La cantidad de ventajas que tiene esta planta son sorprendentes. Como única contraindicación podríamos decir que no es recomendable durante la etapa de la lactancia.

Sus múltiples propiedades nutricionales y medicinales, la hacen ideal para incluir en una dieta variada y equilibrada, sobre todo en forma de brotes, cuando más acentuadas son sus cualidades.

La planta de la alfalfa es consumida desde tiempos inmemoriales por humanos y ganado en general y sobre todo en rumiantes, donde tiene sus mayores adeptos.

En nuestro caso, no ha sido hasta hace unos años cuando hemos empezado a aumentar su consumo en forma de brotes tiernos y germinados.

Consumirla así nos aportará un sabor diferente, como si de cualquier vegetal se tratase, y es que su gusto es suave y su sabor intenso, por lo que es un buen acompañamiento para cualquier ensalada o plato que preparemos.

PROPIEDADES NUTRICIONALES

La alfalfa tiene mucho más hierro y proteínas que otros vegetales habituales en nuestra dieta. Pero además contiene:

BROTES DE ALFALFA
  • Calcio: Es una de las plantas más potente en cuanto a calcio que existen.
  • Vitaminas: Sobre todo del grupo B, A, K y E.
  • Enzimas digestivas: Facilitan la digestión de los alimentos y el tránsito intestinal.
  • Minerales: En mayor cantidad Magnesio, Fósforo, Calcio, Hierro, Manganeso, Potasio, Sodio y Zinc.
  • Carbohidratos y Fibra.

Gracias a ello se recomienda su consumo para controlar los niveles de colesterol, mejorar la circulación sanguínea, regular los niveles de glucosa en sangre y aumentar nuestras defensa de manera general.

Se usa para las enfermedades renales, de vejiga y de próstata. También como una fuente de vitaminas A, C, E y K4 .

LOS BROTES DE ALFALFA SE USAN SOBRE TODO EN LAS ENSALADAS

COMO CONSUMIR ALFALFA

La alfalfa se puede consumir de varias formas, aunque la más conocida es la de hacer germinar las semillas para obtener sus brotes.

Para conseguirlo solo tiene que seguir los siguientes pasos:

  • Introducir las semillas en un tarro (no muchas, solo que cubra el fondo)
  • Añades un poco de agua (4 veces las semillas).
  • Cubre el frasco con una tela.
  • A las 5 horas, vacía el agua y cambia el agua.

Deberá cambiar el agua cada 2 días hasta que las semillas terminen de germinar (más o menos una semana).

Después de eso, lavar bien los brotes para retirar cualquier impureza que haya quedado.

Para conservarla debe guardarla en la nevera y consumirla en un plazo breve de tiempo, antes que empiece a perder sus propiedades.

CONTRAINDICACIONES

Aunque sus muchas cualidades nos invitan a consumir la alfalfa, existen distintos grupos de población donde se debe tener especial cuidado y no consumir sin supervisión médica por distintos motivos, entre otros el que interfiere con algunos medicamentos y directamente con la salud, pudiendo agravar los síntomas.

Estos son:

  • Embarazo y lactancia:
  • Trastornos “auto-inmunológicos” tales como múltiple esclerosis (MS), lupus (lupus eritematoso sistémico, LES), artritis reumática (AR), u otros
  • Trastornos sensibles a las hormonas como cáncer de mamas, uterino, de ovarios, endometriosis o fibromas uterinos
  • Diabetes
  • Trasplante de riñón

Por tanto precaución a la hora de variar cualquier alimento en su vida diaria, ya que no por ser natural deja de tener sus contraindicaciones