La ansiedad es el producto de las exigencias actuales de trabajo, familia, escuela y vida diaria. Cada vez más personas sufren ansiedad crónica, incluso sin darse cuenta.

Todo vale cuando el pecho nos aprieta y las ganas de llorar, caída de cabello, tristeza, apatía o tensión arterial empieza a ser preocupantes.

Es cuando la ansiedad se ha instalado en nuestra vida diaria

El mejor remedio, la voluntad.

La ansiedad es ante todo, un trastorno fisiológico; es decir un trastorno del cuerpo y la mente.

Partimos de la base, de que cada persona es un mundo y necesitará una ayuda concreta a su nivel personal de ansiedad. A partir de aquí lo primero es empezar cuidando la alimentación y hacer ejercicio diario que ayude a “quemar” nuestro estrés y secretar endorfinas.

También existen terapias y ejercicios de respiración consciente para situarnos en el momento presente. Para esto es mejor acudir a un terapeuta profesional. En cuanto a la alimentación es sencillo.

Ejercicios guiados por profesionales cualificados como yoga o pilates, activan nuestras endorfinas y alivian el nivel de estrés y ansiedad

Ansiedad y alimentación

Si mantenemos estable nuestro nivel de glucemia a lo largo del día, el gasto energético será constante y evitaremos algunos trastornos alimentarios conocidos e incluso el mal comer con el famoso picoteo.

La dieta de hoy en día promueve una montaña rusa de azúcar en la sangre, y cada vez que estamos en el viaje hacia abajo, podemos sentir ansiedad.

Cuando nuestros niveles de azúcar en la sangre colapsan, nuestro cuerpo responde con una respuesta de estrés. Secretamos hormonas como, el cortisol y la adrenalina, que le dicen a nuestro hígado que produzca más azúcar en la sangre para mantenernos vivos. La buena noticia: Nos quedamos con vida. La mala noticia: Esta respuesta de estrés hormonal se siente idéntica a la ansiedad.

La alimentación diaria debe responder a nuestras necesidades a cualquier edad

Al estabilizar el azúcar en la sangre, se puede evitar esta respuesta al estrés y manejar la ansiedad disminuyéndola.

¿Cómo mantenemos nuestro nivel de glucemia estable?

  1. Come más proteínas y grasas saludables (por ejemplo, aceite de oliva, aceite de coco, mantequilla de animales criados en pastos).
  2. Evitar el azúcar y los carbohidratos refinados.
  3. Tomar 3 comidas y 2 refrigerios diarios, masticando bien cada bocado y sin saltarse ninguna ingesta.
  4. Siempre ten a mano un refrigerio (por ejemplo, frutos secos, huevos duros, chocolate negro, fruta fresca, hortalizas etc). Opciones saludables para no saltarse ninguna comida y mantener nuestra energía constante
  5. Ingerir alimentos ricos en magnesio como pipas de girasol, espinacas, acelgas o almendras e incluir más de dos o tres veces por semana las legumbres y los pescados azules.

Evitar la cafeína y los excitantes en general y respetar las horas de descanso a diario son interesantes si se pretende controlar el nivel de estrés y ansiedad en cualquier caso.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *