Las vitaminas (del latín vita ‘vida’ y el sufijo amina, término acuñado por el bioquímico Casimir Funk en 1912)​ son sustancias orgánicas imprescindibles para la vida.

Una alimentación adecuada nos asegura el aporte necesario de vitaminas que nuestro organismo requiere a diario. El organismo humano las necesita en pequeñas cantidades. Con ellas se asegura el poder aprovechar otros nutrientes.

Las vitaminas participan en la construcción de las células.

En el año 2600 a. d C. se describe la enfermedad del Beri Beri en China.

Mil años más tarde los egipcios ya conocían el escorbuto, enfermedad relacionada con la mala alimentación y falta de vitamina C.

Fruta como fuente de vitaminas

El escorbuto se conocería más tarde como el “mal del marino”, por ser ellos los más afectados, hasta que comenzaron a cargar sus barcos con los cítricos para consumir en sus largos viajes.

Las historias relacionadas con el descubrimiento de cada una de las vitaminas se cuentan por cientos, algunas han llegado hasta nuestros días como anécdotas, a pesar de haber servido como base científica para posteriores investigaciones.

Ya en 1911 Sir Frederick Hopkins (1861-1947). Bioquímico inglés, establece el concepto de enfermedad carencial, o aquella que se desarrolla por la falta de vitaminas, estableciendo una relación clara entre estos conceptos.

A partir de ese momento y hasta 1940, se logró aislar y sintetizar todas las vitaminas, lo cual constituye un gran aporte a la ciencia, que permitió explicar el origen y encontrar el tratamiento de un importante número de enfermedades.

Por su contenido en betacarotenos, las zanahorias son un buen aliado para mejorar la visión

El papel de las vitaminas en nuestra dieta es incuestionable.

Hoy se trata de hacer comprender a la población general, que tomar vitaminas como suplemento no tiene beneficios para el organismo si no se necesitan.

Teniendo en cuenta que gracias a una alimentación rica en frutas y verdura, no necesitamos suplementos de vitaminas, la pregunta es:

¿Cuántas raciones de frutas y verduras vas a incluir a partir de ahora en la dieta?

PD: Las vitaminas no engordan 😉

Esta semana se ha celebrado el día del pistacho, con lo que hemos podido mirar algo más detenidamente este fruto, rico en fibra y vitaminas.

El 26 de Febrero se celebra el día mundial del pistacho, un fruto seco que cuenta con múltiples propiedades entre las que están:

Ayuda a combatir el envejecimiento. Esto se debe a su alto contenido en antioxidantes y a las vitaminas B2 y vitamina E

Es rico en proteínas, cuenta con una gran cantidad de fibraacido fónico y grasas saludables (monoinsaturadas y poliinsaturadas), que a diferencia de las grasas saturadas, reduce los niveles de colesterol.

Incluir entre 30 y 50 gramos de frutos secos en la dieta diaria, reduce el riesgo de sufrir enfermedades al corazón.

Regula el tránsito intestinal, una ración de pistachos aporta 3 gramos de fibra.
Junto a otros frutos secos como las nueces o las almendras, se convierte en aliado indispensable para nuestra salud cardiaca.

¿El problema?

Un estudio realizado por la Universidad de Nairobi y la de Hohenheim, demostró que consumir al día entre 30 y 50 gramos de frutos secos reduce las posibilidades de sufrir patologías cardiovasculares.

El problema que presentan los pistachos es su consumo abusivo, porque seamos claros, ¿Quién es capaz y tiene fuerza de voluntad para comer sólo 30 gramos?

Un vicio sano cuyo consumo excesivo puede llevarnos a digestiones pesadas.

El pistacho está de moda

Dulces árabes con pistachos

Aunque es originario de irán, mayor exportador a nivel internacional, la climatología española hace favorable su cultivo, que ha crecido un 50% desde 2016.

Su precio en el mercado lo hace rentable a los agricultores de zonas como Madrid, Extremadura, Aragón, Andalucía, Cataluña o Castilla la mancha, Lugar este último desde donde salen el 80% de la producción nacional.

A partir de ahora incluye los pistachos en cantidad moderada como aperitivo ocasional, así nos aseguramos un plus de vitalidad

¿Serás capaz de tomar entre 30 y 50 gramos sólo?

A veces nos olvidamos de la importancia que tienen un ambiente relajado y masticar bien los alimentos antes de tragar.

Normalmente  masticamos los alimentos de forma mecánica y rápida en la mayoría de los casos sin darnos cuenta que una buena masticación es primordial, pues con ella los alimentos que llegan a nuestro estómago están mucho más trabajados y casi digeridos

¿Cuántas veces?

Hasta 40 veces, según sugiere un reciente estudio realizado en Estados Unidos sería necesario masticar cada bocado.

Morder manzanas favorece una buena digestión

La razón es que masticar con insistencia los alimentos antes de tragarlos reduce la cantidad que comemos, porque disminuye el hambre y el “deseo” que nos hace devorar más de lo que necesitamos.

De esta manera la labor del estómago es más sencilla ya que la descomposición de los alimentos será más rápida y evitaremos además las temidas digestiones pesadas, que enlentecen el metabolismo y nos hacen aumentar de peso.

Una buena masticación hace también que otros órganos y vísceras relacionadas con el aparato digestivo no sufran tanto con este proceso, ya que por ejemplo el hígado o el páncreas se ven obligados a un trabajo excesivo a causa de alimentos poco triturados o masticados.

También hace que consumamos menos alimento, pues nuestro cerebro detecta que estamos saciados aproximadamente veinte minutos después de haber ingerido el primer bocado.

Si masticamos bien los alimentos estaremos más tiempo con un bocado con lo que comeremos más despacio y por lo tanto habremos ingerido menos cantidad de comida para cuando nuestro cerebro informe de que estamos saciados.

¿Cuál sería el procedimiento?

  1. Tomar bocados pequeños de comida para empezar (es más fácil masticar bocados pequeños)
  2. Masticar lenta y constantemente, hasta que sus alimentos estén licuados o hayan perdido toda su textura
  3. Termine de masticar y tragar completamente antes de tomar otro bocado de comida
  4. No tomar líquidos hasta que haya tragado los alimentos

Masticar para evitar:

Algo tan sencillo como dedicar algo de tiempo a la buena masticación, hace que evitemos problemas como el sobrepeso, la desnutrición, el estrés, problemas digestivos, los gases, el estreñimiento .

Los dulces favorecen la aparición de placa dental

La pregunta es ¿Cuántas veces has masticado hoy la comida antes de tragar?

¿Son los probióticos tan buenos como dicen? ¿Cuál es la diferencia entre Probióticos y Prebióticos?

Según la Organización Mundial de Gastroenterología, los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se ingieren en las cantidades adecuadas, pueden aportar beneficios para la salud de quien los consume.

Nuestro sistema digestivo está colonizado por toda una serie de bacterias que forman un grupo complejo llamado microbiota intestinal.

Estas  viven en simbiosis con nuestro intestino en un delicado equilibrio, que puede verse afectado por la alimentación, el estrés, las enfermedades, o algunos medicamentos.

El consumo de alimentos con prebióticos y probióticos puede ser útil para mantener este equilibrio

Queso con berros

Probióticos

Son bacterias o levaduras presentes en alimentos o medicamentos. Están destinados a mejorar y aumentar la población de bacterias beneficiosas intestinales.

Los más frecuentes son los Lactobacillus y Bifidobacterium, siendo los primeros los que más se han empleado durante años para la conservación de alimentos mediante la fermentación, como es el caso de la leche al fermentarse para producir yogur.

Los probióticos ejercen de barrera en las paredes del intestino para evitar que sea colonizado por bacterias poco deseables para nuestra salud

Leche con muesli y fruta

Aunque cada uno tiene unos beneficios concretos, debemos saber que pueden ser útiles para combatir las diarreas en niños y adultos, además de enfermedades inflamatorias intestinales o el síndrome del intestino irritable.

De igual manera, existen estudios que muestran la eficacia en la prevención de la diarrea asociada a antibióticos.

Prebióticos

Son compuestos de hidrato de carbono que el organismo no puede digerir, pero que tienen efecto beneficioso en el intestino ya que estimulan, de manera selectiva, el crecimiento y la actividad de las bacterias como bifidobacterias y lactobacilos.

Los más estudiados son: la inulina y los fructooligosacáridos (conocidos también como FOS), y pueden aparecer de forma natural en algunos alimentos o ser añadidos por el fabricante para dotar al alimento de beneficios concretos.

Ensalada con queso

Se encuentran presentes, en cantidades moderadas, en algunos alimentos como plátanos, espárragos, ajo, tomates, puerro, trigo integral, alcachofa, cebollas o achicoria.

Existen estudios que han demostrado que consumir alimentos con prebióticos tiene efectos positivos, como:

-Estimular el sistema inmunitario.
-Propiciar el desarrollo de las bacterias beneficiosas de la flora intestinal, y dificultar el crecimiento de las patógenas.
-Facilitar la absorción de algunos minerales como el calcio o el magnesio y la síntesis de ciertas vitaminas.
-Reducir los trastornos digestivos.
-Disminuyen los episodios de estreñimiento y con ello la aparición de otras enfermedades o molestias asocia
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Para disfrutar de los beneficios de este tipo de alimentos también es importante comenzar a prescindir de otros cargados de azúcares simples o grasas saturadas, fritos, rebozados, refrescos azucarados, bollería…. y así asegurar una correcta salud intestinal.

La ONU ha declarado por primera vez este domingo, 10 de febrero, el «Día Mundial de las Legumbres», en una triple apuesta por la lucha contra el hambre, la salud y el medio ambiente.

Según el CAE, (Código alimentario Español) las legumbres se definen como las semillas secas, limpias, sanas y separadas de la vaina, procedentes de plantas de la familia de las leguminosas, de su uso corriente en el país y que resulta adecuada para la alimentación.

Son alimentos muy interesantes desde el punto de vista nutricional

Pertenecen a esta denominación nuestros garbanzos, lentejas, alubias o judías blancas, habas, guisantes o soja.

Las legumbres no deben faltar en nuestra dieta si queremos disfrutar de una salud de hierro. Además son fuente vegetal de proteínas y aminoácidos, en su mayoría con una alta concentración de nutrientes como:

Almidón: entre el 41 y el 50%

Proteínas: entre el 19 y el 23 %

Grasas: entre el 1.5 y el 5 %.

(Estos valores están referidos a los granos secos).

También son fuentes importantes de calcio y hierro y vitaminas del complejo B y Carotenos, además de almidón y proteínas en un porcentaje similar a las carnes.

No obstante, poseen un aminoácido limitante, la metionina, lo que disminuye el valor biológico de la proteína, que se corrige si acompañamos el consumo de legumbres con el de cereales y conseguir un “Alimento Completo”

La soja, legumbre apenas cultivada en nuestro país, tiene un interés especial.

En efecto, se han conseguido variedades de esta legumbre con un 30-40 % de riqueza proteica, y se está trabajando en mejorar su contenido en aminoácidos a través de la bioingeniería genética.

También es rica en lípidos, que se pueden extraer para obtener aceite de soja.

Fibra en las legumbres

La cubierta fibrosa de las legumbres está formada principalmente por celulosa y pectinas lo que les confiere la capacidad de generar meteorismo y flatulencias en el organismo

Esto no debe hacernos pensar en dejar de consumir o limitar su consumo, ya que ingiriendo legumbres junto a especias como el comino, o enjuagando varias veces, poniendo a remojo o adquiriéndolas ya sin piel,eliminamos esa posibilidad en parte.

Sin duda, las legumbres deben ser tenidas en cuenta por su importante contenido en fibra soluble.

Este tipo de fibra se caracteriza por estar formada por componentes que captan mucha agua y son capaces de formar geles ciertamente viscosos durante el proceso de digestión por lo que deberían ser tenidas en cuenta:

-Si quiere mantener su peso o bajarlo (provoca sensación de saciedad)

-Si padece diabetes (mantiene los niveles de glucosa en sangre evitando picos de glucemia   )

-Para regular los niveles altos de colesterol  (El gel formado por la fibra solubleatrapa el colesterol que se encuentra en el intestino evitando que éste pase al torrente sanguíneo)

Evita enfermedades

Lo ideal sería incluir cualquiera de nuestras legumbres de 2 a 3 veces por semana en sus distintas formas. Incrementando el consumo semanal de legumbres estaremos disminuyendo a la vez padecer enfermedades relacionadas con inflamación intestinal, diabetes tipo 2, obesidad entre otras.

Cocida, ensaladas, patés, aperitivo saludable…¿se animan?

Los aditivos alimentarios son cada vez más frecuentes y aceptados en nuestra alimentación habitual.

Estamos tan acostumbrados a disfrutar de los colores vivos de los alimentos envasados, que si vamos al mercado y encontramos cualquier verdura o fruta ecológica nos sorprendemos con que su color o texturas son menos agradables a nuestra vista

Los colorantes artificiales en los alimentos se utilizan desde antes del siglo XIX, originalmente se utilizaban pigmentos de extractos vegetales y posteriormente se comenzaron a usar pigmentos minerales.

Estos eran tóxicos, por ello comenzaron a sustituirse rápidamente cuando se obtuvieron pigmentos orgánicos de manera sintética a mediados del siglo XIX.

Fue entonces cuando el coloreado artificial de los alimentos ganó gran importancia en la industria.

A partir de Julio del 2010, la mayoría de los alimentos en la Unión Europea que contenían colorantes artificiales fueron etiquetados con un mensaje advirtiendo que “podría tener efectos adversos en la actividad y atención en niños.”

El gobierno británico también pidió a los fabricantes de alimentos que eliminaran la mayoría de los colorantes artificiales en el 2009 debido a problemas de salud.

EL PROBLEMA

El problema es que cada día, sin saberlo, estamos consumiendo más aditivos y muchas personas están reaccionando con dolores de cabeza, alergias, irritabilidad, etc.

Actualmente, se sabe que algunos colorantes artificiales pueden causar urticaria crónica o incluso asma entre las personas sensibles a sus componentes.

Este es el caso de la tartracina (E-102), colorante amarillo utilizado en pastelería, confitería, verduras enlatadas, productos pesqueros, helados, bebidas de naranja y aderezos para ensaladas, entre otros.

Se están estudiando los colorantes de forma exhaustiva para definir los posibles efectos dañinos sobre la salud; también se han reducido el número de colorantes utilizables, aunque existen variaciones de un país a otro.

La tendencia actual es limitar tanto los aditivos sintéticos, preferir los colorantes naturales y regresar a los ingredientes que antiguamente se usaban para colorear los alimentos como la ceniza, el azafrán, la cúrcuma, las moras o la clorofila.

Recomendaciones

Si presentas algún tipo de intolerancia o alergia a los colorantes, te recomendamos:

  • Limita el consumo de alimentos altamente procesados y revisar todas las etiquetas.
  • Basar la alimentación en alimentos frescos.
  • Aprende bien el nombre de los aditivos a los que eres intolerante. Algunos tienen varios nombres, por ejemplo la tartracina, también se conoce como FD&C Amarillo No. 5.
  • Los restaurantes de comida rápida y ultraprocesada son los que usan más este tipo de aditivo.

Por tanto, actúa con conciencia

Es el órgano más grande dentro del cuerpo. Ayuda a digerir los alimentos, almacenar energía y eliminar toxinas.

Hígado y Vesícula Biliar

La enfermedad por hígado graso es una condición en la que se acumula grasa en él.

Hay dos tipos principales:

  • Enfermedad del hígado graso NO alcohólico, donde existe inflamación y daños en las células del hígado, y grasa. Se relaciona directamente a obesidad y mala alimentación
  • Enfermedad del hígado graso por alcohol, también llamada esteatosis hepática alcohólica, relacionada a su alto consumo

Esta enfermedad afecta a casi el 25% de la población en el mundo y al 30% de los españoles
Los investigadores no conocen la causa del hígado graso, pero sí saben que es más común en personas que:

  • Tienen diabetes tipo 2 y prediabetes
  • Padecen obesidad
  • Son de mediana edad o mayores (aunque los niños también pueden sufrirla)
  • Tienen altos niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre
  • Tienen presión arterial alta
  • Han estado expuestos a algunas toxinas

Antes que necesite un trasplante de hígado, lo mejor es comenzar cambiando de hábitos de vida y alimentarios

A tener en cuenta:

Adelgazar,  Salud, Estilo De Vida
La obesidad es un factor importante en esta y otras enfermedades actuales
  • Consuma una dieta saludable abundante en frutas, verduras y granos integrales
  • Incluya alimentos con omega 3 como pescado azul ( 2 veces por semana) y nueces ( 4 o 5 diarias)
  • Vitamina E, vitamina C como antioxidantes para ralentizar el avance de la enfermedad. La puede encontrar en AOVE, aguacates, cítricos entre otros.
  • Antioxidantes. Alimentos como espárragos, brócoli, berros, col, ajo y cebollas son fuente de glotation. Este compuesto es un potente antioxidante que protege las células hepáticas 
  • Probióticos. Tomar todos los días yogur desnatado, kefir, vegetales fermentados como chucrut o el miso reducen la acumulación de grasa en el hígado.

Otras medidas

Hacer ejercicio a diario, beber suficiente agua a lo largo del día y evitar contaminar nuestro organismo con cualquier tóxico ( alcohol, tabaco, contaminación, estrés)

El hígado graso no alcóloco agrava otras enfermedades que padece la persona y provoca la aparición de nuevas patologías.

Es para tomarlo en serio.

Si sospecha o padece la enfermedad, no dude en consultar con su Dietista para empezar a tomar estas y otras sencillas medidas al respecto.

El sinónimo de dieta no es pollo y lechuga.

Cada vez son más dietistas profesionales que informan y asesoran sobre la amplia variedad de alimentos a incorporar cada día en nuestros platos, sin que esto suponga un sacrificio.

Alegra saber que existen alternativas igual de saludables que la lechuga o el pollo.

Sólo es cuestión de imaginación y dedicar unos minutos para elaborar las diferentes propuestas.

Y es que en la variedad está el gusto.

Teniendo en cuenta unos sencillos pasos, podremos disfrutar del sabor de una ensalada cada día sin tener que incluir alimentos exóticos, caros o difíciles de encontrar en cualquier mercado de barrio.

En primer lugar tendremos presente las cantidades.

Para una persona adulta, la cantidad de ensalada cada día debe ser igual al tamaño de las palmas de sus manos juntas.

En general se apuesta por que 2/3 de la ingesta en el almuerzo se componga de la ensalada, verduras y hortalizas.

Con esto saciamos nuestro apetito de una manera más saludable y evitamos caer en tentaciones alimenticias menos apropiadas

Se apuesta por un aporte vegetal crudo en el almuerzo, ya que de esta forma se  ayuda al proceso digestivo y cocinadas en cremas, purés o sopas en la cena por el mismo motivo.

¿Qué comer?

La base puede pasar por casi todos los vegetales de hojas verdes.

Lechuga, Escarola, Espinaca, Rúcula, Canónigos, Endivias, Berros o Coles.

Podemos alegrar esa primera base de hojas con algunas hortalizas de temporada según el lugar en el que nos encontremos y a fecha, jugando con los colores para hacer el plato  más apetecible

Zanahoria, Tomate, Pepino, Cebolla, Maíz, Alcachofa, Brócoli, apio, palmito…

Ensalada de queso de cabra e higos

El toque dulce lo aporta la fruta de temporada.

Aguacates, fresas, albaricoques, cerezas, ciruelas, manzanas, granadas, naranjas o gajos de mandarina, aportan variedad de sabores, fibra, vitaminas y minerales

Llegados a este punto se puede seguir enriqueciendo la ensalada si lo desea, con proteínas entre las que se encuentran:

Legumbres, Mariscos, Carnes blancas, Quesos, Huevos o Pescado.

Si prefiere hidratos de carbono la tendencia habla de utilizar:

Pasta, Arroz, Cereales o Papas

Sea cual sea la elección el toque final lo aportan los toppings.

Ensalada de cous-cous y granada
  • Especias: curri, comino o cúrcuma.
  • Hiervas: romero, perejil o cilantro.
  • Salsas de soja, tabasco.
  • Frutos secos: almendras crudas o nueces y pipas de girasol o calabaza.
  • Semillas: de lino o sésamo
  • Encurtidos: aceitunas en cualquiera de sus variedades, alcaparras o pepinillos…etc.
Ensalada con queso feta

Las combinaciones saludables son tan distintas que como decía al principio es cuestión de imaginación y algo de previsión.

Todo para que consumir ensaladas sea una sorpresa al paladar y no un disgusto o preocupación por saber qué comemos hoy.

Fuente: Norte Salud Nutrición

Su composición química es muy compleja: va mucho más allá de la cafeína en sí misma.

Se conoce como café a los granos obtenidos de la planta perenne tropical (cafetos), perteneciente a la familia de las Rubiáceas (Rubiaceae), con alrededor de 500 géneros y más de 6000 especies, la mayoría árboles y arbustos. 

Por resumir el proceso, los granos de dichas plantas son recolectados, tostados, molidos y usados principalmente para tomar como una infusión.

Esos granos según cuenta la leyenda fueron descubiertos en Etiopía por un pastor que observó cómo su rebaño al ingerir estas misteriosas bayas les producían un comportamiento extraño.

Hoy, se reconocen 103 especies, sin embargo, sólo dos son responsables del 99% del comercio mundial: Coffea arabica y Coffea canephora, originarias de África y Madagascar.

Es la segunda mercancía más comercializada del mundo tras el petróleo.

Al año se beben unas 400.000 millones de tazas de café; se estima que la cifra de personas que viven de su cultivo es cercana a los 125 millones y se producen unos 100 millones de bolsas al año.

Más que su origen nos importa su futuro. Cada vez son más las personas que evitan su consumo por padecer cierto tipo de patologías o intentar evitarlas.

Tomar un café de forma ocasional, dentro de una alimentación equilibrada, saludable y adaptada a nuestras necesidades, en ningún caso nos va a perjudicar.

Según la variedad del cafeto puede ser:

Arábica:

  • Es originaria de Etiopía.
  • Supone ¾ de la producción actual de café.
  • Tiene un sabor más delicado y aroma más intenso.
  • Entre los países productores de café arábico destacan: Brasil, Camerún, Colombia y Costa Rica, entre otros.

Robusta:

  • La robusta crece con mayor rapidez que la arábica y más vigorosa (de ahí su nombre de “robusta”), resiste mejor a las enfermedades y su rendimiento es más elevado.
  • Tiene un sabor más fuerte y suele ser empleado para mezclar con otros cafés.
  • Los países productores más importantes son Costa de Marfil, Angola y Zaire.

-Natural:

  • Se obtiene mediante el tueste de los granos de café por el sistema de “tueste directo” a una temperatura entre los 200 y 220º C y en constante movimiento. 

-Torrefacto:

  • Se obtiene mediante el tueste de granos de café con azúcar.
  • Obtenemos un color más oscuro, más cuerpo y con un sabor más fuerte.

El café que se toma habitualmente es una mezcla entre ambos.

El interés principal que despierta esta bebida, radica en que contienen numerosos compuestos bioactivos que no están presentes en otras bebidas con cafeína, como los «refrescos» o las bebidas energéticas.

Como siempre decimos, en la cantidad está el veneno.

El problema está en que tomar un café se asocia culturalmente a la presencia de otro tipo de alimentos o ingredientes menos interesantes a nivel nutricional.

Esto puede revertir las propiedades saludables de un café solo.

Como ya sabemos, un café azucarado, un helado de café o un postre con sabor a café no son, en absoluto, aconsejables para mejorar la salud.

Por tanto, aprendamos a disfrutar de su sabor sin añadir más que una buena conversación o lectura.

Como información nutricional, 100 gramos de café infusionado:

  • 2 Kcal
  • 0.18 g de grasas
  • 0.12 gramos de proteína total
  • 97.8 gramos de agua humedad

Cuando pensamos en proteínas, nos vienen a la cabeza alimentos de origen animal.

Carnes magras, pescados o lácteos o el huevo como proteína patrón, ideal por sus propiedades y  asimilación, y nos olvidamos del modesto pero importante contenido proteico de las legumbres.

Las lentejas, como el resto de legumbres tipo garbanzo, alubia blanca o roja, almorta, guisantes, frijoles, habas, debemos incorporarlas de manera semanal de 3 a 5 veces.

Su preparación es importante si queremos disfrutar de todas sus propiedades.

Dejar en remojo unas horas y enjuagar varias veces antes de incorporarlas a cualquier preparación, nos asegura su mejor digestibilidad.

Incorporar especias como el comino ayuda a evitar las desagradables flatulencias posteriores, producidas por el efecto de la digestión de su piel.

En cuanto a esto, deben saber que existen en el mercado legumbres sin piel para quienes desean disfrutar de su sabor y no sus consecuencias.

100 gramos de lentejas (lens culinaris) hervidas nos aportan:

  • 333 Kcal, 1.7 g de lípidos
  • 23 g de proteínas
  • 9.3 g de agua
  • 11.2 g de fibra
  • 54 de hidratos de carbono
  • Además de ácidos grasos y vitaminas A, E, C, B6

Curiosamente las lentejas contienen más cantidad de Calcio (70 mg.) Potasio (670 mg.), Magnesio (75.8 mg.), Fósforo ( 240 mg. ) que su afamado contenido en Hierro ( 8.2 mg.).

(Fuente BEDCA)

Gracias a ello son recomendadas para personas de cualquier edad, ya que ayudan en casos de:

Lentejas sin piel

1. Estreñimiento, por su alto contenido en fibra regulan el tránsito intestinal.

2. Diabetes, por el contenido de hidratos de carbono completos, que se absorberán de forma lenta, así como por la presencia de fibra para regular los niveles de glucosa en sangre.

3. Salud cardiovascular, debido a la presencia de ácidos grasos poliinsaturados y fibra que ayudarán, entre otras cosas a disminuir el colesterol sanguíneo.

4. Embarazo, por su contenido de zinc, hierro y ácido fólico hace que sea un alimento perfecto durante la gestación.

5. Deportistas, aporta energía durante un periodo extra de tiempo.

6. Anemia, aportan una alta cantidad de hierro. Para una mayor absorción de este mineral se recomienda el consumo de alimentos ricos en vitamina C (fresas, naranjas, mandarinas…).

7. Cuidado de piel, uñas y cabello, por la presencia de vitaminas y minerales fundamentales para su mantenimiento en buen estado.

8. Antioxidantes, el contenido de vitamina A y vitamina E hace que sea un alimento antioxidante que retrasa la aparición de enfermedades degenerativas

Un propósito más para este año será incorporar lentejas a nuestra alimentación de manera semanal y poder así disfrutar de todas sus propiedades y sabor.