La amapola es originaria de la cuenca mediterránea. Además de caracterizar nuestros paisajes durante el buen tiempo es una planta muy útil por sus virtudes calmantes y sedantes de sus alcaloides.     
Destaca su acción inductora del sueño. 
Además algunos de sus componentes químicos , los mucílagos , le proporcionan propiedades suavizantes y anti-tusígenas que la convierten en un calmante muy eficaz de la tos y las irritaciones de garganta.
Está particularmente indicada en niños y ancianos por su suave acción.
La amapola ya era conocida por los egipcios, asirios y griegos, que le atribuyeron propiedades medicinales, narcóticas y anestésicas 
campo amapolasLos romanos introdujeron la amapola en Britania, donde se asoció al descanso y al olvido. Allí se utilizó también como planta mágica para la adivinación.
Durante la Edad Media y el Renacimiento, en España, la amapola era muy apreciada, y se hacía acopio de ella en los trigales donde crecía para ser utilizada como condimento. Se decía que si al coger una flor se desprendía un pétalo y éste caía sobre la mano de la persona que la había cortado, ésta moriría fulminada por un rayo.A pesar de poseer diferentes tonalidades a todos se nos viene a la cabeza el rojo intenso de sus pétalos.