Cada mañana hay muchas personas que se pueden sentar delante de unas tostadas de pan, un vaso de leche con o sin cereales o algo de fruta y yogur en el mejor de los casos.

La idea que tenemos sobre los “productos para desayuno” está bastante instaurada en la población.

Gracias a ello nuestra primera comida del día se convierte de manera general en un desastre. ¿Estamos equivocados?

Los productos que forman parte de los desayunos de más del 80% de la población como los zumos, pan blanco, galletas, bollería o cereales no son más que una mezcla de harinas refinadas, azúcares y grasas poco saludables en la gran mayoría de las ocasiones.

En definitiva, productos cargados de energía azucarada y almidonada pero nada atractivos a nivel nutricional, saludable o saciante.

En realidad el desayuno no es la comida más importante del día. Ya son cientos los Dietista- Nutricionistas que alzan su voz en distintos foros para que empecemos a tomar consciencia de los alimentos reales que ingerimos. Lo que hasta ayer era ley, hoy no es más que un mito alimentario que nos está llevando a ser un país de personas obesas, mal nutridas y por ende enfermizas.

Cada año se multiplican las alergias, los problemas cardiovasculares, la diabetes y otras enfermedades relacionadas directamente con nuestro muchas veces, poco saludable estilo de vida y alimentación.

En resumen, debemos cambiar el chip y dejar de desayunar cada día lo mismo para empezar e introducir poco a poco alimentos reales y saludables, en vez de productos específicos para el desayuno siempre y cuando lo desees.

No es obligatorio desayunar cada mañana. Esta es una ingesta más de alimentos que hacemos a lo largo de la jornada y que suma junto al resto la energía que consumimos. Por tanto, consumir alimentos reales es nuestro primer objetivo y por ello os dejamos algunas propuestas para ir cambiando de hábitos alimenticios.

-Lácteos fermentados como yogur natural, kéfir, queso quark o queso batido (sin azúcares añadidos)desayuno saludable 2

-Fruta fresca de temporada (entera o cocinada)

-Fruta desecada (pasas, higos secos, orejones, dátiles) o deshidratada.

-Frutos secos (tostados no fritos o salados)

-Cereales integrales (arroz o avena, semillas de chía

-Pan hecho en casa. Panes de semillas (o adquirido en locales de confianza)

Crudo o tostado con tomate, aguacate, aceite de oliva, atún, queso y nueces, humus…

-Huevos revueltos (con jamón, atún, champiñones, espárragos…) o duros

-Combinar frutos rojos con queso, tomate cherry con jamón serrano y almendras, queso fresco con dátiles y chocolate negro, rodajas de naranja con almendras picadas o nueces y canela en polvo..

Imaginación al poder