Frutas, verduras y hortalizas que alegrarán tus platos durante este mes

El mes de julio mantiene vivos los sabores y colores del verano.

En el calendario de este mes, prácticamente se mantienen los mismos alimentos vegetales.

Por sus propiedades, vitaminas, minerales, alto contenido en agua, van a cubrir algunas de nuestras necesidades nutricionales.

Todos estos alimentos de consumo diario, deben combinarse junto a cereales, carnes magras, pescados, legumbres, lácteos y frutos secos.

Con esto conseguiremos mantener una correcta nutrición también durante los días más largos y calurosos del año.

Además de la correcta alimentación, no debemos olvidar que el ejercicio y la actividad física durante estos meses debe ser moderada y evitando las horas centrales del día

El consumo de agua debe ser continuo para mantener una correcta hidratación.

Una forma sencilla es colocar una botella de agua cerca y accesible, sobre todo para los más pequeños y nuestros mayores, quienes suelen deshidratarse con mayor facilidad.

Recuerda que un estilo de vida saludable va mucho más allá de comer sano. Existen otros aspectos que deben ser tenidos en cuenta.

De ahí la importancia de ponernos en manos profesionales y cualificados.

La buena y correcta alimentación es la base para sentirnos bien cada día.

Su alto contenido en agua la hace idónea para mantenernos hidratados en los días de más calor

La sandía pertenece a la familia de las cucurbitáceas. Es una de las 850 variedades junto a calabazas, melón o pepino y comparten algunas cualidades como contener un gran contenido en agua.

El origen no está determinado con precisión pero se cree que esta refrescante fruta tiene su momento en la época de los egipcios, por lo que podemos dictaminar que apareció en el Norte de África y, posteriormente, se extendió por los países mediterráneos para llegar luego al resto del mundo.

Propiedades nutritivas

La sandía ofrece muchos beneficios nutricionales de cara a mantener una buena salud en verano. Casi todos sus beneficios se relacionan con su textura y alto contenido en agua.

Es un postre ideal para los más pequeños, ancianos y personas con problemas de masticación, dada la suave textura de su pulpa

Es una fruta especialmente indicada durante el verano para las personas mayores y niños, por ser más susceptibles de sufrir deshidratación.

Es una fruta de fácil digestión, aunque puede resultar indigesta para ciertas personas si la consumen después de las comidas, debido a que su elevado aporte de agua retrasa la digestión de los alimentos, lo que provoca la consiguiente sensación de indigestión e hinchazón.

Es diurética ( aumenta la producción de orina) por lo que su consumo está indicado para quienes padecen cálculos renales, ácido úrico elevado, hipertensión y otras enfermedades que cursen con retención de líquidos.

Aumenta la diuresis

Resulta interesante comer sandía tras un día de excesos alimenticios, pues al ser diurética, favorece la eliminación de sustancias de desecho por la orina, por lo que resulta una ayuda perfecta como desintoxicante.

La sandía es la fruta que más agua contiene, casi un 93%, además de niveles importantes en vitaminas, minerales e hidratos de carbono. 

Por cada 100 gramos de esta fruta encontramos:

  • 89 mg de potasio.
  • 11 mg de magnesio.
  • 4,6 gramos de hidratos de carbono.
  • 0,5 gramos de fibra.
  • 20, 5 kcal.
  • Vitaminas como el ácido fólico y la provitamina A.

La sandía NO engorda

Además de muy refrescante, hidratante, saciante e ideal para épocas de verano donde necesitamos un aporte extra de líquidos, la sandía tiene un bajo valor calórico comparado con otras frutas, sobre unas 30 calorías por cada 100 gramos además de un gran porcentaje de agua (más del 90%) en su composición.

Pero la sandía no es sólo agua ya que tiene una cantidad de nutrientes, como la vitamina A, el antioxidante licopeno, vitaminas del grupo B, esenciales para el grupo nervioso y también betacarotenos que la dotan de ese color tan apetecible y característico.

Cardiosaludable, diurética, sabrosa, refrescante…Sin duda, es la reina del verano

Aliada perfecta para cualquier circunstancia y época del año,las ensaladas son excusa perfecta para comer sano.

Al hablas de ensaladas cada persona imagina su favorita. «Para gustos se hicieron los colores».Entre sus múltiples beneficios además de poder disfrutar de sus propiedades nutricionales están:

  • -Experimentar y saborear nuevas texturas.
  • -Hacer participar a los más pequeños en su propia alimentación.
  • -Fomentar la creatividad e imaginación culinarias.
  • -Llenar el tupper de opciones económicas, saciantes y saludables.
  • -Alimentarse de forma variada a diario.
  • -Evitar el consumo de alimentos menos saludables.

La base de las ensaladas

Para configurar una ensalada diferente para cada día del año, sólo debemos tener los productos de temporada y cercanía a mano.

Lo más común es utilizar una base de lechuga, que presenta una textura suave de hojas sueltas, tiernas y crujientes, con un dejo dulzón.

La lechuga favorece la digestión, estimula la formación de bilis, es refrescant, diurética y combina con casi todo. Incluso favorece el sueño. Son quizás nuestra primera opción, por eso esta semana os propongo ampliar horizontes y buscar nuevas alternativas como:

Albahaca

De color verde intenso, con hojas suaves, bordes redondeados y punta afilada. Fresca en ensalada, va bien con tomates, champiñón, queso, ajo, y se entremezcla fácilmente con lechugas, espinacas y rúculas.

Espinaca

Ofrecen a las ensaladas uno de los verdes más intensos y brillantes, lleno de nutrientes. Da sabor ligeramente amargo, va bien con casi cualquier tipo de proteína (garbanzos,jamón, huevos, etc.). Elegirlas bien verdes, crocantes, sin manchas. Las más pequeñas, son más tiernas y de fácil masticaciòn.

Rúcula

Con un sabor ligeramente picante, adquiere tanta personalidad que hay que combinarla con precaución. En solitario, va bien con peras, quesos, champiñón, huevo, nueces, o incluso con un aliño simple de aceite de oliva y jugo de limón. Mezcla bien, en poca cantidad, con lechugas, escarola o endivias. Elegir los mazos jóvenes y jugosos. Ideal para servir con pescados, mariscos o quesos algo picantes.

Col rizada o kale

De hojas firmes, rizadas, crujientes y de sabor algo amargo, es la verdura de moda en Europa y EE.UU. Conocida por ser la hoja verde con mayor aporte de aminoácidos (tiene los nueve aminoácidos esenciales), además es rica en calcio, hierro, vitamina C y fibra, ayuda a eliminar toxinas, es baja en calorías y refuerza uñas y pelo. Combinada con trozos de pollo o pescado a la parrilla y una vinagreta; es una deliciosa opción.

Berros

Una pequeña cantidad será suficiente para cambiar el sabor de una ensalada. Tiene un recuerdo de sabor a mostaza y pimienta que lo hace ideal para servirlo solo, aderezado con sal y aceite de oliva. Berros, naranja en trozos, aceitunas negras y vinagreta con jugo de limón o de naranja. Combina muy bien con quesos y nueces. Debe comprarse muy frescos y mantenerse con agua para que dure más.

Endivia

Navegando sobre endivia

Refinada y elegante, ideal para realzar un plato, como una sencilla guarnición o para combinar con quesos, yogur, frutas, pescado, pollo, etc. Sus hojas tienen poco verde y son de sabor fresco y amargo, que le dan un toque distinto a las ensaladas. Su sabor amargo se encuentra especialmente concentrado en las partes más cercanas a la raíz. Si las puntas tienden a abrirse, no es fresca. Deben conservarse lejos de la luz del sol, ya que puede aumentar su sabor amargo.

Debemos tener en cuenta aspectos importantes como la buena higiene de los alimentos, la frescura y sobre todo disfrutar de su sabor y distintas combinaciones y aderezos con el mejor aceite de oliva virgen, distintos cítricos y vinagres, semillas y otros.

La imaginación es libre.