El abuso en el consumo de azúcar refinado está más extendido de lo que creemos.

Cientos de productos alimenticios, se agolpan en los lineales del supermercado cargados de azúcares añadidos , aumentando con ello distintos problemas asociados a la salud en la sociedad actual como obesidad, diabetes, problemas cardíacos y hasta 76 patologías diferentes que hoy en día ya están reconocidas y relacionadas al consumo excesivo de azúcares.

Pero, ¿Cuánto es “excesivo” según las autoridades sanitarias?

La organización mundial de la salud (OMS) estima como consumo excesivo en adultos, aquel que supere los 25 gramos al día (5 cucharillas), entre 12 y 15 gramos para niños (3 cucharillas), lactantes de 0 a 2 años 0 gramos al día. ( http://www.who.int/nutrition/publications/guidelines/sugars_intake/es/ )

Hasta aquí estamos conformes, lo que no sabemos en realidad es que con la cantidad que contiene cualquier producto de nuestra cesta de la compra habitual, superamos con creces estos límites marcados por la OMS.

Por poner un ejemplo, en páginas web como www.sinazucar.org, actualizan los listados de productos que contienen azúcar añadido e investigan continuamente, aumentando con ello el listado disponible.

La fotografía de cualquier producto con los terrones de azúcar que contiene a su lado, están abriendo los ojos de los consumidores habituales. Desde luego, una iniciativa plausible cuando se trata de concienciar a la población en cuanto a la excesiva cantidad de azúcar refinada que se consume a diario sin tener conocimiento de ello.

Más allá de las cucharadas en el café de la mañana, los mal llamados cereales de desayuno, el bocadillo, las pasta con tomate frito en el almuerzo o las cenas de pizzas, perritos, y meriendas varias cargadas de dulces, nuestro excesivo consumo de azúcar al día nos lleva, si no ponemos freno nos llevará de manera irremediable a padecer cuanto menos la temida y peligrosa obesidad.

El remedio o solución es sencillo. Conocer los productos y sus cantidades añadidas de azúcar refinado y seguidamente desecharlos de nuestras opciones habituales alimenticias. Parece fácil, pero créanme cuando les digo que es una tarea bastante complicada teniendo presente el entorno “obesogénico” en el que vivimos, donde priman productos azucarados antes que alimentos frescos.

Tomemos nota.

La enfermedad celíaca es una intolerancia permanente al gluten.

El gluten es una proteína que se encuentra en algunos cereales y sus derivados de uso cotidiano como son el trigo, centeno, cebada y avena. La ingesta de esta proteína presente en muchos de los productos provoca en las personas celíacas un deterioro en el intestino delgado que conlleva una mala absorción de los nutrientes alimentarios.

La celiaquía es una enfermedad que se manifiesta de formas muy diversas, aunque por regla general produce pérdida de apetito y peso, diarrea crónica, alteraciones en el carácter, desnutrición, retraso en el crecimiento…y cuyo único tratamiento conocido a día de hoy es llevar una dieta estricta sin gluten de por vida. Es la única forma conocida para que el tránsito intestinal se normalice y permita vivir a estas personas con calidad de vida.

El consumo, aunque sea moderado, de pequeñas cantidades de esta proteína de manera reiterada, puede causar trastornos muy importantes e indeseables para los celíacos.

Un alimento que en principio no debe tener gluten puede verse contaminado al entrar en contacto con aquel que sí lo tenga, por eso el extremo cuidado que deben tener  sobre todo al comer fuera de casa con la tan  temida “Contaminación cruzada”

Las principales fuentes de contaminación con gluten son:

  • La mezcla, adición o contacto del alimento libre de gluten con otros que sí lo contienen
  • La manipulación o el uso de objetos en la cocina (Menaje, maquinaria, utensilios, superficies…) para alimentos sin gluten cuando previa o simultáneamente se manipulan o se usan con elementos que sí contienen esta proteína. Desde ese momento un alimento sin gluten se vuelve no apto incluso peligroso para una persona celíaca.

Deberemos tener en cuenta

  • Lavarse las manos con agua y jabón antes de manipular cualquier alimento, más aún si están libres de gluten
  • Utilizar estropajos, esponjas, paños y otros elementos de limpieza en forma exclusiva para lavar los utensilios y cubiertos usados para manipular alimentos libres de gluten, las mesas o superficies donde se prepararán los alimentos. Hacerlo siempre antes y después de cada uso.
  • Los alimentos de una persona con celiaquía deben prepararse o cocinarse antes de aquellos que puedan contener gluten y con los utensilios como sartenes, ollas, coladores, tablas y demás de manera exclusiva. Nunca cocinarlos de manera simultanea
  • Lo mismo con tostadoras, hornos, máquinas de pan, sartenes y otros electrodomésticos en los que debe predominar la exclusividad. Es más, en alimentos  como mantequillas, mermeladas, miel, aderezos, salsas etc, deberemos distribuir las porciones  en recipientes individuales entre los comensales y jamás mezclar cubiertos entre alimentos que tienen gluten y los que no.

La contaminación cruzada por gluten es uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de visitar un restaurante, mucho más allá de la obligatoria carta de alérgenos que por ley debe figurar en todas las cartas de restaurantes desde hace tres año siguiendo la normativa europea.

Desde la federación de asociaciones de celíacos www.celiacos.org, desde dónde le podrán prestar información más personalizada.

Muchos son los mitos y creencias entorno a la alimentación. En cualquier etapa de la vida nos encontramos con los consejos más o menos afortunados que nos llegan desde todos los ámbitos, por lo que es importante saber distinguir cuáles son los realmente beneficiosos y cuáles los que están respaldados por intereses económicos.

Si hablamos de la embarazada, el libro de los “consejos dietéticos, recomendaciones, prohibiciones, suplementación y mitos se magnifica, por lo que habrá que ir con más cautela de la habitual.

Como siempre digo, una alimentación personalizada y bien planificada no tiene por que ser deficitaria en nutrientes. Por tanto lo primero es ponerse en manos de un Dietista que detecte cuáles son esas necesidades nutricionales y diseñar una ingesta diaria acorde con el estado de la persona , en este caso de la gestante, al igual que vamos al dentista cuando nos duele una muela o a ginecología y obstetricia para revisar el estado de nuestro embarazo. A cada cual lo suyo.

En la embarazada la alimentación no es muy diferente a la normal (no comer por dos sino para dos).

El aumento de peso debe incrementarse de media 1.5 Kg en el primer trimestre, 3 en el segundo y alrededor de 5 Kg de peso en el tercer trimestre. Siempre teniendo en cuenta otros factores aparejados al embarazo como las nauseas, el peso inicial, si sobreviene diabetes gestacional, etc.

La alimentación de una mujer embarazada varía según el tiempo de gestación. En ella no debe faltar los alimentos de primera categoría, alimentos frescos, frutas y cereales, así como de grasas saludables, huevos, leche y siguiendo siempre las recomendaciones que le aporte su dietista.

Da igual si la dieta se confecciona para una embarazada cuya alimentación sea vegana u omnívora, lo importante es que esté bien confeccionada y sea la correcta para cada persona.

Por dar unos apuntes finales:

Mareos por bajada de tensión y de glucemia

  • Comer en la cama alguna galleta integral o alimento salado antes de levantarse
  • Comer más a menudo  (6 o 7 comidas).
  • Evitar bebidas con cafeína.
  • Náuseas:
    • Recomendaciones anteriores además de tomar Infusiones menta, comino, piña.
    • Tomar primer plato patata, pasta o arroz hervido con un poco de aceite de oliva en comida y cena porque no están muy cocinados.
    • Verduras más digeribles: calabaza, judía verdes, calabacín, zahahoria.
    • Fruta hervida o al horno evitando las ácidas.
    • Lácteos en forma de yogurt o queso fresco.
    • Evitar carnes grasas, embutidos y bollería industrial.
  • Acidez:
    • Evitar frutas en ayunas y como postres, vinagre, limón y pimentón y bebidas con gas, evitar fritos y bajo contenido en grasas.
  • Estreñimiento:
    • Caminar y hacer ejercicio, fibra (integrales y rutas y verduras, semillas de lino), beber mucha agua.
  • Calambres:
    • Comer alimentos ricos en Vitaminas del complejo B, y magnesio (Verduras hojas verdes, frutos secos, plátanos)
  • Insomnio:
    • Cenar pronto y ligero(2 horas antes).
    • En esta ocasión se recomiendan alimentos que contengan Triptófano, ya que esta sustancia libera serotonina en nuestro cerebro. Los alimentos que contienen triptófano son por ejemplo: pollo, huevos,  chocolate negro.
  • Evitar en cualquier circunstancia los excitantes como: café, té, bebidas con cola.

Paralelamente a la alimentación saludable, existen técnicas que ayudan a sobrellevar mejor estos meses de espera como las esencias Florales de Bach para equilibrar emociones, masajes circulatorios suaves en pies y piernas para aliviar la pesadez sobrevenida o las técnicas de respiración y relajación entre otras para complementar.

Para más información o consultar puede solicitar cita previa al teléfono 639 66 67 89

Los diferentes alimentos que adquirimos de manera habitual, se agrupan según su aporte nutritivo característico y por ello deben consumirse en una cantidad determinada a lo largo de la semana, para conseguir una dieta equilibrada.

La pregunta es, ¿cuáles son esas cantidades? ¿qué guía podemos seguir al respecto?

Actualmente existen varios modelos a seguir. Pirámide saludable, Plato saludable, método Ficomesa, método de la mano, etc.

Sea cual sea el elegido en su caso debe saber que:

  • Las distintas combinaciones alimentarias deben ser variadas en todo momento.
  • La cantidad de Frutas, verduras y hortalizas ,siempre será mayor que las cantidades de carnes, Pescados o Huevos.
  • Teniendo en cuenta el valor nutritivo y su papel protector para la salud, deberíamos consumir tres o más piezas de fruta al día, preferentemente frescas, enteras y de temporada
  • El yogur fresco y otras leches fermentadas se incluyen en el grupo de los alimentos probióticos. Estos alimentos poseen algunos efectos beneficiosos. Mejoran la respuesta inmunitaria, reducen las molestias en personas con mala absorción de la lactosa, protegen al intestino contra los microorganismos patógenos, deberíamos consumir de 2 a 4 raciones de lácteo al día, según nuestra edad y situación fisiológica (embarazo, lactancia, etc.).
  • Los huevos por su parte son un alimento de gran interés nutricional que nos aporta proteínas de elevada calidad, vitaminas (A, D y B12) y minerales (fósforo y selenio). Aportan además nutrientes esenciales en las etapas de crecimiento y en circunstancias fisiológicas especiales como el embarazo, la lactancia y la vejez.
    Es importante saber que el color de la cáscara de los huevos (blanco o rubio), no condiciona su valor nutricional.
    El consumo de tres o cuatro huevos por semana es siempre una buena opción.

Carnes, pescados, cereales integrales, lácteos fermentados, aceite de oliva virgen, frutas y verduras de temporada y en definitiva, apostar siempre por aumentar la variedad y no la cantidad en el consumo de  alimentos de primera categoría para conseguir, no sólo sentirnos mejor físicamente, sino evitar futuros problemas de salud.

 

 

El alimento es el combustible del cuerpo, pues su calidad y cantidad dependerá la energía que hará funcionar su organismo.

Lo que ingiera le ayudará a crear lo que es, lo que hace y el modo en el que se siente. Para una mayor longevidad y calidad de vida, debe elegir su combustible de la manera más adecuada.

El clima, su actividad, costumbres alimenticias o metabolismo son factores que influyen y afectan a sus necesidades nutricionales específicas. Esas mismas costumbres, ideologías o lugar de nacimiento también condicionan nuestro acceso a unos alimentos u otros.

Los alimentos están compuestos por distintas sustancias ( Hidratos de Carbono, Proteínas, Lípidos, Vitaminas, Minerales…) , que se utilizan para su normal funcionamiento. Cada uno de esos componentes cubre necesidades específicas dentro del organismo para depurar, nutrir o regular funciones , por lo que una dieta poco saludable, excesiva o insuficiente es la primera puerta por la que acceden enfermedades y todo tipo de congestiones.

Para conseguir mantener un estado óptimo y equilibrado de salud es necesario y primordial tener en cuenta qué tipo de alimentación llevamos. Qué debemos evitar o incluir para mejorar nuestro bienestar. Para ello podemos seguir las siguientes pautas:

  • 1.- Come sólo cuando tengas hambre ( No por costumbre )
  • 2.- Un momento antes de ingerir los alimentos relájate, respira hondo y prepárate para la nutrición.
  • 3.- Comer lentamente y masticar bien cada bocado.
  • 4.- Comer sólo lo que necesita nuestro organismo y disfrutar de cada uno de los sabores
  • 5.- tras comer, descansar unos minutos y dar un ligero paseo para ayudar a la digestión y asimilación de los alimentos
  • 6.- No comer nada dos horas antes de irnos a la cama
  • 7.- Seguir una dieta equilibrada y personalizada que cubra nuestras necesidades nutricionales.

Podremos crear un cuerpo saludable utilizando buenos alimentos y eliminando aquellos que nos aportan toxinas. Somos lo que comemos y comemos lo que somos.

Los triglicéridos son un tipo de grasa que se encuentra en la sangre. Estos realizan diversas funciones importantes para nuestro organismo aunque su exceso puede aumentar el riesgo de padecer algunas enfermedades coronarias, diabetes tipo II, problemas en hígado o riñones…

Un simple análisis de sangre mide su nivel de triglicéridos en sangre. Se establece que los niveles normales están por debajo de 150 y superiores a 200 se consideran altos.

Existen distintos factores que pueden elevar el nivel de triglicéridos:

  • Tener sobrepeso
  • Falta de actividad física
  • Fumar
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Dieta muy alta en carbohidratos
  • Ciertas enfermedades y medicamentos
  • Algunos trastornos genéticos

Una dieta baja en grasas , productos ultraprocesados , carbohidratos refinados y rica en alimentos con omega 3, frutas , verduras, además de realizar ejercicio físico con regularidad son los mejores aliados para mantenerlos a raya.

Algunos alimentos que nos ayudan en nuestro objetivo son:

El aceite de oliva virgen extra, sésamo o lino.

Los frutos secos tostados o crudos como nueces o almendras.

El aguacate y los cítricos como naranjas, limón o pomelo..

Los cereales integrales y sus derivados.

Verduras como espinacas, acelgas, brócoli, berros, rúcula.

Pescado azul como salmón, caballa o sardina.

 

 

 

Las semillas de chía son originarias de américa central y junto al lino, una de las especies vegetales con la mayor concentración de ácidos grasos Omega 3.

Durante miles de años ha sido un alimento básico en las civilizaciones maya y azteca y con razón, ya que están repletas de vitaminas, minerales y ácidos grasos. Ya en 2009 la Comisión Europea autorizó su ingreso como nuevo alimento para ser utilizada en productos de panadería. Posteriormente en 2013, la autorización se extendió a otros productos así como “chía empaquetada” y se recomendó un consumo máximo de 15 gramos al día a partir de 18 años y de 1 a 4 gramos desde los 5 años.

La chía es valorada principalmente por su aceite. Como ocurre con las olivas, las diferencias entre los métodos de extracción determinan su rendimiento, contenido y calidad de los ácidos grasos, fibra total así como antioxidantes. El aceite de chía se usa como suplemento tanto para humanos como para animales. En el caso de la alimentación humana podemos encontrarnos tanto aceite para cocinar, suplementos de aceite de chía y semillas crudas.

Destacar también la gran versatilidad de estas semillas a la hora de cocinar. No contienen gluten ni necesitan molienda para ser consumidas, se pueden añadir a batidos, espolvorear en ensaladas, sopas, cereales, avena, yogur y mezclada en cualquier receta de cocción.

Además contienen:

  • 5 veces más la cantidad de calcio que la leche.
  • 3 veces más la cantidad de antioxidantes que los arándanos.
  • 3 veces más la cantidad de hierro que las espinacas.
  • 2 veces más la cantidad de fibra que la avena.

Algunos beneficios más…

Crean sensación de saciedad que nos ayuda a controlar la dieta para no picar entre horas.

Absorben entre 10-12 veces su peso en agua ayudando a mantener hidratado el organismo por lo que se recomienda su ingesta en deportistas o personas muy activas antes de ir al gimnasio o de salir a correr.

Ayudan en el proceso digestivo y controlan el hambre. Además al entrar en contacto con el agua forman una capa hipocalórica que hace que aumente su peso diez veces más dentro del estómago, lo que produce sensación de saciedad.

Aumentan la masa muscular proporcionando un aporte extra de energía y además gracias a su alto contenido en fibra y proteínas contribuyen a regenerar los tejidos.

Los ácidos grasos Omega 3 que poseen entre sus compuestos ayudan a reducir el dolor articular, controlar los niveles de colesterol en sangre, previenen la oxidación celular, los dolores inflamatorios….

Es importante comentar que no por tomar semillas de chía estaremos bebiendo de la fuente de la eterna juventud. El consumo de estas debe ir acompañado de un estilo de vida y alimentación equilibrados y acordes a nuestra edad.

Hay 64 calorías en 15 gramos de Semillas secas de chía, 53% de grasas saludables, 36% de carbohidratos y un 11% de proteínas además de sodio, potasio, fibra…

En días de exceso gastronómico, nuestros sistema digestivo nos pide descanso y nuestros sistema inmune una ayuda. Es por ello que el artículo de esta semana va dedicado a comenzar a cumplir los propósitos del año nuevo y de paso intentar dar un merecido descanso y buen trato a nuestro organismo.

Según informan desde el Colegio de Dietistas Nutricionistas de Andalucía ( CODINAN ) es importante tener en cuenta los siguientes aspectos antes de acudir a las copiosas cenas de estos días:

Realizar al menos 5 comidas ligeras diarias para evitar llegar con demasiada hambre a las comidas principales, sin saltase alguna en los días previos o posteriores a las más importantes celebraciones

-Elegir bien el menú y los ingredientes de calidad para elaborarlos, teniendo en cuenta las raciones justas para que sobre la menor cantidad posible, Intentaremos que la dieta y menús en estos días sean variados, saludables, equilibrados y sostenibles

Intentar en la medida de lo posible que los postres sean caseros y preparados con ingredientes naturales teniendo en cuenta que debe predominar  la fruta en detrimento de los dulces.

En la mesa no puede faltar una jarra de agua con unas rodajas de cítricos en su interior, además de decorar la mesa servirá para que nuestros comensales no abusen del resto de bebidas típicas en estos días

-Apartarnos en nuestro plato la ración que vayamos a consumir de los distintos entrantes propuestos

Caminar para hacer nuestras compras y visitas a familiares. Incrementar el ejercicio y la distracción diarias y contrarrestar los posibles excesos.

Descansar más y dormir al menos las horas que nuestro cuerpo necesita. Un buen descanso nos asegura mayor bienestar.

Hidratarse de manera adecuada y consciente, teniendo presente que el agua es la única bebida que realmente nos hidrata y ayuda al metabolismo de los alimentos ingeridos. Se puede incluir un extra a base de zumos naturales ricos en vitamina C  y antioxidantes e infusiones para aliviar la posible pesadez digestiva.

Consejos sencillos que nos hacen estos días más llevaderos.

¡ Feliz año nuevo familia !

Además de ser una bebida estimulante o que a día de hoy, es la bebida sin alcohol que más utilizamos para socializar con el resto de la sociedad, surge la corriente que afirma que tomar café adelgaza…..y desde aquí digo que según con qué lo acompañemos.

La tabla nutricional del café nos cuenta que en sí mismo no contiene más que un 0.02% de grasas por cada 100 ml, unos 40 mg de cafeína y algunas vitaminas del grupo B en distintas cantidades apenas apreciables. Más allá de esto es prácticamente agua en un 99.40% con lo que no, el café no engorda, lo que nos hace subir de peso es sin duda la compañía. 2250 millones de tazas de café consumidas a diario en el mundo no pueden estar equivocadas.

La producción de café crece cada año en sus múltiples variedades, mientras nuestro porcentaje de obesos lo hace de la misma manera y es cuando nos preguntamos si de verdad el café es bueno, si adelgaza, en qué circunstancias debería evitarlo o en cuales incluirlo en la dieta y como.

Lo primero que debemos saber del café es que se trata de una bebida excitante por su contenido en cafeína anteriormente mencionado. Con esto las personas con padecimientos cardiovasculares ya se pueden hacer a la idea de que deberían restringir su uso al igual que las personas que padezcan cefalea, diabetes o cirrosis.

Por otro lado el contenido en cafeína no hace bien alguno a según qué sectores sensibles en la población. Caso de embarazo, lactancia o menores. Y mientras los estudiantes abusamos sin control por la creencia de que nos ayuda a concentrarnos, más allá de eso, la falta de descanso necesario por la ingesta excesiva de café le hace un flaco favor a nuestros boletines de notas.

Los estudios son contradictorios en cuanto a los beneficios para la salud que supone el consumo de café, y se extraen resultados similares en cuanto a los efectos negativos del consumo. Asimismo, se ha vinculado a la cafeína como irritante del sistema digestivo, por lo cual deben evitar consumir esta bebida las personas que sufren o tengan antecedentes de gastritis o úlcera péptica. Además, a menudo no está claro si esos riesgos o beneficios están ligados a la cafeína o bien a otras sustancias químicas presentes en el café (y si el descafeinado tiene los mismos beneficios y riesgos)

En cuanto a la medicina tradicional china, no se recomienda el consumo de café en ningún caso por tratarse de un alimento demasiado yang ( calor, excitante…), está totalmente prohibido a los usuarios de acupuntura, además de considerarlo a la altura de cualquier otra droga.

CAFÉ COPA Y PURO?

Un café sí, pero sin excesos, de calidad, delante de una buena conversación y evitando siempre lo que suelo denominar los flecos. Flecos como el cigarro, el dulce, el exceso en su ingesta, la falta de calidad del café mismo y otros factores que hacen un suma y sigue en la decisión de tomarnos un cafecito.

La molienda, el tueste, el infusionado y hasta la marca de la máquina de café hacen mella en su sabor.  Mejor sólo, recién molido, de tueste natural y a poder ser orgánico. A partir de estas premisas, todo lo demás es añadir extras que en nada nos benefician.

Indudablemente la cultura, las costumbres adquiridas a lo largo de los años y la necesidad de cafeína a la que acostumbramos a nuestro organismo hacen que sea difícil llegar a “desengancharse del café” por tanto y como siempre decimos, mesura, cabeza y equilibrio para  mantener una alimentación lo más saludable posible sin la necesidad de esos extras que con sus flecos vienen a arruinarnos nuestra dieta saludable.

Hablar de las propiedades organolépticas de las naranjas me parece demasiado obvio.

Fueron los árabes quienes a través de Andalucía, introdujeron la naranja en toda Europa.Se dice que este cítrico era cultivado por distintas civilizaciones desde épocas remotas y que era su apariencia, color y aromas los que cautivaron a los viajeros que las llevaron a otras regiones.

La naranja, en algunos países, fue utilizada en un principio con fines decorativos debido a su sabor amargo, pero más tarde se consiguieron variedades más dulces que los árabes denominaron naranche que deriva de arangus que es como la llamaban los persas. En la mitología se habla del “árbol de las manzanas de oro” que según se dice se refería a las naranjas, consideradas como una valiosa fruta. Tan valiosa se consideraba que Gea le regalo a Juno el Jardín de las Hespérides como regalo de boda. Este jardín se sitúa en el monte Atlas, que estaba poblado de naranjos.

Sea como fuere, bienvenida sea la naranja y todas sus conocidas propiedades nutricionales hasta nuestra mesa. Es uno de los cítricos más populares en los meses de frío, debido a que fortalece el organismo frente a los resfriados para que los síntomas sean menos y por un periodo de tiempo también inferior. Como antioxidante, nos ayuda a prevenir numerosas enfermedades degenerativas como la aparición de cataratas o hipertensión.

 

Consumir una sola naranja cada día nos aporta el 60% de la dosis diaria que un adulto necesita de Vitamina C y además junto a otros cítricos como limones y pomelos, con un elevado número de componentes alcalinos, forma parte de distintas dietas de rejuvenecimiento. Es uno de los alimentos más sanos para nuestro corazón.

 

Masticar antes que beber

Siempre debemos tener en cuenta a la pieza de naranja antes que al zumo de la misma fruta. Aporta una mayor cantidad de fibra alimentaria de calidad y no sube el índice glucémico con la misma rapidez que si la ingerimos en forma de zumo. y a todo lo anteriormente mencionado debemos sumar otros beneficios como:

 

-Ayuda a concentrarse en época de estudios

-Favorece el aumento de la lívido

-Tiene reconocidas cualidades anticancerosas

-Mejora la circulación sanguínea

-Ayuda a controlar os niveles de colesterol

-Contienen Ácido fólico y magnesio

-Ayudan a combatir la depresión y la debilidad en cabello y uñas

-Son ricas en fibra, potasio, agua, sodio, calcio y fósforo por lo que se recomiendan a cualquier edad y para conseguir el peso adecuado.

A pesar de su infinidad de beneficios, las naranjas también tienen sus contraindicaciones. La letra pequeña nos habla de que deben restringir su consumo las personas padezcan de migrañas, por su elevada cantidad en histaminas, aumentan la acidez en estómagos sensibles, úlceras de estómago o casos de gastritis por lo que estas personas deben evitar su consumo.