Por sus propiedades antisépticas,  llegó a utilizarse contra un gran número de males, entre otros la peste o el cólera.

Hoy está científicamente demostrado que la Aliína, el principal principio activo del ajo, posee grandes propiedades vermífugas.

Esto sirve de ayuda para eliminar las lombrices intestinales, además de propiedades antisépticas e hipotensoras.

El hecho de que tras cocinarse desaparezcan sus virtudes terapéuticas, hace necesario su consumo en estado fresco o en forma de polvo criomolido.

En esta última forma se conoce como más interesante, ya que conserva sus cualidades y suprimen alguno de sus inconvenientes como el fuerte aliento posterior.

Se recomienda el consumo de ajo en la dieta de personas con problemas de hipertensión, cardiopatías, como antiséptico intestinal y para controlar los niveles altos de colesterol dentro de una dieta equilibrada.

Una de sus variedades , el «ajo negro» tuvo un descubrimiento acidental. https://www.ajo-negro.net/

Un investigador en Japón buscó la forma de desarrollar un ajo sin olor y de entre las tantas pruebas que hizo, colocó una cabeza entera de ajo, con toda su cobertura de cáscaras, en un proceso de ahumado y fermentación, durante determinado tiempo a una temperatura y humedad determinadas.

Terminado de este período, el científico notó que también había perdido cerca del 97% del olor que tenía. Cuando lo analizó, se dio cuenta que los componentes comunes que constituyen el ajo, por ende sus propiedades, habían aumentado en una forma asombrosa, 10 veces más.

Esto fue el inicio de todo un proceso de comercialización y actualmente es ampliamente conocido. Sea como fuere el ajo no debe faltar en una dieta variada y saludable.

Entre sus componentes tenemos:

  • Antioxidante
  • Fácil de digerir
  • Problemas digestivos: Ayuda a mejorar problemas de diarreas, estreñimiento
  • Fortalece el sistema inmune.
  • Azufre
  • Yodo
  • Vitamina B1, B2, B3 y C
  • Calcio, potasio y fósforo
  • Antimicrobiano: Esto previene alergias e inhibe problemas de bacterias.
  • Mejora la circulación: Lo cual disminuye problemas con las articulaciones y los músculos.