Su alto contenido en agua la hace idónea para mantenernos hidratados en los días de más calor

La sandía pertenece a la familia de las cucurbitáceas. Es una de las 850 variedades junto a calabazas, melón o pepino y comparten algunas cualidades como contener un gran contenido en agua.

El origen no está determinado con precisión pero se cree que esta refrescante fruta tiene su momento en la época de los egipcios, por lo que podemos dictaminar que apareció en el Norte de África y, posteriormente, se extendió por los países mediterráneos para llegar luego al resto del mundo.

Propiedades nutritivas

La sandía ofrece muchos beneficios nutricionales de cara a mantener una buena salud en verano. Casi todos sus beneficios se relacionan con su textura y alto contenido en agua.

Es un postre ideal para los más pequeños, ancianos y personas con problemas de masticación, dada la suave textura de su pulpa

Es una fruta especialmente indicada durante el verano para las personas mayores y niños, por ser más susceptibles de sufrir deshidratación.

Es una fruta de fácil digestión, aunque puede resultar indigesta para ciertas personas si la consumen después de las comidas, debido a que su elevado aporte de agua retrasa la digestión de los alimentos, lo que provoca la consiguiente sensación de indigestión e hinchazón.

Es diurética ( aumenta la producción de orina) por lo que su consumo está indicado para quienes padecen cálculos renales, ácido úrico elevado, hipertensión y otras enfermedades que cursen con retención de líquidos.

Aumenta la diuresis

Resulta interesante comer sandía tras un día de excesos alimenticios, pues al ser diurética, favorece la eliminación de sustancias de desecho por la orina, por lo que resulta una ayuda perfecta como desintoxicante.

La sandía es la fruta que más agua contiene, casi un 93%, además de niveles importantes en vitaminas, minerales e hidratos de carbono. 

Por cada 100 gramos de esta fruta encontramos:

  • 89 mg de potasio.
  • 11 mg de magnesio.
  • 4,6 gramos de hidratos de carbono.
  • 0,5 gramos de fibra.
  • 20, 5 kcal.
  • Vitaminas como el ácido fólico y la provitamina A.

La sandía NO engorda

Además de muy refrescante, hidratante, saciante e ideal para épocas de verano donde necesitamos un aporte extra de líquidos, la sandía tiene un bajo valor calórico comparado con otras frutas, sobre unas 30 calorías por cada 100 gramos además de un gran porcentaje de agua (más del 90%) en su composición.

Pero la sandía no es sólo agua ya que tiene una cantidad de nutrientes, como la vitamina A, el antioxidante licopeno, vitaminas del grupo B, esenciales para el grupo nervioso y también betacarotenos que la dotan de ese color tan apetecible y característico.

Cardiosaludable, diurética, sabrosa, refrescante…Sin duda, es la reina del verano

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