Aliada perfecta para cualquier circunstancia y época del año,las ensaladas son excusa perfecta para comer sano.

Al hablas de ensaladas cada persona imagina su favorita. «Para gustos se hicieron los colores».Entre sus múltiples beneficios además de poder disfrutar de sus propiedades nutricionales están:

  • -Experimentar y saborear nuevas texturas.
  • -Hacer participar a los más pequeños en su propia alimentación.
  • -Fomentar la creatividad e imaginación culinarias.
  • -Llenar el tupper de opciones económicas, saciantes y saludables.
  • -Alimentarse de forma variada a diario.
  • -Evitar el consumo de alimentos menos saludables.

La base de las ensaladas

Para configurar una ensalada diferente para cada día del año, sólo debemos tener los productos de temporada y cercanía a mano.

Lo más común es utilizar una base de lechuga, que presenta una textura suave de hojas sueltas, tiernas y crujientes, con un dejo dulzón.

La lechuga favorece la digestión, estimula la formación de bilis, es refrescant, diurética y combina con casi todo. Incluso favorece el sueño. Son quizás nuestra primera opción, por eso esta semana os propongo ampliar horizontes y buscar nuevas alternativas como:

Albahaca

De color verde intenso, con hojas suaves, bordes redondeados y punta afilada. Fresca en ensalada, va bien con tomates, champiñón, queso, ajo, y se entremezcla fácilmente con lechugas, espinacas y rúculas.

Espinaca

Ofrecen a las ensaladas uno de los verdes más intensos y brillantes, lleno de nutrientes. Da sabor ligeramente amargo, va bien con casi cualquier tipo de proteína (garbanzos,jamón, huevos, etc.). Elegirlas bien verdes, crocantes, sin manchas. Las más pequeñas, son más tiernas y de fácil masticaciòn.

Rúcula

Con un sabor ligeramente picante, adquiere tanta personalidad que hay que combinarla con precaución. En solitario, va bien con peras, quesos, champiñón, huevo, nueces, o incluso con un aliño simple de aceite de oliva y jugo de limón. Mezcla bien, en poca cantidad, con lechugas, escarola o endivias. Elegir los mazos jóvenes y jugosos. Ideal para servir con pescados, mariscos o quesos algo picantes.

Col rizada o kale

De hojas firmes, rizadas, crujientes y de sabor algo amargo, es la verdura de moda en Europa y EE.UU. Conocida por ser la hoja verde con mayor aporte de aminoácidos (tiene los nueve aminoácidos esenciales), además es rica en calcio, hierro, vitamina C y fibra, ayuda a eliminar toxinas, es baja en calorías y refuerza uñas y pelo. Combinada con trozos de pollo o pescado a la parrilla y una vinagreta; es una deliciosa opción.

Berros

Una pequeña cantidad será suficiente para cambiar el sabor de una ensalada. Tiene un recuerdo de sabor a mostaza y pimienta que lo hace ideal para servirlo solo, aderezado con sal y aceite de oliva. Berros, naranja en trozos, aceitunas negras y vinagreta con jugo de limón o de naranja. Combina muy bien con quesos y nueces. Debe comprarse muy frescos y mantenerse con agua para que dure más.

Endivia

Navegando sobre endivia

Refinada y elegante, ideal para realzar un plato, como una sencilla guarnición o para combinar con quesos, yogur, frutas, pescado, pollo, etc. Sus hojas tienen poco verde y son de sabor fresco y amargo, que le dan un toque distinto a las ensaladas. Su sabor amargo se encuentra especialmente concentrado en las partes más cercanas a la raíz. Si las puntas tienden a abrirse, no es fresca. Deben conservarse lejos de la luz del sol, ya que puede aumentar su sabor amargo.

Debemos tener en cuenta aspectos importantes como la buena higiene de los alimentos, la frescura y sobre todo disfrutar de su sabor y distintas combinaciones y aderezos con el mejor aceite de oliva virgen, distintos cítricos y vinagres, semillas y otros.

La imaginación es libre.

Una nueva estrategia sin sentido llega a nuestra mesa.

A pesar de que los menores pueden ingerir AOVE sin contraindicaciones, cada vez son más las empresas del sector que se suman a crear una línea de sus aceites para ellos.

Esto no es nuevo. Otros sectores ya hace años que han creado una línea infantil de alimentos como»Mi primer yogur» o » Mi primera galleta».

Somos los propios profesionales Dietistas, Pediatras y Tecnólogos de los alimentos entre otros profesionales, quienes denunciamos y alertamos de este despropósito.

En resumen, no tenemos necesidad de pagar más por el mismo producto

Un AOVE que se precie debe tener unas características concretas y se recomiendan a cualquier edad.

De todos es sabido que el aceite de oliva virgen o virgen extra son los mejor aceptados en nuestra dieta por contener mayor porcentaje de vitamina E , polifenoles, antioxidantes y otros compuestos beneficiosos.

Con respecto al consumo de otro tipo de grasas, se recomienda a la población de manera constante el consumo de AOVE con moderación, en detrimento de mantecas o sebos y como alimento cardiosaludable.

No por nada se denomina Oro Líquido

Uno de los argumentos para calificar estos aceites «Infantiles» como más indicados es la suavidad de su sabor. 

Si bien son aceites elaborados con variedades de aceitunas con sabor suave como las arbequinas, no tienen que ser específicamente para niños.

Podemos encontrar muchos aceites suaves con el mismo rendimiento , teniendo presente aquellos niños o adultos que rechazan la variedad picual porque pica un poco más.

Aunque esto del sabor nada tiene que ver con la calidad siempre que sea un AOVE virgen o virgen extra bien prensado, envasado y manipulado, además de certificado por las autoridades sanitarias europeas como AECOSAN o la española AESAN.

«Confunde que digan que son aceites sólo para niños, con lo que das a entender que hay que comprar dos aceites en casa».

Según Miguel Ángel Lurueña, Doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, consultor y divulgador en declaraciones a los medios de comunicación:

«A pesar de que las empresas productoras afirman que estos productos son más adecuados para la infancia porque tienen más ácido oleico, la diferencia entre unos aceites y otros es mínima».

Los supuestos beneficios nutricionales de estos aceites para niños en comparación con los convencionales, tampoco convencen.

Desde el punto de vista de la nutrición no tiene ningún sentido ya que cualquier declaración nutricional sobre un producto que aparezca en un envase tiene que estar aprobada por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria.

A veces no se pone en el etiquetado de los envases, pero se lanzan informaciones confusas en las webs de estos productos, lo que hace que al final el consumidor final claudique.

Con la mejor intención y convencidos de estar dando lo mejor a nuestros niños, a veces nos dejamos llevar por la publicidad.

El mejor consejo, leer etiquetas y fijarse en lo que nos cuentan los organismos oficiales al respecto.

Científicos de la Universidad de Liverpool (Reino Unido) confirman la influencia negativa que tanto los ‘instagramers’ como los ‘youtubers’ pueden tener en la alimentación de los más jóvenes.

Cada vez son más los jóvenes que acceden a internet y redes socales y a una edad también más temprana.

Este análisis, realizado sobre 176 menores de entre 9 y 11 años y publicado en la revista ‘Pediatrics’ tenía como objetivo observar el efecto de la comercialización en las redes sociales de alimentos (saludables y no saludables), a través de las plataformas con ‘influencers’ en la alimentación de los niños.

DESARROLLO:

Los científicos formaron tres grupos aleatorios  a los que mostraron páginas de Instagram y youtube, perfiles con millones de seguidores que incrementaban la credibilidad en su público.

A un primer grupo se le mostró una variedad de bocadillo y alimentos saludables (frutas), a un segundo grupo no saludables como galletas o chocolate y a un tercer grupo denominado “de control” productos no alimenticios como ropa y deporte.

RESULTADO:

Aquellos que observaron productos no saludables consumieron un 32 % más de calorías en bocadillos poco saludables y un 26 % más de calorías totales (de bocadillos saludables y no saludables), en comparación con los niños que vieron las imágenes de no alimentos.

Los autores determinan que  la comercialización por parte de ‘influencers’ de alimentos poco saludables incrementa la ingesta inmediata de estos alimentos por parte de los niños, mientras que la promoción de alimentos saludables no tiene tal efecto.

Reconocen que las marcas buscan relaciones promocionales con ’influencers’ debido a su alcance y la confianza que los seguidores tienen en ellos.

Los niños tienen derecho a participar en medios digitales y un derecho a la protección de la salud pero también se necesitan restricciones más estrictas en torno al marketing digital de alimentos poco saludables a los que se exponen a diario.

Y ahora la pregunta es:

¿Sabemos a quién siguen nuestros hijos en redes sociales?.

Teniendo en cuenta el impacto que puede tener en sus vidas, no estaría mal hacer un repaso a redes junto a ellos y hacerles cuestionar lo que ven y comparten en ellas.

Cultivar en ellos una mentalidad crítica para que aprendan a distinguir sobre lo que es o no correcto también en internet.