El consumo de plantas medicinales ha ido en aumento en los últimos años en todo el mundo y es frecuente su empleo en combinación con medicamentos prescritos por los médicos.

Está extendida la falsa creencia de que los productos a base de plantas son inocuos e incluso ventajosos por su supuesto carácter «natural», un razonamiento poco compatible con el hecho de que su efecto terapéutico se achaque a su contenido en principios activos con actividad farmacológica.

Esta falsa percepción se basa en la tradición de su uso en lugar de estudios sistemáticos que evalúen su seguridad, que por lo general no existen.

Sin estos estudios, únicamente pueden ser detectados aquellos riesgos evidentes, muy frecuentes y de ocurrencia inmediata.

Tóxicos y venenos, como pueden ser la cicuta, el cianuro, las toxinas de las setas venenosas y el veneno de escorpión, son productos tan naturales como la miel de abeja.

El uso de plantas medicinales comenzó hace más de 5000 años. De hecho, un manuscrito del emperador chino T´sao Ching ( 1000 años a.d C ) ya contiene el uso de hasta 350 plantas medicinales.

Hipócrates, uno de los médicos más distinguidos de la antigüedad, escribió sobre más de 400 remedios medicinales basados en las plantas. Suya es la frase » Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina

El más célebre de los médico del islam, Avicena (siglo XIII ) , redactó dos tomos completos con su obra en la que recoge hasta 800 productos terapéuticos vegetales y minerales en su«Canon de la medicina»

Durante el tiempo en que Roma fue el centro del universo conocido, Claudio Galeno dividiò definitivamente los medicamentos en dos grandes grupos y en uno de ellos puso los que son resultado exclusivo de la manipulación que se practica sobre material medicamentoso y en otro los que producen reacción puramente química

El último de los grandes médicos conocidos de la antigüedad fue Dioscórides, médico, farmacólogo y botánico griego que ejerció como cirujano de los ejércitos de Nerón. Este hombre recogió datos de todas las plantas que encontró a su paso por la cuenca mediterránea y reunió la información en cinco tomos de su obra e materia médica , que se convirtió en el principal referente de la medicina durante la edad media y el renacimiento

Puede decirse que el uso de plantas medicinales, es tan antiguo como la humanidad misma y se ha venido repitiendo en todas y cada una de las culturas y épocas a lo largo del planeta, como formando parte de nuestro inconsciente colectivo.

La química de las plantas es extraordinariamente compleja. El gran número y especies endémicas de cada zona las hace de por sí más únicas y dignas de nuestra atención si cabe ya que son las plantas autóctonas en cada zona las que nos aportarán el remedio necesitado más a mano

Existe una creciente tendencia a cultivar nuestras propias plantas medicinales. Para ello hoy contamos con infinidad de libros, páginas de internet y consejos sobre sustratos, material vegetal, aguas y fertilizantes, calendarios de plantación y floración, cómo recolectar y qué de cada planta. La preparación de los remedios es otro asunto que nos llevaría semanas aprender y practicar.

Desde cómo preparar cataplasmas, baños de asiento o terapéuticos, compresas, colirios, infusiones, lociones , ungüentos o incluso vino medicinal y zumos por lo que en adelante según hablemos de una u otra planta también explicaré la mejor forma de preparar y tomar la misma según también el problema que queremos atajar.

El aceite del árbol del té  es muy conocido para la eliminación de piojos y hongos pero son muchas más las aplicaciones que tiene este aceite esencial tanto en medicina, como para animales o la limpieza. Es un producto incoloro y líquido con multitud de propiedades y usos, imprescindible en todo botiquín o bolsa de viaje.

Este aceite en realidad no tiene nada que ver con las hojas de la planta del té (Camelia sinesis) Si no que se obtiene de la destilación de las hojas de un arbusto pequeño con hojas estrechas y aromáticas originario de Australia : Melaleuca alternifolia  .

capitán cookEn 1770 el Capitán Cook y su tripulación, desembarcaron en la costa australiana y tuvieron la oportunidad de conocer a los aborígenes y sus costumbres. La tripulación utilizaba la infusión de las hojas de este árbol sustituyendo al tradicional té ingles, de ahí el nombre de «árbol de té», y comprobaron alguno de sus efectos beneficiosos.

Hoy en día se sabe que este aceite tiene más de 100 componentes de los cuales se han identificado sólo 21 que actúan en sinergia para beneficiar a nuestro organismo.

Las hojas de Melaleuca eran utilizadas por los Aborígenes Australianos en infusión , directamente sobre la piel, o mezcladas con barro, para tratar heridas, quemaduras, dolores, picaduras de insectos, infecciones y diversas afecciones cutáneas.

Algunas de las aplicaciones más curiosas son:

Dermatitis del pañal

Dolores musculares

Moratones – Aplicar compresas frías con árbol de té sobre los moratones ayuda a reducir la inflamación y acelerar el proceso de curación.

Picaduras de insectos (mosquitos, pulgas, medusas, etc.) – Para calmar el dolor y/o picor. El árbol de té también se puede usar para ahuyentarlos, aplicándolo sobre la ropa.

Reumatismo – Para estimular la circulación. También es aconsejable tomar baños con aceite esencial para calmar el dolor.

Limpiar superficies – Para hacer un limpiador de uso general, mezclar en una botella pulverizadora: ½ litro de agua, 75ml de vinagre blanco y 6 gotas de árbol de té. Al contener vinagre, es mejor no utilizar esta solución para encimeras de granito.

Eliminar moho – En una botellita pequeña con spray echar 35 gotas de árbol de té en ¼ litro de agua. Agitar bien, pulverizar las zonas mohosas y dejar actuar varias horas antes de enjuagar.

Limpia suelos – Echar 40 gotas de aceite esencial el agua de fregar, para limpiar y desinfectar el suelo.

Lavar ropa – Para desinfectar o eliminar el moho de pañales, toallas, sábanas, etc. echar 50 gotas de árbol de té por cada litro de agua para lavar a mano. Para lavar a máquina, echar 50 gotas junto al detergente líquido en el cajón.

 

Aunque es un producto natural también hay que tener algunas consideraciones en cuenta para hacer un buen uso y no llevarnos sorpresas desagradables.

-No debe entrar en contacto con los ojos, En caso contrario enjuagar con abundante agua

-No debe ingerirse. En caso de ingestión accidental puede provocar diarrea, vómito o confusión entre otras.

-Usar sólo por vía atópica y diluido en la mayoría de las ocasiones. Si le irrita la piel no lo utilice

-No debe usarse en caso de embarazo o lactancia

 

     Para su correcta conservación debe mantenerlo en un lugar fresco , seco, protegido de la luz y nunca utilice un envase de plástico.

 


La bardana es una planta robusta propia de regiones templadas. Es silvestre, bienal y en oriente la usan por sus propiedades culinarias.

En fitoterapia usamos su raíz por su gran riqueza en polienos y ácidos alcoholes que al actuar sobre los microorganismos de la piel, le dan una importante acción antibacteriana y antiséptica.

Estas importantes propiedades son las que le han valido su nombre popular «La hierba de los tiñosos«, haciendo así referencia a su utilización para mejorar las afecciones de la piel.

Esta acción se ve reforzada por su capacidad para normalizar los niveles de azúcar en sangre, reforzando su acción contra el acné, espinillas, puntos negros, eczema, etc.

Es un depurativo muy efectivo para limpiar la sangre y el sistema linfático. Disminuye congestiones e hinchazones, elimina toxinas (sea por la piel o por la orina) y precipita el ácido úrico.

Indicada para reuma, artritis, ciática, gota, acidez sanguínea, edemas, cálculos (renales y vesiculares), acné, eccemas, erupciones, resfríos con fiebre y dolor de garganta, afecciones gástricas, hepáticas y biliares, cistitis, infecciones urinarias, nefritis, herpes y diabetes

En oriente se la considera estimulante del sistema nervioso y vigorizante sexual. Estudios recientes demuestran que reduce el tamaño de ciertos tumores cancerosos. 

En todos los casos se aconseja decocción tomando hasta 3 tazas diarias antes de las comidas. El consumo de raíz fresca como alimento resulta también terapéutico.

En los cambios de estación puede hacerse en buen tratamiento con una taza en ayunas durante 20 días.

Externamente la bardana se usa en forma de compresas para complementar el tratamiento de abscesos, furúnculos, quistes sebáceos, enfermedades eruptivas (escarlatina, varicela, sarampión, etc.), herpes. En estos casos se utiliza una decocción más concentrada.

La amapola es originaria de la cuenca mediterránea. Además de caracterizar nuestros paisajes durante el buen tiempo es una planta muy útil por sus virtudes calmantes y sedantes de sus alcaloides.     
Destaca su acción inductora del sueño. 
Además algunos de sus componentes químicos , los mucílagos , le proporcionan propiedades suavizantes y anti-tusígenas que la convierten en un calmante muy eficaz de la tos y las irritaciones de garganta.
Está particularmente indicada en niños y ancianos por su suave acción.
La amapola ya era conocida por los egipcios, asirios y griegos, que le atribuyeron propiedades medicinales, narcóticas y anestésicas 
campo amapolasLos romanos introdujeron la amapola en Britania, donde se asoció al descanso y al olvido. Allí se utilizó también como planta mágica para la adivinación.
Durante la Edad Media y el Renacimiento, en España, la amapola era muy apreciada, y se hacía acopio de ella en los trigales donde crecía para ser utilizada como condimento. Se decía que si al coger una flor se desprendía un pétalo y éste caía sobre la mano de la persona que la había cortado, ésta moriría fulminada por un rayo.A pesar de poseer diferentes tonalidades a todos se nos viene a la cabeza el rojo intenso de sus pétalos.
La fitoterapia consiste en utilizar las propiedades de las plantas para prevenir o tratar las diferentes enfermedades.
Para beneficiarse de todas las virtudes encerradas en la naturaleza, la fitoterapia tradicional aconsejaba el consumo de las plantas medicinales en forma de tisanas, baños, cataplasmas o incluso los «apócemas» cuyo nombre por deformación popular, dio lugar a las famosas pócimas medievales.
En la actualidad, los grandes avances tecnológicos han permitido la creación de nuevas formas fitoterápicas más fáciles de administrar y sobre todo más eficaces. De todas ellas cabe destacar la más extendida en su uso como son las cápsulas por facilitar tanto la dosis exacta como su consumo general.
Las plantas nos ayudan en casos de:
  • El control de peso
  • Digestión
  • Circulación sanguínea
  • Insomnio
  • Cansancio
  • Hipertensión
  • Colesterol
  • Piel
  • Problemas respiratorios, urinarios, o específicos de la mujer (como la menopausia )
Sus propiedades antisépticas fueron las primeras en usarse contra gran número de males ( peste o cólera) con el paso de los años se ha demostrado que uno de sus componentes principales, la anilina, tiene unas marcadas virtudes vermífugas, antisépticas e hipotensoras, siempre y cuando se consuma crudo, fresco o en forma de polvo total criomolido .
Esta última forma conserva íntegramente sus cualidades sin la necesidad de tomarlo crudo.
Está indicado para la arteriosclerosis, hipertensión y como antiséptico intestinal.