Entradas

Entre los alimentos que contienen azufre se encuentran las carnes, huevos, pescados, mariscos, quesos, eneldo, chirivía, perejil, rábano picante, berros, col, col lombarda, ortigas, verdolaga, espinacas , cebollas, ajos, soja, mangos, pomelos, anacardos.

El azufre como oligoelemento, es uno de los minerales necesarios para que nuestro organismo pueda cumplir algunas de sus funciones vitales. Desempeña acciones desintoxicantes y ayuda a combatir las bacterias del cuerpo.

Además es necesario para el buen funcionamiento del tejido conectivo en nuestro cuerpo.

El azufre no se encuentra como tal en nuestro organismo, sino en forma de sulfato.

El azufre cumple unas funciones imprescindibles para la salud. Por este motivo, si lo tomamos como suplemento natural en caso de necesitarlo, ayudaremos al cuerpo a conseguir los siguientes beneficios:

  • Mejora la función del hígado y contribuye a la depuración natural del organismo.
  • Alivia los dolores causados por las enfermedades reumáticas.
  • Regula los niveles de glucosa en sangre.
  • Mejora la función digestiva.
  • Colabora en la oxigenación cerebral.
  • Regula el sistema nervioso
  • Mejora el metabolismo de las grasas y de los hidratos de carbono.

El azufre, tanto si forma parte de los componentes de los productos cosméticos como si lo consumimos con los alimentos, nos permite cuidar la salud de la piel, el cabello y las uñas.

Se recomienda, en especial, a aquellas personas que sufren alguno de los siguientes desequilibrios:

  • Congestión hepática y dificultad a la hora de digerir los alimentos.
  • Niveles altos de colesterol o triglicéridos.
  • Trastornos nerviosos como ansiedad, estrés o depresión.
  • Fibromialgia.
  • Enfermedades reumáticas.
  • Acné.
  • Dermatitis.
  • Alopecia.
  • Diabetes.
  • Enfermedades autoinmunes

Como siempre, recomiendo consultar con un profesional de la salud antes de tomar cualquier suplemento natural, en especial, si tomamos medicación o sufrimos algún problema que se pueda complicar con la ingesta de cualquier producto.

Nadie sabe con certeza qué es lo que causa las náuseas durante el embarazo, pero es probable que sea una combinación de cambios físicos que tienen lugar en tu cuerpo. Algunas posibles causas incluyen:

Gonadotropina Coriónica Humana (GCH):  Esta hormona se eleva rápidamente al inicio del embarazo.

Nadie sabe por qué contribuye a las náuseas, pero es una causa probable porque coincide en el tiempo: las náuseas tienden a aumentar al mismo tiempo que incrementan los niveles de GCH.

Estrógeno : Esta hormona, que también se eleva con rapidez a inicios del embarazo, es otra posible causa.

Es común que las mujeres que se acaban de quedar embarazadas se sientan mal ante el olor de algún alimento concreto que ella misma o alguien aunque no esté cerca lo está comiendo y también hay ciertos olores que pueden provocar náuseas inmediatas.

Los aparatos digestivos de algunas mujeres simplemente son más sensibles a los cambios que se dan durante el inicio del embarazo.

Estrés
Algunos investigadores proponen que ciertas mujeres están psicológicamente predispuestas a tener náuseas y vómitos durante el embarazo como una respuesta al estrés.

Sin embargo, no hay evidencia concluyente que apoye esta teoría (por supuesto, si estás sintiéndote constantemente con náuseas o estás vomitando, seguramente vas a sentirte más estresada).

Es más probable que tengas náuseas y vómitos durante tu embarazo si padeces algunas de estas condiciones:

  • Tienes un embarazo doble o múltiple. Los niveles más altos de GCH, estrógeno u otras hormonas en tu cuerpo pueden afectarte. Por otra parte, esto no es algo definitivo, hay algunas mujeres con embarazos múltiples que tienen muy pocas náuseas o ninguna.
  • Has sufrido náuseas o vómitos en un embarazo anterior.
  • Has tenido náuseas o vómitos como efecto secundario cuando estabas tomando píldoras anticonceptivas. Esto está probablemente relacionado con la respuesta de tu cuerpo al estrógeno.
  • Sufres mareos cuando viajas.
  • Padeces migrañas o dolores de cabeza.


¿Qué puedo hacer para sentirme mejor?

Come comidas pequeñas y de manera frecuente a lo largo del día para que tu estómago nunca esté vacío. Las comidas altas en proteínas y que incluyen carbohidratos complejos pueden ser de ayuda. Sea lo que sea que comas, hazlo despacio.

No te recuestes después de comer. Por muy cansada que estés, evita recostarte (especialmente en tu lado derecho) después de comer, porque esto puede retrasar la digestión.

Ten aperitivos a la mano. Mantén aperitivos como galletitas saladas cerca de tu cama. Cuando te levantes por la mañana, cómete algunas y luego descansa unos 20 o 30 minutos antes de levantarte.

Por cierto, levantarte lentamente en la mañana, sentándote durante unos minutos en vez de levantarte de repente, también te puede ayudar.

Evita comidas con olores fuertes. Intenta no comer alimentos con olores que te hagan sentir náuseas. Si esto se aplica a prácticamente todo, está bien comer las pocas cosas que te gustan durante esta etapa de tu embarazo siempre buscando lo más natural y cercan

Trata de comer alimentos fríos o a temperatura ambiente. La comida tiende a oler más cuando está caliente.

Evita las grasas. Trata de no comer alimentos grasosos, porque tardan más en digerirse.

Además, aléjate de las comidas demasiado picantes, densas, ácidas o fritas, que pueden irritar tu sistema digestivo. Comer alimentos desabridos, no suena muy atractivo, pero puede ayudarte.

Es muy recomendable que te laves los dientes y enjuagues la boca después de comer. 

Intenta beber entre las comidas. Quizás las bebidas frías y con gas te sean más fáciles de tomar. 

Una buena estrategia es beber fluidos con frecuencia a lo largo del día. Trata de usar una cañita si beber a sorbos no te funciona.

Pon atención también a otras cosas que te pueden producir náuseas.

Por ejemplo, una habitación donde hace demasiado calor, el olor de un perfume fuerte, un viaje en auto o incluso ciertos estímulos visuales como luces parpadeantes, pueden provocar náuseas. Asimismo, cambiar de posición de manera muy rápida. Evitar aquellas situaciones que te producen náuseas es una parte importante de tu tratamiento.

Aire fresco.

Es importante que respires aire fresco. Salir a caminar o mantener las ventanas abiertas te puede ayudar a calmar las náuseas.

Descansa.

Las náuseas pueden empeorar si estás cansada, así que date tiempo para relajarte y dormir siestas cuando puedas. Ver una película (¡preferiblemente donde no salga comida!) o visitar a una amiga puede ayudar a eliminar el estrés y quitarte de la cabeza el malestar.

Toma tus vitaminas prenatales con alimentos y por la noche.

Intenta tomar esas vitaminas con comida o justo antes de irte a dormir.

Algunas mujeres encuentran un alivio similar al tomar té de menta o al chupar dulces de menta, especialmente después de comer.

Además de estos consejos, las terapias naturales te ofrecen un sin fin de soluciones a la carta para que evites las molestias producidas por los vómitos en el embarazo.

La meditación es un método milenario de bienestar, practicado por millones de personas en la antigüedad y actualmente por muchos más en todo el mundo.

Mediante numerosos estudios científicos se han podido descubrir los beneficios de la meditación con respecto al cerebro,  la respuesta cardíaca, al pulso, etc …

En la sociedad actual es muy común encontrar personas con acumulación de energía en ciertas zonas del cuerpo (cuello, hombros, espalda) que mejoran considerablemente practicando una sencilla meditación diaria teniendo en cuenta algunas pautas.

  • Los ejercicios de meditación los deberemos realizar, a ser posible siempre en la misma habitación tranquila de la casa, con la puerta de entrada cerrada y en penumbra.
  • Hay personas que encienden una pequeña vela o un incienso para que les ayude en su ejercicio meditativo.
  • También la orientación debe ser siempre la misma; mirando hacia el Norte o hacia el Este y sin aparatos que nos molesten.
  • La postura debe ser cómoda, por ejemplo sentados cómodamente en una silla con las piernas ligeramente separadas, el cuerpo erguido, dejando que las manos descansen sobre las rodillas
  • Durante todo el ejercicio deberemos mantener una respiración lenta y profunda, permanecer relajados y alejados de todo acontecimiento externo y en total soledad.
  • Es conveniente que los primeros días de meditación no se excedan los 5 minutos y que al cabo de unos días se vaya aumentando el tiempo poco a poco hasta llegar a los 15 o 20 minutos.

La práctica diaria de la meditación nos dará tranquilidad, fuerza de ánimo, paz, reforzará nuestro sistema nervioso y consecuentemente hará que mejore nuestra salud.

Una forma de meditación sería  permanecer centrados sobre algo que nos propongamos,  por ejemplo sobre un  paisaje, permitiendo que en nuestra mente afluyan todo los datos o asociaciones acerca del paisaje mientras escuchamos el sonido de una música relajante elegida para la ocasión.

 

La otitis es un proceso infeccioso que afecta a las diferentes estructuras del oído produciendo inflamación. Bien a las partes externa, medias o internas del oído, denominándose la inflamación de cada una de estas partes otitis externa, otitis media y laberintítis o inflamación del oído interno respectivamente.

Para conocer qué es la otitis, primero debemos saber que nuestros oídos se pueden dividir en tres zonas:

  • Oído externo: Incluye desde el pabellón auditivo (oreja) hasta la membrana del tímpano.
  • Oído medio: Es donde se encuentra la cadena de huesecillos. Comunica con la nariz, mediante la trompa de Eustaquio, y con la mastoides, por un orificio posterosuperior.
  • Oído interno o laberinto: Es la parte más interna. A su vez se divide en dos, el laberinto anterior o cóclea, que es donde el sonido se convierte en un estímulo nervioso, y es denominada comúnmente como «caracol», y el laberinto posterior que engloba a tres conductos semicirculares. El laberinto posterior está relacionado con el equilibrio.

La otitis externa, conocida coloquialmente como «oído de nadador» es una infección del conducto auditivo externo (CAE), el tubo que conduce los sonidos desde el exterior del cuerpo hasta el tímpano. Puede estar provocada por muchos tipos diferentes de bacterias u hongos.

Las personas que desarrollan otitis externa generalmente han buceado o nadado durante largos períodos de tiempo, especialmente en lagos, ríos o estancos contaminados (aunque algunas veces algo tan simple como el agua proveniente de la ducha puede ocasionarlo). Esto puede introducir bacteria infecciosa dentro del canal auditivo. Nadar en agua con cloro también puede causar otitis externa debido a que el agua con cloro puede facilitar la penetración de bacteria u hongos en el canal del oído.
No es estrictamente necesario practicar la natación para tener «oído de nadador». Cualquier cosa que lesione la piel que recubre el interior del conducto auditivo puede provocar este tipo de infección. Tener eccema o la piel demasiado seca, rascarse el conducto auditivo, limpiarse demasiado enérgicamente los oídos con bastoncitos de algodón o introducirse en las orejas objetos punzantes, como clips para sujetar papeles, hebillas o alfileres para sujetar el pelo, incrementan el riesgo de desarrollar otitis externa.
Cuando hay demasiada humedad en el oído, la piel que recubre el interior del conducto auditivo se puede irritar y lesionar, permitiendo la proliferación de bacterias u hongos. En los climas templados la otitis externa se da más frecuentemente durante los meses de verano, cuando es más frecuente bañarse en el mar o la piscina.

Los síntomas de una otitis externa incluyen:

• El síntoma principal es el dolor de oído que puede ser muy intenso • Hinchazón del oído • Sensación de taponamiento o presión dentro del oído afectado • Producción de pus del oído afectado
• Sonido disminuido o amortiguado…

No existe una medida para decir cuánto tarda la otitis en desarrollarse, pero el dolor en el oído generalmente aparece tras haber nadado o haberse sumergido en agua y continúa incrementando en intensidad durante varias horas al día.

Para prevenir la otitis externa siga estos consejos en la piscina:

• Evite que el agua se introduzca en el Conducto Auditivo Externo utilizando tapones para tal fin. No todos los tapones son apropiados para practicar la natación. Algunos están diseñados para aislar el ruido, pero no evitan que se meta agua; otros tapones pueden irritar el CAE y predisponer a la otitis. Por la gran variedad de tipos de tapones, y sus diferentes usos, le recomendamos que consulte con su farmacéutico. Absténgase de adquirir este producto en establecimientos poco fiables.
• Utilice gorro de baño, preferiblemente de silicona o látex ya que los de tela no evitan que el agua penetre en el oído.
• Después del baño o la ducha seque suavemente el oído hasta que queda lo más seco posible con una toalla.
• Ayude a sacar el agua de dentro de sus oídos volteando la cabeza a cada lado tirando suavemente del lóbulo del oído en distintas direcciones.
• Si los tapones convencionales no son lo suficientemente efectivos pruebe a hacerse unos especialmente diseñados para su oído. Estos tapones a medida se realizan de resinas acrílicas no porosas (silicona) a partir de un molde de su propio oído y ofrecen la mejor protección contra el agua al adaptarse totalmente a la forma del canal auditivo. Podrá encontrarlo en centros auditivos especializados.

Otros cuidados  generales para prevenir la otitis externa:

  • Nunca se meta nada dentro del canal auditivo: hisopos de algodón (bastoncitos), el dedo, ganchos para sujetar papeles, líquidos o aerosoles. Esto puede lesionar o irritar la piel. Si tiene bastante comezón en el oído vaya a ver al médico.
  •  Déjese la cera dentro del oído. Si usted piensa que la cera de su oído le está afectando la audición, vaya a ver al médico para asegurarse de que no exista otra causa.
  •  Los niños no deberían limpiarse ellos mismos los oídos ni introducirse objetos en las orejas, ni siquiera los bastoncillos de algodón anteriormente mencionados.

En homepatía se vigila la prevención de este tipo de problemas con uno de los mejores remedios, Calcárea Carbónica D6. Además se utiliza, Belladona, Sulfur, Mercurius solubilis.
Hepar sulfur D12 (principio de supuración).

También se puede hacer un abordaje desde la reflexología podal. Principalmente consideramos que en caso de las otitis medias crónicas y siempre siguiendo el tratamiento médico recomendado, podemos favorecer a “bajar” los tiempos en que se cura la enfermedad, algo importante si tenemos en cuenta el prolongado tiempo de ingesta de medicamentos tales como los antibióticos. Entonces para las infecciones del oído se proponen distintas secuencias de masaje tocando punros reflexológicos como el de RIÑÓN, URETER, VEJIGA, GLÁNDULA SUPRARRENAL..

 

Durante siglos la miel ha sido alabada por sus múltiples propiedades para aumentar nuestras defensas o aliviar nuestra garganta. 

Ha sido utilizada para componer ungüentos, jarabes o champú que aliviasen la anemia, el estreñimiento los problemas de estómago o la caída el cabello.

Durante siglos se han masticado los panales para aliviar los trastornos del aparato respiratorio, emplasto para quemaduras y heridas, aliviar el dolor o picazón..En definitiva casi la panacea.

Pero ¿sabemos consumir este versátil producto?

Toma nota pues te puede resultar interesante los consejos que vamos a ir proponiendo hoy.

Fatiga.

El estado de astenia o la fatiga son dolencias sobradamente conocidas por todos. 

Para ellas la miel es una buena aliada. Gracias a sus propiedades tonificantes puede ayudarnos a encontrar el equilibrio, a superar esos difíciles momentos en los que nos sentimos «Bajos de tono»

Debemos tomar unos 50 a 75 gramos a lo lardo del día, en tostadas, infusiones, etc… suprimiendo el resto de azúcares 

Podemos preparar una mascarilla a base de medio yogurt natural y dos cucharadas soperas de miel para aliviar la piel de nuestro rostro cansado. Una vez aplicada dejamos reposar 15 o 20 minutos y retiramos suavemente con agua tibia

Digestión

Por sus cualidades y acción sobre la flora intestinal es recomendable sobre todo en lactantes. 

en problemas de estreñimiento una cucharada sopera de miel acompañada de fruta es bastante recomendable a cualquier edad.

Aparato respiratorio

Tos, inflamación de garganta o bronquios, sinusitis…las propiedades calmantes de la miel han sido conocidas por todos a través de nuestras madres o abuelas. Una cucharada de zumo de limón con miel para aliviar la tos y calmar las gargantas  o ayudar a la expectoración haciendo jarabe de cebolla. Para ello necesitamos:

-Una pieza grande de cebolla o dos medianas

-Un vaso de agua

-Un vaso de miel.

Picamos y trituramos la cebolla y mezclamos junto al vaso de miel y el de agua (en igual proporción) Hervir y remover hasta que tome forma de jalea  Ingerir a lo largo de la jornada según edad y peso

La miel es un alimento con alto valor nutritivo, un sustituto ideal del azúcar industrial

Además sus enzimas como la diastasas o inventasas, nos facilitarán la buena asimilación de otros alimentos, con lo que ejercerá una acción tónica y estimulante sobre nuestro aparato digestivo

Caminar es una actividad que, además de fortalecer la salud, agrega factores extras como el beneficio mental que aporta el estímulo visual recogido en las caminatas y la relación con diferentes lugares y personas.

Curiosamente y a pesar de ser un deporte bastante asequible,el 40% de los adultos no camina nada y se pasan la mayor parte del tiempo sentado. La inactividad ha sido fomentada en las últimas décadas por los cambios de nuestras rutinas diarias y con la ayuda de las nuevas tecnologías,con el auge de las escaleras mecánicas, los controles remotos, las aspiradoras, los automóviles, los mandos a distancia, etc.

Algunos de los beneficios más importantes son:

  1. Fortalece el corazón reduciendo las probabilidades de complicaciones cardiovasculares. Está demostrado que, por ejemplo, las enfermeras que caminan muchas horas a la semana poseen un 35% menos de complicaciones cardíacas que otras mujeres sedentarias de su misma edad.

  2. Es bueno para el cerebro. La función cognitiva se ve mejorada con una caminata diaria. En especial las personas de la tercera edad reducen el riesgo de complicaciones en los vasos cerebrales reduciendo las probabilidades de demencia senil entre otras enfermedades . Ayuda a eliminar nuestro estrés y mejora el estado de ánimo

  3. Previene la diabetes tipo 2. Caminar 150 minutos por semana puede reducir el riesgo de la diabetes.

  4. Mejora la resistencia cardiorespiratoria. El aumento de resistencia pulmonar conducirá a pulmones más sanos y fuertes, capaces de resistir mejor cualquier infección viral o bacteriana.

  5. Ayuda a aliviar los síntomas de la depresión. Caminar durante 30 minutos al día ayuda notablemente a evitar o aliviar la depresión.

  6. Reduce el riesgo de cáncer de colon y de mama. Caminar a paso firme durante algo más de una hora al día reduce notablemente el riesgo de desarrollar cáncer de colon en un 20%. Esto se debe a que las caminatas ayudan a agilizar la digestión evitando la acumulación de alimentos semi-digeridos y materia fecal que pueden producir inflamaciones. Además, al mejorar la irrigación de todos los órganos del cuerpo el sistema de defensa del organismo funciona mucho mejor.

  7. Es un excelente ejercicio para mejorar nuestro sistema óseo. Las mujeres postmenopáusicas deben caminar como mínimo 1Km y medio. De esta forma se logra una mayor densidad ósea lo que previene futuras fracturas

  8. Evita la obesidad y los depósitos de celulitis. Una caminata fuerte y corta varias veces al día logra tener el mismo efecto que una sesión de gimnasia aeróbica en el mantenimiento del peso corporal porque equilibra el metabolismo.

  9. Mejora la capacidad física para resistir otras enfermedades. La artrosis, la discapacidad funcional de la vejez azotan con menor intensidad a aquellas personas con un buen tono muscular.

No hay ninguna condición física de estética o de salud que no se favorezca con el hábito de caminar. Caminar no es sólo para los pies y las piernas sino que es beneficioso para el cuerpo entero y la mente. El aumento de la microcirculación logrado con una caminata diaria redunda en una indudable mejor calidad de vida

No hay excusas , caminante no hay camino, se hace al andar

Diferentes estudios cerebrales han constatado que la misma parte del cerebro que funciona como procesador de dolor físico, también tiene la tarea de procesar el dolor emocional. Numerosos expertos en la materia afirman que, de la misma manera que existen lesiones físicas que conllevan dolores crónicos, hay heridas emocionales por las cuales mucha gente no logra recuperarse nunca, y hasta llega a sentir su padecer cada vez más doloroso. (www.lamenteesmaravillosa.com)

Un Golpe, incidente, debilidad física, exceso de ejercicio etc, hace que puedan aparecer dolores físicos a diario en distintas zonas de nuestro organismo.

Se conoce desde hace siglos a través de la medicina tradicional de diferentes culturas la relación entre todos los órganos del cuerpo. y esta relación física hoy la extrapolamos al plano emocional.

Cada tipo de dolor puede estar relacionado con un estado específico en nuestro interior. Esto significa que aunque seamos personas mayores, todavía tenemos muchas lecciones que aprender de la vida, para evitar el dolor.

Evidentemente, los dolores se sienten en alguna parte del cuerpo. Las experiencias de la vida se manifiestan directamente a través del cuerpo y cuando pasamos por un estrés emocional, el organismo muestra exactamente cuál es el problema. Lo único que tenemos que hacer es descifrarlo.

Esta semana os dejo algunos de los dolores más frecuentes y su posible relación con algún estado emocional

El dolor en los músculos:

Representa la desafiante capacidad de movernos en la vida. Nos indica qué tan flexibles somos con nuestras experiencias en el trabajo, en el hogar y con nosotros mismos. Trata de ser como el agua que se adapta a la vasija…

El dolor de cabeza:

Limitar la toma de decisiones. Las migrañas suceden cuando sabemos la decisión que debemos tomar, pero no lo hacemos. Asegúrate de tomarte un tiempo diariamente para relajarte. Haz algo que te ayude a aliviar esa tensión. Sentirnos excesivamente responsables o exigentes con nosotros mismos hace que aparezcan ciertos tipos de dolor y cefaleas

Dolor en el cuello:

Es un indicador de que puedes tener dificultades para perdonar a los demás, e incluso a ti mismo. Si te duele el cuello, reflexiona en las cosas que te gustan de ti y de los demás. Medita en la compasión…

Dolor de encías:

Está relacionado a decisiones que no tomas o que no toleras. Debes tener tus metas claras para ir hacia ellas.

Dolor en el hombro:

Puede indicar que estas llevando una gran carga emocional. Céntrate en la resolución proactiva de un problema y en distribuir esa carga a las demás personas que existen en tu vida.

El dolor de estomago:

Sucede cuando, en sentido figurado, no has digerido una situación negativa. La sensación de vacío al no ser respetado causa una sensación en el estómago, y una pena profunda.

El dolor en la parte superior de la espalda:

Indica que te hace falta apoyo emocional. Puede que sientas que nadie te quiere. Si estás soltero, podría ser hora de que conozcas a alguien.

El dolor en la parte baja de la espalda:

Puede significar que el dinero te tiene preocupado o que te falta apoyo emocional. Puede ser el momento de pedir un aumento de sueldo o hacerte asesorar por planificador financiero para que te ayude utilizar mejor el dinero.

Dolor al hueso sacro:

Puedes estar “sentado” sobre un asunto el cual debe ser dirigido. Llega al fondo del asunto y verás la resolución.

El dolor en el codo:

Tiene mucho que ver con la resistencia a los cambio en la vida. Quizás sea el momento de atreverse a mover las cosas, o por lo menos liberarte!

Existen tantos dolores diferentes como emociones y personas. Saber identificar la emoción o bloqueo que nos provoca el dolor es lo más complicado. Lo mejor en estos casos es acudir a un buen profesional de la salud. Con su ayuda y la infinidad de técnicas contrastadas y efectivas que existen a dia de hoy será mucho más facil eliminar el dolor físico y mejorar nuestro estado emocional

Y recuerda siempre que a veces el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional

La papaya es una fruta blanda, muy jugosa y de consistencia mantecosa.

Pertenece a la familia de las Caricáceas, originaria de américa central y formada por 71 especies de árboles sin ramas que producen grandes frutos y crecen en regiones tropicales de África y Sudamérica.

Existen otras especies que pertenecen al mismo género que el papayo común, del que procede la papaya, cuyos frutos no son comestibles.

Destacan las variedades Solo, Bluestem, Graham, Betty, Fairchild, Rissimee, Puna y Hortusgred. Las más aceptadas son la Solo, cuyo fruto pesa unos 450 gramos, con forma de pera y cáscara dura, de sabor dulce y la variedad Puna, ambas procedentes de Hawai.

Es una gran baya de cáscara amarillenta y pulpa entre amarilla y salmón, con una gran cavidad central llena de semillas. Cuando madura tiene un sabor bastante dulce y, como el melón, es una buena fruta de postre o desayuno. Antes de su maduración puede cocinarse como una hortaliza.

Se elabora en conservas y encurtidos. Crudas deben de estar frías y rociarse con unas gotas de zumo de limón o lima para evitar su rápida oxidación. Se obtiene más fácilmente en los meses de primavera y verano.

Como fuente de energía debemos saber que 100 gramos aportan 39 calorías.

Su proporción en nutrientes es 0,14% grasa,88% agua por lo que evita que nos deshidratemos,además de contener 0,6% proteínas, no llega al 10% de carbohidratos y 1,8% de fibra.

A nivel de minerales es una fruta muy rica en potasio que ayuda a eliminar toxinas de nuestro cuerpo ,calcio y fósforo que mantienen el equilibrio de la formación de huesos fuertes,zinc,selenio, sodio, manganeso, magnesio y cobre.

A nivel vitaminas es rica en vitaminas A, C y B9 que ayuda a crecer correctamente y a cicatrizar más rápido las heridas manteniendo a su vez nuestra piel joven y sana

También contiene pequeñas cantidades de vitamina E y otras del grupo B.

Podemos usarla para mejorar las digestiones pesadas y combatir gusanos intestinales.

La papaína cumple una función reguladora del aparato digestivo, ayuda en caso de estreñimiento favoreciendo las deposiciones.

Por su contenido en carotenos es capaz de regenerar la mucosa digestiva por lo que se suele usar en casos de diverticulitis y colon irritable.

En el ámbito femenino cabe destacar su ayuda en producir contracciones uterinas por lo que facilita la menstruación y hace que sea menos dolorosa.

Las mismas propiedades pueden usarlas las mujeres lactantes ya que incrementa la producción de leche.

Externamente se usa para eliminar callos, regular el acné y otras enfermedades de la piel como psoriasis o excemas y para tratar los molestos tapones en los oídos. Aunque hay que tener cuidado ya que se han detectado casos de dermatitis alérgica o problemas respiratorios en algunas personas sensibles a esta fruta

En otros ámbitos se usa la papaína como componente para líquidos limpiadores de lentes de contacto

Como elegirla y conservarla

La fruta que es verde en un principio se encuentra en el momento óptimo para su consumo, tanto desde el punto de vista nutritivo como organoléptico, cuando empieza a adquirir un tono amarillento.

Es frecuente que algunas manchas marrones le estropean la piel, pero esto no afecta en absoluto a la calidad de su pulpa.

El fruto maduro cede fácilmente a la presión de los dedos, desprendiendo la parte del tallo un suave aroma dulzón.

La papaya es una fruta bastante perecedera y muy frágil, debido a su suave y fina piel, por ello se la debe manipular con cuidado.

Cuando está madura se ha de conservar en el frigorífico, dónde se mantendrá en buenas condiciones durante aproximadamente una semana.

Si aún no ha madurado, se la debe dejar a temperatura ambiente hasta que la piel verde amarillee. Si esto no sucede, es señal de que el fruto ha sido recogido demasiado pronto, y en este caso, se recomienda cocinarla a modo de verdura.

Las semillas han cobrado mayor importancia en los últimos años, aportando estilo, textura, color, sabor y muchos nutrientes importantes para el organismo.

Pueden ofrecernos gran cantidad de propiedades nutritivas y por eso podemos incorporarlas a nuestros platos de manera habitual.

Si bien las variedades son muchas, podemos decir en línea generales que las semillas destacan principalmente por su aporte en grasas saludables y su contenido en fibra, contribuyendo así a nuestra salud intestinal y a prevenir enfermedades crónicas. Algunas de las variedades más comunes son:

-Pipas de girasol:

Ricas en ácidos grasos mono y poli-insaturados que ayudan a regular los niveles de colesterol . Son ricas en fibra aunque destacan por su contenido en Potasio, fósforo, magnesio, calcio y ácido fólico

Estos micronutrientes son fundamentales para el sistema nervioso y muscular por lo que pueden convertirse en el tentempié ideal para deportistas

-Semillas de lino:

El lino o linaza es una planta cuyo tallo se usa para confecionar tejidos y su semilla ( linaza ) para extraer harinas y aceite. Son ricas en calcio y omega 3 por lo que resultan un buen tónico cardiaco. Ricas en vitamina C y E, poseen un fuerte poder antioxidante que ayuda a prevenir enfermedades. En menos cantidad también poseen fósforo, hierro y magnesio

-Semillas de amapola:

Destacan en esta semilla su alto contenido en hierro, vitamina A con efecto antioxidante y protectoras del cabello y piel. Son también una gran fuente de calcio al igual que las semillas de sésamo.

-Pipas de calabaza:

Ricas en ácidos grasos omega 3 y omega 6.

Posee una gran número de vitaminas y minerales entre los que destacan el magnesio, selenio, potasio, fósforo, vitamina A y E.

Muy rica en fibra por lo que también ayuda a reducir el colesterol en sangre y a evitar el mal funcionamiento intestinal. Durante mucho tiempo, las semillas de calabaza han sido apreciadas como un importante alimento natural para la salud del hombre. Parte de esto se debe a su alto contenido de zinc, que es importante para la salud de la próstata (encontrado en concentraciones muy altas en el cuerpo), y también porque los extractos y aceites de semillas de calabaza pueden jugar un papel en el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna

Las semillas de calabaza son una fuente rica de triptófano, un aminoácido (bloque de construcción de las proteínas) que su cuerpo convierte en serotonina, que a la vez se convierte en melatonina, “hormona del sueño”.

Comer semillas de calabaza pocas horas antes de ir a la cama, junto con un carbohidrato en la forma de una fruta pequeña, podrían ser especialmente benéficas para proporcionarle a su cuerpo el triptófano necesario para la producción de melatonina y serotonina con el fin de promover un sueño reparador

-Semillas de chía o salvia hispánica:

Negras y pequeñitas es nativa del centro y sur de México, Guatemala y Nicaragua y, junto con el lino, es una de las especies vegetales con la mayor concentración de ácidos grasos

Rica en Zinc, un elemento importante para el adecuado funcionamiento del sistema inmune. Posee proteínas de buena calidad, selenio con poder antioxidante, hierro, magnesio, calcio y fósforo entre los minerales más abundantes.

Es fácil incorporar semillas en nuestra dieta diaria:

-Como parte de nuestra ensalada habitual ,Como cubierta de una carne o pescado o de rolls

-Como aperitivo para comer entre horas podemos tostar y saborizar la semillas de calabaza o las pipas de girasol con cúrcuma, paprika, sal y comino horneando unos minutos

-Podemos adicionar semillas varias a un relleno, por ejemplo, a un relleno de pasta, de tarta o de una carne, para dar una textura diferente.

-Formas más fáciles de incluir semillas a diario es emplearlas para espolvorear platos tal como si fuera un queso rallado o bien, adicionarlas como los cereales al yogur, la leche o la macedonia de frutas.

Con el fin de conservar las grasas saludables presentes en las semillas se deben comer crudas.

Si usted decide comprar semillas en un recipiente a granel, asegúrese de que huelan a semillas frescas, no rancias, echadas a perder o correosas, lo que podría indicar la presencia de micotoxinas por hongos.

Dependiendo de su estructura interna y de su composición química, cada cristal posee unas propiedades externas peculiares.

Algunas, como el color, tienen una gran importancia en su aplicación terapéutica, pero en cambio hay otras que tal vez no la tengan.

Gran parte de las propiedades físicas de los cristales derivan de la ofrma en qu ela luz incide en su estructura cristalina. Todos conocemos que al pasar la luz a través de un prisma transparente, esta se descompone en los 7 colores del arcoiris.

Del mismo modo, al atravesar un cristal cuyas caras no forman un prisma regular, la luz se descompone de mil maneras distintas, proporcionando infinitos reflejos que se conocen como fuego o «Brillo del cristal». Muchas piedras preciosas son talladas para resaltar esa cualidad y el mayor o menor arte de ese pulido es lo que le proporciona su belleza.

En función de si la luz los atraviesa en mayor o menor grado, los cristales pueden ser de tres tipos:

-Transparentes: Dejan pasar la luz y permiten ver con claridad los objetos que hay detrás de ellos

-Traslúcidos: Dificultan en mayor o menor medida el paso de la luz y a penas se puede ver a través de ellos

-Opacos: Impiden por completo que la luz los atraviese

Los colores que pueden presentar los cristales cubren todo un abanico cromático del arco iris. Desde el rojo del jaspe al violeta de la amatista. El blanco y negro son los dos colores que completan un espectro cromático de gran trascendencia desde el punto de vista gemoterapéutico

El cuarzo rosa pertenece al grupo de los traslúcidos y hexagonales.

Las delicadas tonalidades rosáceas de este cristal, que van del rosa pálido hasta el rojo vivo, son debidas a las trazas de titanio o de magnesio que entran en su composición, son también las que han dado pie a muchos de los nombres que ha recibido este cuarzo a lo largo de su historia: Rubí de Tansilvania, Rubí de Bohemia o Rubí de Brasil. Se trata de un cristal totalmente imprescindible en gemoterapia por sus muchas propiedades.

El poder benéfico de este cristal combate las energías negativas y ayuda a recuperar la calma, reforzar la autoestima y crear armonía en el entorno.

Mitiga el dolor producido por la pérdida o ausencia de un ser querido porque abre el corazón al amor y a los afectos y ayuda a establecer vínculos de soliaridad y afectividad.

Sus vibraciones proporcionan un enorme bienestar físico y emocional que mejora los trastornos de tipo nervioso y alivia las tensiones musculares.

Sus efectos benéficos funcionan tanto hacia uno mismo, reforzando la autoestima, como hacia los demás