Sus cualidades gastronómicas y los estudios que prueban sus beneficios para la salud lo han convertido en uno de los grandes emblemas de la alimentación sana moderna.

Una ración de 200 g de brócoli cubre con creces las necesidades diarias de vitamina C de un adulto, ya que aporta casi el cuádruple de la que se necesita.

También satisface enteramente los requerimientos diarios de ácido fólico y dos terceras partes de los de vitamina A.

Sin apenas calorías, es una fuente notable de calcio, potasio, fósforo, hierro, vitaminas B1, B2 y B6 y también aporta dosis sustanciosas de yodo, cinc, cobre y manganeso. 

Resulta excelente para combatir la anemia ferropénica y como preventivo anticáncer. 

EN CONTRA DE LO QUE SE PIENSA, LA SOPA CON BRÓCOLI MEJORA EL SABOR DEL RESTO DE VERDURAS QUE LA ACOMPAÑAN

Pero además de nutrientes esenciales contiene compuestos azufrados como el sulforafano, que evita que las células precancerosas se malignicen, induce la muerte de células enfermas e impide la aparición de vasos por los que se alimenta y se desarrolla el tumor.

También regula los niveles de estrógenos en sangre, algo especialmente útil para prevenir el cáncer de mama.

Los estudios epidemiológicos realizados por universidades europeas indican que las mujeres que consumen crucíferas al menos una vez por semana tienen un 17% menos de riesgo de sufrir cáncer de mama. 

Su alto contenido en hierro, en clorofila y ácido fólico, hacen del brócoli un alimento muy recomendable para personas con anemia ferropénica, por déficit de hierro.

COMO GUARNICIÓN CON CARNES Y PESCADOS RESULTA IGUAL DE VERSÁTIL

El brócoli o brécol, es capaz de estimular el trabajo del hígado, aunque también puede interferir en algunos medicamentos, reduciendo su efectividad. Además está contraindicado en personas que padecen hipotiroidismo

COCINAR SIN PERDER PROPIEDADES

Los beneficios del brócoli aumenta cuando se consume en forma de germinados y cuando se cocina junto a rábano picante o semillas de mostaza.

Para disfrutar también de su sabor, hay que prepararlo al vapor unos 5-7 minutos. 

Se puede aliñar con una cucharada de aceite de oliva virgen extra, zumo de limón y pimienta negra recién molida.

El resto se queda libre a la imaginación. Cremas, ensaladas, guarnición y un sinfín de recetas sabrosas que aportaran un toque diferente y saludable en nuestra mesa

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