El sinónimo de dieta no es pollo y lechuga.

Cada vez son más dietistas profesionales que informan y asesoran sobre la amplia variedad de alimentos a incorporar cada día en nuestros platos, sin que esto suponga un sacrificio.

Alegra saber que existen alternativas igual de saludables que la lechuga o el pollo.

Sólo es cuestión de imaginación y dedicar unos minutos para elaborar las diferentes propuestas.

Y es que en la variedad está el gusto.

Teniendo en cuenta unos sencillos pasos, podremos disfrutar del sabor de una ensalada cada día sin tener que incluir alimentos exóticos, caros o difíciles de encontrar en cualquier mercado de barrio.

En primer lugar tendremos presente las cantidades.

Para una persona adulta, la cantidad de ensalada cada día debe ser igual al tamaño de las palmas de sus manos juntas.

En general se apuesta por que 2/3 de la ingesta en el almuerzo se componga de la ensalada, verduras y hortalizas.

Con esto saciamos nuestro apetito de una manera más saludable y evitamos caer en tentaciones alimenticias menos apropiadas

Se apuesta por un aporte vegetal crudo en el almuerzo, ya que de esta forma se  ayuda al proceso digestivo y cocinadas en cremas, purés o sopas en la cena por el mismo motivo.

¿Qué comer?

La base puede pasar por casi todos los vegetales de hojas verdes.

Lechuga, Escarola, Espinaca, Rúcula, Canónigos, Endivias, Berros o Coles.

Podemos alegrar esa primera base de hojas con algunas hortalizas de temporada según el lugar en el que nos encontremos y a fecha, jugando con los colores para hacer el plato  más apetecible

Zanahoria, Tomate, Pepino, Cebolla, Maíz, Alcachofa, Brócoli, apio, palmito…

Ensalada de queso de cabra e higos

El toque dulce lo aporta la fruta de temporada.

Aguacates, fresas, albaricoques, cerezas, ciruelas, manzanas, granadas, naranjas o gajos de mandarina, aportan variedad de sabores, fibra, vitaminas y minerales

Llegados a este punto se puede seguir enriqueciendo la ensalada si lo desea, con proteínas entre las que se encuentran:

Legumbres, Mariscos, Carnes blancas, Quesos, Huevos o Pescado.

Si prefiere hidratos de carbono la tendencia habla de utilizar:

Pasta, Arroz, Cereales o Papas

Sea cual sea la elección el toque final lo aportan los toppings.

Ensalada de cous-cous y granada
  • Especias: curri, comino o cúrcuma.
  • Hiervas: romero, perejil o cilantro.
  • Salsas de soja, tabasco.
  • Frutos secos: almendras crudas o nueces y pipas de girasol o calabaza.
  • Semillas: de lino o sésamo
  • Encurtidos: aceitunas en cualquiera de sus variedades, alcaparras o pepinillos…etc.
Ensalada con queso feta

Las combinaciones saludables son tan distintas que como decía al principio es cuestión de imaginación y algo de previsión.

Todo para que consumir ensaladas sea una sorpresa al paladar y no un disgusto o preocupación por saber qué comemos hoy.

Fuente: Norte Salud Nutrición

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