Llegados a este punto, sobra decir que la temporada escolar trae consigo algo más que los gastos habituales en libros, uniformes, mochilas o fotocopias. Nuestro organismo comienza una nueva etapa tras el periodo vacacional y con ello un gasto extra. El gasto energético.

Al igual que de nada nos sirve darnos un atracón de información un día antes de un examen, de nada nos sirve una dieta rica en alimentos ultraprocesados, si de veras queremos rendir bien y obtener mejores calificaciones.

Hasta en ese sentido nos ayuda la alimentación. Es por tanto fundamental, basarnos siempre en alimentos saludables, sostenibles y cuyo balance energético está en concordancia con nuestra edad y condición física o hábitos de vida saludables.

Cuando necesitamos rendir mejor a nivel académico, debemos igualmente basarnos en alimentos de primera gama, frescos y más biodisponibles según nuestras circunstancias. No valen expresiones como “No tengo tiempo” o “no sé cocinar” .

Si tenemos en cuenta algunos alimentos que encontramos habitualmente en nuestros mercados, tendremos la mitad del camino recorrido. La otra mitad dependerá del entorno de estudio y los hábitos adquiridos para ello.

Por tanto vaya esta semana una lista de alimentos indispensables para todas aquellas personas que van a dedicar los próximos meses al noble arte del estudio, des cual sea su edad o asignatura.

A.-Los llamados “pescados azules” (entre los que se incluyen el salmón, el atún o el jurel, entre otros) tienen una buena cantidad de ácidos grasos omega 3.

Estos aceites naturales son benéficos para el sistema nervioso central porque lo refuerzan en los adultos y lo desarrollan en los niños.

  • Para aprovechar las bondades del omega 3 debemos consumir el pescado a la plancha, al vapor o al horno.
  • Acompáñalo con una buena ensalada fresca o un rico puré de patatas.

B.- Aguacate. Este rico fruto de color verde que se usa para salsas o como reemplazo de la mayonesa tiene grasas monoinsaturadas (otras de las beneficiosas) que ayudan en la concentración y la memoria.

El aguacate  mejora la comunicación neuronal y también la circulación sanguínea porque ayuda a limpiar las arterias y con ello oxigenar nuestro organismo.

C.- Cereales integrales El pan y los cereales de grano entero tienen un aminoácido llamado L-triptófano el cual es absorbido por el cerebro para poder producir serotonina. Este neurotransmisor induce a la relajación y colabora para que los niveles de estrés no se vayan por las nubes y puedas concentrarte mejor en lo que estás haciendo.

D.- Frutos secos. Nueces, almendras y cacahuetes aportan una gran cantidad de ácidos grasos omega 3

Los frutos secos además protegen las arterias y las venas, ayudan en la protección de los vasos sanguíneos y permiten la correcta circulación y oxigenación del organismo.Recuerda tomarlos únicamente crudos o tostados para un mejor aprovechamiento.

E.- Arándanos y plátanos

  • -Los arádanos contienen una buena dosis de antioxidantes que activan las enzimas del cerebro y mejoran la memoria y la concentración. A mitad de la mañana puedes comer media taza de este rico fruto mezclado con yogur natural para disfrutar de los beneficios de ambos alimentos.
  • -El plátano por su parte es una fruta deliciosa, saciante y que puede estar presente en cientos de preparaciones. El plátano tiene mucho potasio, así como también vitamina C, magnesio y fibra. Por ello se lo considera un alimento perfecto para mejorar las funciones cerebrales (sobre todo la memoria). Además aporta vitamina B6, que ayuda en la producción de varios neurotransmisores relacionados a la concentración (dopamina, norepinefrina y serotonina).

No olvides mantener una correcta hidratacion a lo largo del día bebiendo agua en cantidades adecuadas y descansar un mínimo de horas diario para conseguir el objetivo final y que no nos quede ninguna asignatura pendiente.

¿Empezamos?

 

 

Un error muy común  es poner la cabeza hacia atrás o taponar con u  algodón. Para evitar posibles complicaciones existen remedios muy sencillos que de manera natural hacen que evitemos complicaciones posteriores.

Una hemorragia nasal es la pérdida de sangre del tejido que recubre la nariz. El sangrado ocurre con más frecuencia en una fosa nasal únicamente. Aunque pueda resultar motivo de alarma, lo cierto es que rara vez puede llegar a resultar de gravedad para la persona afectada.

La nariz , por su ubicación en el rostro,  es más propensa a sufrir una lesión en caso de golpe . Es un órgano repleto de conductos sanguíneos por lo que es muy probable que hayamos sufrido al menos un sangrado a lo largo de la vida.

Las causas más comunes son

  • Sinusitis, golpes en la zona, bajos niveles de humedad climática, alergias nasales, lugares de mucha altitud, uso de drogas, deficiencia de calcio, hipertensión, alergias o tabique desviado, abuso de aspirinas o medicamentos anticoagulantes.

¿Qué se debe hacer?

1º paso: Ayudar a la víctima a sentarse.

2º paso: Ayudar a la persona a inclinarse hacia delante para evitar que trague sangre. Pedirle que respire por la boca

3º paso: Aplicar compresas frías sobre el puente nasal para que los vasos sanguíneos se cierren

Qué no se debe hacer:

-No introducir los dedos dentro de la nariz.

-No introducir un algodón, éste se pegará cuando seque la sangre y volverá a sangrar.

-No ingerir medicamentos

Remedios para detener la hemorragia nasal

  • Agua salina: en un vaso de agua pon una pizca de sal y rocíala dentro de la nariz.
  • Limón: coloca una o dos gotas de jugo de limón en la fosa nasal sangrante.
  • Con la cabeza hacia atrás, poner un cubito de hielo en la palma de la mano y cerrarla hasta que empiece a derretirse. Esta sensación de frio en la palma de la mano provoca el cese casi inmediato de cualquier hemorragia nasal leve.
  • Cuidados medioambientales: asegúrate de que el medio no esté muy seco. Si es posible emplea un humidificador de aire.

Siempre es mejor prevenir la hemorragia nasal:

  • Evita hurgar en nariz
  • Aplica de vez en cuando algún lubricante natural (vaselina)
  • Mantén húmedas tus fosas nasales aplicando vitamina E varias veces al día. Basta que rompas una cápsula y empapes un trozo de algodón en dicha sustancia dentro de la nariz.
  • Realiza vaporizaciones con frecuencia
  • Ingiere alimentos con altas cantidades de vitamina C, como los cítricos, pues este nutriente ayuda a formar el colágeno, responsable de mantener húmedo el tejido nasal.

Ante cualquier otro síntoma que no sea una leve hemorragia, acudir de inmediato en busca de la asistencia profesional necesaria.

La ancestral medicina tradicional china ( MTC ) demostró con el paso de los siglos, la relación directa entre los sabores, colores, tipología física de las personas, estaciones del año, órganos internos , etc… y todo esto forma un compendio con el que comprender y mejorar el bienestar de las personas. Haciendo un pequeño mapa mental, nos basamos en los 5 sabores principales para encontrar el equilibrio emocional que a veces necesitamos.

Salado.

Si abusamos de la sal, cada vez necesitaremos tomar más cantidad. De ahí que los alimentos salados estén relacionados con los deseos compulsivos y la ansiedad. La sal estimula el riñón y su exceso puede afectar al corazón. Algunos miedos podrían tener su origen en una deficiencia de riñón en términos energéticos, que puede compensarse con una mayor ingesta de legumbres y  cereales. Estos últimos está comprobado que impulsan la fuerza de voluntad.

Dulce.-

La apetencia por el dulce está asociada a las preocupaciones. Este sabor, consumido de manera moderada, calma la inquietud y humor excitado, pero también puede llevar a sentimientos de codicia e incluso dependencia emocional. De manera general, según la MTC lo dulce beneficia energéticamente al bazo y estómago. Si el primero está débil se puede deber a una insuficiencia de la sangre que repercute en el hígado y el corazón, lo cual puede llevar a la ansiedad.

Picante.-

El picante es un excitante físico y estimula las sensaciones corporales.  Su consumo en exceso resulta irritante y lo mismo ocurre con las emociones ligadas a este sabor. La MTC nos habla de asociar lo picante a la tristeza, por lo que su consumo en dosis moderadas puede ayudar a compensar la melancolía.

Ácido.-

El sabor ácido y agrio agudizan nuestro intelecto y promueven el ingenio. Su consumo excesivo puede tener efectos sobre el carácter, volviéndolo amargo o provocar resentimientos. Este sabor es beneficioso para el hígado y la vesícula. La visión oriental de esta teoría señala que una persona es irascible cuando tiene exceso de elemento fuego, o calor energético en estos órganos por lo que debe tomar alimentos naturales frescos ácidos de manera moderada para compensar.

Amargo.-

El exceso de alimentos con este sabor suele estar asociado a emociones amargas, insatisfacción y frustración. Su consumo moderado beneficia al corazón y el tránsito intestinal. Órganos internos que además en la MTC  asocian directamente a la alegría y el amor. Recomiendan tomar frutas y verduras amargas para evitar la ansiedad y el insomnio.

En definitiva, debemos involucrarnos directamente en la elaboración de nuestra dieta para con ello encontrar en la naturaleza el equilibrio emocional y orgánico que necesitamos cada día de nuestra vida.

Es imposible pensar en mejorar nuestra calidad de vida o evitar alguna enfermedad crónica sin ocuparse antes del mal funcionamiento intestinal. Alergias, enfermedades de tipo crónico, cefaleas transitorias o migrañas, depresión o tristeza y malestar son sólo algunos ejemplos.

Más allá de ser un órgano dentro del sistema digestivo u órgano excretor, el intestino ha sido considerado por la sabiduría ancestral como el centro desde donde se maneja nuestra salud e incluso estado de ánimo.

Cuando nuestros intestinos funcionan correctamente, las evacuaciones deben ser normales , (Sencillas u periódicas teniendo en cuenta la velocidad de nuestro tránsito intestinal , tantas veces al día como comidas importantes hayamos ingerido) y generadas sin necesidad de otro auxilio externo que una alimentación equilibrada.

Para comprobar la velocidad de nuestro “Tránsito intestinal” incluiremos en nuestro almuerzo verduras como las espinacas o remolachas, controlando en las horas posteriores el tiempo transcurrido hasta la aparición de heces teñidas de rojo o verde oscuro.

Un tránsito lento y acumulación de escorias en las paredes del colon provoca presión en las paredes del abdomen y evita la correcta absorción de nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo.

Algunos alimentos “clave” para lograr el equilibrio y regularidad intestinal son:

-Higos y ciruelas

-Semillas de lino o zaragatona

-Todas las Algas , por su contenido en mucílagos

-Cáscaras de frutas orgánicas ricas en pectina ( debidamente lavadas)

-Las algarrobas

-El silicio contenido en alimentos como la avena, cebada, perejil , ortiga, guisantes y ajos…

Alimentación acompañada de ejercicio diario moderado (sobre todo para tonificar la zona abdominal), pueden ser grandes aliados para ayudarnos a mejorar el tránsito en nuestros intestinos, limpiarlos y por ende ayudar a evitar otro tipo de síntomas y enfermedades asociadas, más allá de las limpiezas de colon, enemas y otras técnicas depurativas para las que debería consultar siempre y en cualquier caso al especialista.

 

 

La siesta, criticada y alabada por quienes discuten si es necesaria o un capricho.

Desde luego, no una siesta de “Pijama, padre nuestro y orinal “ como decía D.Camilo José Cela, pero si una de entre 15 y 30 minutos para encontrar los múltiples beneficios que nos aporta en todos lo sentidos. Sus defensores no se ponen de acuerdo con la duración de la misma. Sea como fuere, es necesaria una siesta, un pequeño descanso tras el almuerzo para reponer fuerzas.

Si tomamos en cuenta el lugar de residencia, no opinan lo mismo de la siesta los españoles que los ingleses. costumbres, climatología, dieta o tradición influyen bastante a la hora de buscar un merecido descanso, tras las veraniegas noches cuando la temperatura no baja de 25 grados y es difícil descansar apropiadamente.

Personalmente estoy totalmente a favor de fomentar la siesta de 15 o 20 minutos. Una “cabezadita” sobre todo cuando el descanso nocturno no ha sido el adecuado , el trabajo matinal resultó excesivo o conoces alguno de sus beneficios para la salud.

1.- Ayuda a disminuir el estrés y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y aumentar el estado de ánimo

Cuando dormimos se liberan hormonas como el cortisol, que estimula el sistema inmunologico, reduce el estrés y la ansiedad, ayuda a reparar tejidos y a perder peso. Dormir una siesta diaria de 45 a 60 minutos disminuye la presión arterial y el ritmo cardíaco

La serotonina que regula el sueño, apetito y estado de ánimo inunda nuestro cerebro cuando dormimos y descansamos, lo que proporciona sensación de bienestar

2.- Aumenta la capacidad de aprendizaje, concentración y creatividad.

El sueño permite afrontar nuevos conocimientos y fijar los ya adquiridos. Por esto, el descanso tras el almuerzo aumenta la productividad y creatividad en el rendimiento laboral y escolar.

Una siesta incluso de 6 minutos contribuye a aumentar y mejorar la concentración.El sueño facilita el almacenamiento de la memoria a corto plazo y deja espacio para nuevos datos. Cuando se alcanza la conocida como fase REM (fase de gran actividad cerebral en la que soñamos) nos lleva menos tiempo y esfuerzo resolver cualquier tipo de problema

3.- Mejora los reflejos y fomenta la positividad.

Un estudio de la NASA concluyó que los pilotos que “sesteaban” durante 26 minutos diarios cometían un 34%menos de errores en el trabajo y duplicaban sus niveles de alerta.

Aquellas personas que duermen siesta y pasan por la fase REM aumentan su nivel para sentirse receptivos a estar más felices

Con estos datos sólo me queda proponer una siesta diaria de 30 minutos y empezar

Deshidratación significa que el cuerpo no tiene tanta agua y líquidos como debiera. La pérdida de un 1% del agua corporal provoca la sensación de sed. A partir del 5% aparecen desórdenes graves, como desaceleración del ritmo cardíaco, náuseas, vómitos, apatía, delirio, espasmo muscular o deficiencia de la función renal. La pérdida de un 20% del agua corporal puede causar la muerte

El agua es un componente esencial de todos los tejidos corporales. Cumple una función vital, ya que es el medio necesario para todas las reacciones y es el componente estructural de todas las células. Además, actúa como medio de transporte de los nutrientes y sustancias del cuerpo. Una de sus funciones más importantes es el mantenimiento de la temperatura corporal, ya que mediante la evaporación del sudor el cuerpo logra disipar el calor.

Hay ciertos grupos vulnerables, a los que se debe prestar mayor atención a su estado de hidratación:

Ancianos: El deterioro de los mecanismos de termorregulación produce una disminución de la sensación de sed y son más reacios a beber. Además, los problemas de movilidad pueden limitar el acceso al agua.
• Niños: Su sentido de la sed no se ha desarrollado completamente, por lo que suelen beber menos agua de la que necesitan.
• Enfermos: Tienen pérdidas anormales de agua (por fiebre, sudor, vómitos, diarrea, etcétera), por lo que son susceptibles a la deshidratación.
• Deportistas: Presentan una excesiva pérdida de agua por el sudor y una disminución de la sensación de sed.
• Mujeres embarazadas y en período de lactancia: Los requerimientos de agua durante esta etapa aumentan para poder producir leche.
• El calor extremo también favorece la deshidratación, al aumentar considerablemente las pérdidas de agua por sudor.

La ingesta adecuada de líquidos es fundamental para mantener un estado adecuado de hidratación. El requerimiento normal de agua en el adulto sano es de 1,5 a 2 litros al día. En caso de actividad física o excesivo calor se puede necesitar más de 3 litros.

La deshidratación puede estar causada por la pérdida excesiva de líquidos, por no ingerir suficiente agua o líquidos o por ambas. El cuerpo puede perder demasiados líquidos a causa de:hoja agua
• Sudoración excesiva (por ejemplo, a causa del ejercicio)
• Gasto urinario excesivo, como en la diabetes no controlada o con el uso de diuréticos
• Fiebre
• Vómitos o diarrea

Puede sentir la boca pegajosa o reseca, letargo o coma (con deshidratación severa), ausencia o disminución del gasto urinario; la orina aparece de color amarillo oscuro, ausencia de lágrimas. ojos hundidos, fontanelas hundidas (el punto blando en la parte superior de la cabeza) en el bebé. Si usted puede igualmente presentar vómitos, diarrea o sentir que no puede “retener nada”. Todo lo anterior podría estar causando la deshidratación.

Lo más importante entonces es tomar líquidos. Generalmente es suficiente en casos de una deshidratación leve. Es mejor tomar pequeñas cantidades de líquido frecuentemente (utilizando una cuchara o una jeringa en los bebés y en los niños), en vez de tratar de forzar una gran cantidad de líquido de una sola vez. La ingesta de grandes cantidades de líquido de una sola vez puede producir más vómitos.
Las soluciones de electrolitos o las paletas de helados son muy efectivas y están disponibles en las farmacias. Las bebidas para deportistas contienen mucho azúcar y pueden causar o empeorar la diarrea.
En los casos de deshidratación moderada a grave, puede ser necesaria la hospitalización y la administración de líquidos intravenosos. El especialista intentará determinar y luego tratar la causa de la deshidratación más adecuada en cada momento.

Por todo esto, incluso cuando usted esté bien de salud, tome mucho líquido todos los días y más cuando el clima esté cálido o si está haciendo ejercicio.
Vigile cuidadosamente a alguien que esté enfermo, especialmente un bebé, un niño o una persona de edad avanzada. Si cree que alguien se está deshidratando, busque asistencia médica antes de que la persona se deshidrate, inicie reposición de líquidos tan pronto como comiencen a presentarse los vómitos y la diarrea y NO espere a que aparezcan los signos de deshidratación.
Siempre anime al enfermo a consumir líquidos y no olvide que las necesidades de líquidos son mayores cuando la persona tiene fiebre, vómitos o diarrea.

fuentePara prevenir una deshidratación, además de ingerir la cantidad de agua adecuada, debe tomar en cuenta lo siguiente:

• Use ropas sueltas y ligeras en climas cálidos
• Descanse con frecuencia y busque espacios sombreados
• Evite el ejercicio o la actividad física vigorosa en clima cálido o húmedo
• Tome muchos líquidos todos los días y más antes, durante y después de la actividad física
• Tenga especial cuidado para evitar el sobrecalentamiento si está tomando medicamentos que alteran la regulación del calor o si es obeso o de edad avanzada
• Tenga cuidado con el calentamiento dentro de los automóviles en el verano. Deje que el auto se enfríe antes de subirse

 

De manera natural nuestro organismo mantiene una temperatura media de 36.0 grados. A esto lo llamamos termoregulación.

En estos días de calor excesivo aumenta y el organismo no es capaz de refrigerarse por sí mismo a través del sudor.

Es momento de ayudar con algunos remedios naturales para evitar sofocos y peligrosos golpes de calor, que pueden llegar a dañar los órganos y causar mareos, fatiga, calambres musculares o náuseas .

1.- El agua

Agua fresca es la forma más efectiva e inmediata para minimizar el calor corporal. No todo líquido será buena opción para hidratar el cuerpo, de hecho bebidas como las sodas, cafés y sorbetes causan un efecto contrario .

Beber o tomar una ducha fresca y las salpicaduras regulares de agua en la cara y muñecas puede ayudar a reducir el calor .

2-Comidas ligeras:

Evita comidas copiosas y alimentos grasientos o fritos. Cuando más pesada o picante es la comida más trabajo le damos a nuestro sistema digestivo , provocando un aumento de la temperatura .

Las comidas ligeras evitaran que nos sintamos hinchados, nos salvaran de digestiones pesadas. Consumir alimentos crudos como frutas y vegetales de temporada, provocará un efecto refrescante dentro del organismo pues son muy ricos en agua.

3.-Guarda tus tónicos y cremas corporales en la nevera.

Lleva contigo un pequeño difusor/spray con agua de rosa mosqueta y refréscate el rostro y cuello a menudo. Hidratará tu piel y servirá como tónico además de ayudar a eliminar pequeñas manchas en tu piel.

4.-Vístete con prendas de algodón

Te mantendrán mucho más fresco que los tejidos sintéticos. No use ropa demasiado apretada sino ropa cómoda de colores claros que permita el paso del aire.

5.-Toma espirulina:

Según la medicina tradicional china, esta micro-alga tiene propiedades refrescantes dentro de nuestro organismo.

Su efecto oxigenador de la sangre y depurativo nos ayudará a eliminar toxinas y evitar retención de líquidos, síntoma muy común cuando la temperatura exterior es extremadamente elevada.

Y recuerda evitar la exposición solar en las horas puntas o hacer ejercicio, busca siempre espacios con sombras donde poder resguardarte del sol relajadamente.

Nadie sabe con certeza qué es lo que causa las náuseas durante el embarazo, pero es probable que sea una combinación de cambios físicos que tienen lugar en tu cuerpo. Algunas posibles causas incluyen:

Gonadotropina Coriónica Humana (GCH):  Esta hormona se eleva rápidamente al inicio del embarazo.

Nadie sabe por qué contribuye a las náuseas, pero es una causa probable porque coincide en el tiempo: las náuseas tienden a aumentar al mismo tiempo que incrementan los niveles de GCH.

Estrógeno : Esta hormona, que también se eleva con rapidez a inicios del embarazo, es otra posible causa.

Es común que las mujeres que se acaban de quedar embarazadas se sientan mal ante el olor de algún alimento concreto que ella misma o alguien aunque no esté cerca lo está comiendo y también hay ciertos olores que pueden provocar náuseas inmediatas.

Los aparatos digestivos de algunas mujeres simplemente son más sensibles a los cambios que se dan durante el inicio del embarazo.

Estrés
Algunos investigadores proponen que ciertas mujeres están psicológicamente predispuestas a tener náuseas y vómitos durante el embarazo como una respuesta al estrés.

Sin embargo, no hay evidencia concluyente que apoye esta teoría (por supuesto, si estás sintiéndote constantemente con náuseas o estás vomitando, seguramente vas a sentirte más estresada).

Es más probable que tengas náuseas y vómitos durante tu embarazo si padeces algunas de estas condiciones:

  • Tienes un embarazo doble o múltiple. Los niveles más altos de GCH, estrógeno u otras hormonas en tu cuerpo pueden afectarte. Por otra parte, esto no es algo definitivo, hay algunas mujeres con embarazos múltiples que tienen muy pocas náuseas o ninguna.
  • Has sufrido náuseas o vómitos en un embarazo anterior.
  • Has tenido náuseas o vómitos como efecto secundario cuando estabas tomando píldoras anticonceptivas. Esto está probablemente relacionado con la respuesta de tu cuerpo al estrógeno.
  • Sufres mareos cuando viajas.
  • Padeces migrañas o dolores de cabeza.


¿Qué puedo hacer para sentirme mejor?

Come comidas pequeñas y de manera frecuente a lo largo del día para que tu estómago nunca esté vacío. Las comidas altas en proteínas y que incluyen carbohidratos complejos pueden ser de ayuda. Sea lo que sea que comas, hazlo despacio.

No te recuestes después de comer. Por muy cansada que estés, evita recostarte (especialmente en tu lado derecho) después de comer, porque esto puede retrasar la digestión.

Ten aperitivos a la mano. Mantén aperitivos como galletitas saladas cerca de tu cama. Cuando te levantes por la mañana, cómete algunas y luego descansa unos 20 o 30 minutos antes de levantarte.

Por cierto, levantarte lentamente en la mañana, sentándote durante unos minutos en vez de levantarte de repente, también te puede ayudar.

Evita comidas con olores fuertes. Intenta no comer alimentos con olores que te hagan sentir náuseas. Si esto se aplica a prácticamente todo, está bien comer las pocas cosas que te gustan durante esta etapa de tu embarazo siempre buscando lo más natural y cercan

Trata de comer alimentos fríos o a temperatura ambiente. La comida tiende a oler más cuando está caliente.

Evita las grasas. Trata de no comer alimentos grasosos, porque tardan más en digerirse.

Además, aléjate de las comidas demasiado picantes, densas, ácidas o fritas, que pueden irritar tu sistema digestivo. Comer alimentos desabridos, no suena muy atractivo, pero puede ayudarte.

Es muy recomendable que te laves los dientes y enjuagues la boca después de comer. 

Intenta beber entre las comidas. Quizás las bebidas frías y con gas te sean más fáciles de tomar. 

Una buena estrategia es beber fluidos con frecuencia a lo largo del día. Trata de usar una cañita si beber a sorbos no te funciona.

Pon atención también a otras cosas que te pueden producir náuseas.

Por ejemplo, una habitación donde hace demasiado calor, el olor de un perfume fuerte, un viaje en auto o incluso ciertos estímulos visuales como luces parpadeantes, pueden provocar náuseas. Asimismo, cambiar de posición de manera muy rápida. Evitar aquellas situaciones que te producen náuseas es una parte importante de tu tratamiento.

Aire fresco.

Es importante que respires aire fresco. Salir a caminar o mantener las ventanas abiertas te puede ayudar a calmar las náuseas.

Descansa.

Las náuseas pueden empeorar si estás cansada, así que date tiempo para relajarte y dormir siestas cuando puedas. Ver una película (¡preferiblemente donde no salga comida!) o visitar a una amiga puede ayudar a eliminar el estrés y quitarte de la cabeza el malestar.

Toma tus vitaminas prenatales con alimentos y por la noche.

Intenta tomar esas vitaminas con comida o justo antes de irte a dormir.

Algunas mujeres encuentran un alivio similar al tomar té de menta o al chupar dulces de menta, especialmente después de comer.

Además de estos consejos, las terapias naturales te ofrecen un sin fin de soluciones a la carta para que evites las molestias producidas por los vómitos en el embarazo.

La sangre necesita oxígeno constantemente para mantener vivo a nuestros órganos y este oxígeno se recibe a través de la respiración.

Inspiramos y al hacerlo se pone en marcha toda una maquinaria física y química. Reacciones metabólicas desde lo más profundo de nuestros bronquios hasta nuestro abdomen.

La sangre necesita oxígeno para purificarse, limpiarse de todos los productos de desecho que recibe a su paso por nuestro organismo. Si no respiramos bien, nuestros pulmones no reciben suficiente oxígeno y por consiguiente nuestra sangre no puede purificarse,por ende nuestro organismo se va intoxicando. 

Esta falta de oxígeno es la principal causa de muchas de nuestras enfermedades físicas o psíquicas y por supuesto de las depresiones, ansiedad, palpitaciones….

Respiramos de manera automática y puede que nunca se haya parado a sentir su respiración de manera consciente.

Con sólo practicar de manera habitual y sentir como entra y sale el aire de nuestros pulmones, estaremos realizando además un excelente ejercicio de relajación. La mejor terapia para deshacerse de tensiones y mantener un buen estado de ánimo.

Practiquemos la “Respiración consciente”

1.- Nos tumbamos en el suelo sobre la espalda con las piernas y brazos ligeramente separados del cuerpo y los ojos cerrados para concentrarnos mejor

2.- Respiramos normalmente, como solemos hacer y comprobamos cómo es esa respiración. Rápida, pausada, entrecortada, corta…

3.- Colocamos una de nuestras manos sobre el tórax. Justo por encima del punto que sube y baja cuando miramos nuestro abdomen al respirar. Cuánto más cerca del corazón esté ese punto, peor será nuestra respiración, ya que nos indicará que es una respiración muy superficial y que nuestros pulmones no trabajan con toda su capacidad

4.- Colocamos ahora nuestras dos manos en la zona umbilical y tomamos consciencia de como se mueve con cada respiración. Un mayor movimiento en esa zona al inspirar y expirar nos estará diciendo que nuestra respiración es más profunda y los pulmones han aumentado su capacidad . Si es leve, ha llegado el momento de respirar de forma consciente y practicar a diario para aumentar el volumen de oxígeno en nuestro organismo y con ello nuestra sensación de bienestar

5.-Inspiramos y expiramos tres veces profunda y lentamente sintiendo como el aire llena nuestros pulmones y con ello desplaza suavemente nuestra zona abdominal.

Este ejercicio lo podemos repetir cuantas veces necesitemos.

Antes de buscar plantas adecuadas para aliviar los síntomas alérgicos, debemos pensar cual es el motivo que desencadena dicho malestar.

Pueden ser de diferente índole. Al polen, ácaros, animales, medicamentos, picaduras de insectos o alimentarias son las más comunes. Se pueden manifestar de distinta forma en función del alérgeno que la provoca.

  • Respiratorias.- por ácaros , humedad, hongos, polen, animales…
  • Piel.- por alimentos, sol, medicamentos, níquel. Picaduras, látex o anisakis
  • Ojos.- polen o animales

Y aparecer en cualquier época del año dependiendo del tipo de alérgeno con el que nos encontramos y producir distinto tipo de reacciones según la persona. Desde estornudos, goteo nasal, tos, picor, ojos rojos, erupciones cutáneas, inflamación, descamación, ampollas …

En naturopatía prácticamente todas derivan por un mismo motivo, un exceso de trabajo hepático y un sistema inmune en baja forma.

Así es, el hígado y los pulmones, realizan la función de filtro de la sangre o sea actúa como un colador de las impurezas para que así la calidad de la sangre que circula por el organismo sea óptima.

Cuando el hígado no realiza bien su labor de filtrado vienen las alergias que generalmente son una respuesta del organismo hacia aquellas sustancias que no pudo filtrar cuando funciona mal y que en personas sensibles producen la reacción alérgica.

La piel y los pulmones son también filtros, es por ello que si la sangre no puede oxigenarse como es debido irá en detrimento del estado de estos órganos.

El stress es otro de los responsables de la alergia, es por tanto muy necesario que las personas afectadas por alergia se relajen y vivan bien los momentos de agresividad que puedan padecer.

Para una Vida Sana, Hígado Sano. 

El hígado es el órgano responsable de metabolizar la histamina que se produce en las células del cuerpo.

Cuando el hígado se congestiona por la eliminación de esta sustancia, se empeoran los síntomas de la alergia.

Para ayudar al hígado a realizar sus funciones con mayor facilidad, es bueno eliminar los productos que lo impiden como los medicamentos innecesarios, el alcohol, la cafeína, las grasas y los productos refinados.

Evita por tanto la comida chatarra, mientras que estés limpiando la vesícula biliar y el hígado no debes consumir además de lo mencionado , leche, bebidas con gas, fritos, alimentos procesados y todos aquellos alimentos que contengan grasas.

Podemos usar plantas como

La raíz de diente de león ayuda a limpiar y desintoxicar el hígado, y ayuda cuando existe congestión de hígado, tales como dolores de cabeza, estreñimiento, fatiga, gota o problemas de piel entre otros. Además posee un efecto diurético y puede ayudar a aumentar la secreción de bilis.

La raíz de bardana puede proteger las membranas mucosas y calmar la irritación. Esta hierba puede ayudar a reducir la toxicidad, especialmente de metales pesados,  y puede estimular la producción de bilis del hígado,  y así eliminar las toxinas fuera del organismo.

Las hojas de alcachofa pueden mejorar las funciones de eliminación del hígado, y estimular la producción de bilis, que ayuda a transportar las toxinas fuera del hígado y del intestino.

El cardo mariano puede regenerar y proteger las células del hígado, y gracias a su componente activo: la silimarina, puede ayudar a regular las enzimas hepáticas; también puede tratar la hepatitis y la cirrosis hepática,  y prevenir la formación de cálculos biliares.

De todas formas nunca dude en consultar con el especialista antes de tomar cualquier producto aunque se trate de algo natural ya que todas las plantas contienen sus efectos adversos si no se saben administrar adecuadamente.