su aporte nutritivo característico y por ello deben consumirse en una cantidad determinada a lo largo de la semana, para conseguir una dieta equilibrada.

La pregunta es, ¿cuáles son esas cantidades? ¿qué guía podemos seguir al respecto?

Actualmente existen varios modelos a seguir. Pirámide saludable, Plato saludable, método Ficomesa, método de la mano, etc.

Sea cual sea el elegido en su caso debe saber que:

  • Las distintas combinaciones alimentarias deben ser variadas en todo momento.
  • La cantidad de Frutas, verduras y hortalizas ,siempre será mayor que las cantidades de carnes, Pescados o Huevos.
  • Teniendo en cuenta el valor nutritivo y su papel protector para la salud, deberíamos consumir tres o más piezas de fruta al día, preferentemente frescas, enteras y de temporada
  • El yogur fresco y otras leches fermentadas se incluyen en el grupo de los alimentos probióticos. Estos alimentos poseen algunos efectos beneficiosos. Mejoran la respuesta inmunitaria, reducen las molestias en personas con mala absorción de la lactosa, protegen al intestino contra los microorganismos patógenos, deberíamos consumir de 2 a 4 raciones de lácteo al día, según nuestra edad y situación fisiológica (embarazo, lactancia, etc.).
  • Los huevos por su parte son un alimento de gran interés nutricional que nos aporta proteínas de elevada calidad, vitaminas (A, D y B12) y minerales (fósforo y selenio). Aportan además nutrientes esenciales en las etapas de crecimiento y en circunstancias fisiológicas especiales como el embarazo, la lactancia y la vejez.
    Es importante saber que el color de la cáscara de los huevos (blanco o rubio), no condiciona su valor nutricional.
    El consumo de tres o cuatro huevos por semana es siempre una buena opción.

Carnes, pescados, cereales integrales, lácteos fermentados, aceite de oliva virgen, frutas y verduras de temporada y en definitiva, apostar siempre por aumentar la variedad y no la cantidad en el consumo de  alimentos de primera categoría para conseguir, no sólo sentirnos mejor físicamente, sino evitar futuros problemas de salud.