El Glutamato monosódico es una sal utilizada como potenciador del sabor en muchos alimentos, en los cuales lo podemos ver como aditivo E-621, y también, puede denominarse como GMS, sal china o umami.

A nivel orgánico es un aminoácido con funciones muy diferentes: en el páncreas, modula la actividad de las células beta pancreáticas responsables de la producción de insulina, mientras que en el cerebro es el principal neurotransmisor excitador.

El problema

Se ha sugerido que personas con obesidad muestran un umbral más elevado en la percepción del llamado quinto sabor o  umami, lo que podría influir en el consumo de más alimentos con glutamato monosódico o MSG.

Y es que este compuesto no genera sensación de saciedad, a la vez que potencia los sabores y percepciones sensoriales.

La EFSA, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (por sus siglas en inglés) ha publicado su opinión a raíz de la revaluación de los niveles de ácido glutámico (E 620) y sus sales derivadas:

El glutamato sódico (E 621), potásico (E 622), cálcico (E 623), amónico (E 624) y magnésico (E 625). Generalmente se les conoce como glutamatos y su uso está autorizado por la Unión Europea. La cantidad diaria de consumo recomendado se ha fijado en 30 mg por kilo de peso corporal.

Con esto de llega a la conclusión de que consumimos más de lo recomendado y por esto, han solicitado revisar los límites máximos para estos aditivos alimentarios como productos de pastelería fina, sopas y caldos, salsas, carne y productos cárnicos, entre otros.

Lo Contiene

Es un condimento alimenticio muy utilizado en la comida asiática y de forma general, cada vez más frecuente en industria alimentaria.

En su forma natural, es un aminoácido no esencial, que se encuentra en alimentos como la patatas, el tomate, queso, carnes, champiñones o espinacas.

Algunas cadenas de comida rápida ya lo han eliminado de sus menús e incluso hay quienes abogan por su prohibición, aunque existe una gran variedad de alimentos que lo incluyen de forma artificial entre sus ingredientes, como:

1. SALSA DE SOJA: contiene glutamato además de otros aditivos como colorantes de caramelo.

2. QUESOS: Parmesano, roquefort y cheddar.

3. CARNES: Jamón serrano, los embutidos curados o el caldo de carne también tienen este ingrediente.

4. PESCADOS Y MARISCOS: Anchoas, sardinas, bonito, atún, gambas, calamares, ostras o almejas.

5. ZUMO DE UVA: También tiene entre sus ingredientes este aditivo que potencia el sabor y lo hace atractivo al paladar.

6. ALIMENTOS PROCESADOS : Pizzas congeladas, patatar fritas,sopas de sobre

Posibles reacciones

Durante décadas se ha empleado como aditivo alimenticio, cuyo consumo puede ocasionar en algunas personas:

 

  • Dolor de cabeza
  • Sofoco
  • Transpiración
  • Presión o tensión facial
  • Entumecimiento, hormigueo o ardor en el rostro, el cuello y otras áreas
  • Latidos rápidos con palpitaciones cardíacas
  • Dolor en el pecho
  • Náuseas
  • Debilidad

No se han encontrado pruebas concluyentes de la relación entre el glutamato monosódico y estos síntomas, aunque un pequeño porcentaje de personas puede tener reacciones leves a corto plazo,que no requieren tratamiento.

La única manera de evitar una reacción es no consumir alimentos que contengan glutamato monosódico.

Las soluciones

Si quieres evitar en lo posible el consumo de glutamato monosódico, es conveniente seguir ciertas pautas como leer los ingredientes en las etiquetas, evitar la comida rápida o adquirir productos untraprocesados y abusar de los frescos es de momento la mejor opción.

Referencias

http://www.efsa.europa.eu/