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Existe cierta confusión con los términos «setas» y «hongos».

Aquí empleamos el término de setas para todo tipo de hongos comestibles. Contiene un 80% de agua,  un 4% de proteínas, un 8% de hidratos de carbonos, un 1% de grasas y proporcionan alrededor de 40 calorías por cada 100 gramos, vitamina D, Riboflavina y Tiamina y  minerales de Sodio, Fósforo, Potasio, Hierro y Cobre.

Los champiñones, también conocidos como Champiñones de Paris, son hongos domesticados del Agaricus silvestre y se cultivan a gran escala, encontrándose en los mercados y tiendas de comestibles.

Conocidos también como Champiñones de Paris, contienen un 4% de prótidos, un 6% de carbohidratos, un 0.3% de lípidos, un 0.8 de celulosa y un 88.5% de agua. Además contiene Fósforo, Cloro, Sodio, Potasio, Magnesio, Calcio, Hierro, Zinc, Cobre, Manganeso y Yodo.

Las trufas son tubérculos, frutos de ciertos hongos, que crecen bajo tierra cerca de las raíces de robles y hayas, están cubiertos por una cascara áspera que protege una carne apretada y firme. Contienen un 5.5% de prótidos, un 5.4 de hidrocarbonados, un 0.3% de lípidos, un 6.6% de celulosa y un 80.2% de agua.

El valor nutritivo de las trufas se considera problemático. Su digestibilidad no es muy buena debido a su apretada textura. Además contiene Potasio, Sodio, Calcio, Magnesio, Hierro, Fósforo, Azufre y Cloro.

Las trufas frescas se recogen en otoño, y sólo se comercializan localmente, por lo que hay que comprarlas cocinadas y enlatadas, cuando ya han perdido parte de su sabor y aroma característico.

La recogida de setas en esta época tiene muchos seguidores, aunque varían las setas buscadas según el terreno en el que nos encontremos. Sin embargo, no todas las setas son comestibles.

Ciertas setas de la familia de las amanitas son letales, de ahí su importancia de no tirarnos al monte sin conocer exactamente qué estamos buscando.

Oreja de bosque, Lengua de gato, boleto granulado, shiitake, champiñón, trufa negra o blanca… la infinidad es tan amplia como el territorio para recolectarlas, por tanto y teniendo en cuenta el peligro, mejor adquirirlas ya envasadas y a razón del plato que vayamos a realizar para degustarlas.

Las setas secas son un ingrediente de reserva muy útil, y se conservan bien durante más de un año. Se secan en bandejas de alambre en una corriente de aire a una temperatura uniforme de 54º C.

Si la piel no es dura ni descolorida, no hace falta pelar. Hay que limpiar los sombrerillos con un paño húmedo o una toalla de papel. Si están muy sucias o llenas de arena y hay que lavarlas, entonces se procede de manera rápida sin dejar que se empapen.

Unos 85 gramos de setas secas equivalen a 450 gramos de setas frescas, una vez hidratadas.

Las meriendas escolares saludables son el quebradero de cabeza para un , cada vez mayor, número de familias.

Las papeleras de los patios escolares están llenas de paquetes de bollería, bricks de «zumitos industriales» y medios bocadillos de embutido, el fiel reflejo de qué ofrecemos desde casa.

Hoy proponemos algunas ideas que pueden ser interesantes y fáciles de llevar a la práctica.

Punto 1.- Compra comida

Las grades superficies están llenas de malas decisiones, o no.

Acércate a los lineales de alimentos frescos y congelados, aléjate de los ultraprocesados y bollerías e importantísimo, lleva la lista de la compra preparada de casa. Con esto consigues ahorrar tiempo y dinero en la compra.

Si además acudes con el estómago lleno evitarás caer en deliciosas y azucaradas tentaciones.(Comprobado)

Punto 2.- Predica con el ejemplo

Nuestros niños comen lo que nosotros les ofrecemos.

Ofrece comida saludable, deja a su alcance frutas, agua, frutos secos tostados o naturales y prepara con ellos la merienda del cole para el día siguiente. Su alimentación también influye en el rendimiento académico.

Es más barato una fruta, una botella de agua, un tupper de frutos rojos ,2 yogures naturales o un bocadillo de pan integral con queso, que cualquiera otro productos de bollería, zumos, yogures bebibles varios etc.

Más que el coste económico es coste en bienestar y salud a corto plazo.

Diabetes, obesidad, problemas vasculares, cáncer y otras patologías relacionadas con la mala alimentación, confirman lo que hoy comentamos en este artículo o en webs como www.midietacojea.com.

Punto 3.- Échale valor

Nadie dijo que fuese fácil.

El entorno en el que vivimos nos incita de manera constante a comprar y consumir. Piensa que es lo más conveniente, saludable, económico y respetuoso para ti y actúa en consecuencia.

Es el primer paso que te moverá de donde estás. Adelante y ánimo.

El otoño nos devuelve a la rutina tras las vacaciones. Debemos adaptarnos a la vida cotidiana, cambio horario y otros factores.

Esto hace que nuestro ánimo se reduzca y en ocasiones aparezca agotamiento  somnolencia, desánimo, dolores de cabeza … la llamada astenia otoñal.

¿Qué es la astenia?

La astenia en general es una situación pasajera que solo requiere un pequeño periodo de adaptación para volver a reajustar nuestro ciclo circadiano .

Para que todo vuelva antes a la normalidad, podemos adoptar unos hábitos saludables como:

  1. Practicar ejercicio de manera regular
  2. Respetar las horas de sueño
  3. Dedicar algo de tiempo a nuestro ocio y aficiones.
  4. Llevar una alimentación equilibrada. 

La alimentación como factor principal

Nuestra despensa debe estar llena de frutas y verduras, pero hay alimentos concretos que son más eficaces para afrontar el desánimo, el cansancio y la apatía típicos esta época del año.

Algunos alimentos destacan por su acción sobre el sistema nervioso, para generar sensación de bienestar, un mejor descanso o mayor concentración en los estudios como el chocolate por su contenido en teobromina o el aguacate por el triptófano.

Toma nota:

  1. Triptófano: Es clave para la fabricación de serotonina, que a su vez se convierte en melatonina de noche y te ayuda a dormir bien. Sólo se obtiene a través de la alimentación, por lo que es obligado que lo incluyas en tus menús. Se halla en huevos, lácteos, pescado, carnes, legumbres (soja), frutos secos y frutas (plátano, piña y aguacate).
  2. Hierro: La falta de este mineral provoca cansancio, mareos y falta de concentración. Los alimentos más ricos en hierro son el marisco (berberechos, almejas y similares), carnes, pescados y legumbres.
  3. Vitamina B6:  Su carencia puede causar astenia y nerviosismo. La vitamina B6 se encuentra en el germen de trigo, pescado azul, frutos secos, legumbres, cereales integrales y la levadura de cerveza.
  4. Vitaminas A, C y E: Aportan antioxidantes, cuya ausencia provoca un estrés oxidativo que ocasiona una astenia continua. Frutas, verduras y hortalizas las contienen.
  5. Omega 3 y Omega 6: Estas grasas constituyen el 30% de la estructura lipídica el cerebro, por lo que son claves para la «salud» de tus neuronas y un buen funcionamiento del sistema nervioso. El pescado azul es rico en omega 3, y el aceite de girasol y maíz en 6.
  6. Hidratos de carbono: La glucosa es el “combustible» del cerebro. Y para lograr la cantidad necesaria es importante incluir hidratos de carbono complejos (pan, arroz y pasta integrales) que proporcionan energía de forma gradual a lo largo de la jornada.

No es difícil como puedes comprobar, es cuestión de preparar un menú semanal en el que se eviten los alimentos ricos en grasas saturadas y ultraprocesados y aumentes el de alimentos frescos y de temporada. ¿Te apuntas?

 

Para llevar una alimentación saludable hay que tener en cuenta ciertos aspectos fundamentales.

En el artículo de esta semana intentaremos ir creando la llamada «Adherencia» a una alimentación saludable, ta que para quienes desean cambiar sus hábitos alimenticios es uno de los principales inconvenientes. O lo que es lo mismo:

«Cuando dejo la dieta subo más peso del que ya perdí» o «Entonces ahora ¿Voy a tener que estar siempre a dieta?»

Aclaremos que la alimentación jamás debe ser un sacrificio sino más bien un momento de tranquilidad y degustar nuevos alimentos reales. Probar texturas, conocer nuevos sabores y compartir la experiencia. ¿Suena bonito? puede ser real.

Al grano.

Para conseguir adherencia a una alimentación más saludable, sostenible y adaptada a nuestras necesidades aquí van los primeros conceptos:

1.- Basar nuestra alimentación en cereales integrales, frutas, verduras, legumbres y semillas. brotes

2.- Incluir fuentes de proteína animal/vegetal según nuestras necesidades incluyendo pescado azul, huevos, frutos secos o legumbres

3.- Ingerir grasas saludables que provengan de Aceite de oliva virgen extra (AOVE) , aguacate, frutos secos o semillas.

4.- Masticar bien los alimentos antes de ingerirlos, comer despacio.

  • En la Medicina tradicional china se propone masticar los alimentos tantas veces como años tenga la persona que los ingiere, con ambos lados de la boca.
  • En la actualidad se sabe que el instinto de hambre/saciedad dura unos 20 minutos. Con una masticación lenta conseguiremos saciarnos igual con menor cantidad de alimentos.
  • Masticar de manera pausada nos ayuda a relajarnos, concentrarnos en lo que hacemos y degustar los alimentos y sus sabores, por lo que la experiencia de alimentarnos y nutrirnos será más placentera.

5.-Beber siempre agua en cualquier caso

6.-Elegir alimentos de temporada y cercanos. Esto implica el consumir productos frescos en abundancia promocionando además el comercio local, por lo que estaremos generando riqueza en nuestro entorno.

7. Lo más difícil, dar el primer paso. Mantener una vida activa según nuestra edad y condición, evitando el sedentarismo y comer sentados frente al televisor. Estos son, junto con saber disfrutar de los alimentos, puntos importantes a tener en cuenta.

….y ante cualquier imprevisto, duda o más información, acudir a los profesionales que pueden resolverlas y ayudarnos a conseguir nuestros objetivos. en este caso, conseguir adherencia a una dieta/vida más saludable. Por tanto les invito a consultar siempre a un Dietista.

¿Cuando empezamos?

 

Llegados a este punto, sobra decir que la temporada escolar trae consigo algo más que los gastos habituales en libros, uniformes, mochilas o fotocopias. Nuestro organismo comienza una nueva etapa tras el periodo vacacional y con ello un gasto extra. El gasto energético.

Al igual que de nada nos sirve darnos un atracón de información un día antes de un examen, de nada nos sirve una dieta rica en alimentos ultraprocesados, si de veras queremos rendir bien y obtener mejores calificaciones.

Hasta en ese sentido nos ayuda la alimentación. Es por tanto fundamental, basarnos siempre en alimentos saludables, sostenibles y cuyo balance energético está en concordancia con nuestra edad y condición física o hábitos de vida saludables.

Cuando necesitamos rendir mejor a nivel académico, debemos igualmente basarnos en alimentos de primera gama, frescos y más biodisponibles según nuestras circunstancias. No valen expresiones como «No tengo tiempo» o «no sé cocinar» .

Si tenemos en cuenta algunos alimentos que encontramos habitualmente en nuestros mercados, tendremos la mitad del camino recorrido. La otra mitad dependerá del entorno de estudio y los hábitos adquiridos para ello.

Por tanto vaya esta semana una lista de alimentos indispensables para todas aquellas personas que van a dedicar los próximos meses al noble arte del estudio, des cual sea su edad o asignatura.

A.-Los llamados “pescados azules” (entre los que se incluyen el salmón, el atún o el jurel, entre otros) tienen una buena cantidad de ácidos grasos omega 3.

Estos aceites naturales son benéficos para el sistema nervioso central porque lo refuerzan en los adultos y lo desarrollan en los niños.

  • Para aprovechar las bondades del omega 3 debemos consumir el pescado a la plancha, al vapor o al horno.
  • Acompáñalo con una buena ensalada fresca o un rico puré de patatas.

B.- Aguacate. Este rico fruto de color verde que se usa para salsas o como reemplazo de la mayonesa tiene grasas monoinsaturadas (otras de las beneficiosas) que ayudan en la concentración y la memoria.

El aguacate  mejora la comunicación neuronal y también la circulación sanguínea porque ayuda a limpiar las arterias y con ello oxigenar nuestro organismo.

C.- Cereales integrales El pan y los cereales de grano entero tienen un aminoácido llamado L-triptófano el cual es absorbido por el cerebro para poder producir serotonina. Este neurotransmisor induce a la relajación y colabora para que los niveles de estrés no se vayan por las nubes y puedas concentrarte mejor en lo que estás haciendo.

D.- Frutos secos. Nueces, almendras y cacahuetes aportan una gran cantidad de ácidos grasos omega 3

Los frutos secos además protegen las arterias y las venas, ayudan en la protección de los vasos sanguíneos y permiten la correcta circulación y oxigenación del organismo.Recuerda tomarlos únicamente crudos o tostados para un mejor aprovechamiento.

E.- Arándanos y plátanos

  • -Los arádanos contienen una buena dosis de antioxidantes que activan las enzimas del cerebro y mejoran la memoria y la concentración. A mitad de la mañana puedes comer media taza de este rico fruto mezclado con yogur natural para disfrutar de los beneficios de ambos alimentos.
  • -El plátano por su parte es una fruta deliciosa, saciante y que puede estar presente en cientos de preparaciones. El plátano tiene mucho potasio, así como también vitamina C, magnesio y fibra. Por ello se lo considera un alimento perfecto para mejorar las funciones cerebrales (sobre todo la memoria). Además aporta vitamina B6, que ayuda en la producción de varios neurotransmisores relacionados a la concentración (dopamina, norepinefrina y serotonina).

No olvides mantener una correcta hidratacion a lo largo del día bebiendo agua en cantidades adecuadas y descansar un mínimo de horas diario para conseguir el objetivo final y que no nos quede ninguna asignatura pendiente.

¿Empezamos?

 

 

Todos conocemos la importancia del calcio para la salud de nuestros huesos y articulaciones.

Ocurre que por sí sólo no consigue el objetivo de regenerar nuestros huesos, porque para ser absorbido por el intestino y fijado porteriormente en nuestro esqueleto, se necesitan otros factores y nutrientes imprescindibles como la exposición solar moderada o el magnesio.

También debemos conocer que una dieta rica en grasas o proteínas hace más difícil la absorción de calcio en nuestros intestinos.

En el caso de los vegetales, algunos de ellos también dificultan la correcta absorción de calcio en nuestro organismo. Por ejemplo las espinacas, el cacao o las acelgas, donde a pesar de contener calcio, también contienen ácido oxálico por lo que se pueden formar sedimentos en la vejiga y riñones. Por tanto deberemos consumirlos con moderación y siempre dentro de una dieta personalizada y acorde con nuestras necesidades diarias.

El calcio se destruye en los alimentos cuando son sometidos a altas temperaturas cuando cocinamos en exceso o en el proceso de pasteurización de los lácteos. Afirmación que se extrae de algunas investigaciones como por ejemplo la realizada por un grupo de investigadores de la unidad de nutrición y bromatología de la UCM https://biblioteca.ucm.es/tesis/19972000/X/3/X3068001.pdf.

En el mismo se detalla por medio de distintos experimentos y ensayos clínicos, la biodisponibilidad que tiene la leche para los lactantes, tras ser sometida al tratamiento de calor.

El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo humano (90%). Está presente en los huesos y dientes. Un 1% se encarga de equilibrar funciones orgánicas imprescindibles para nervios y músculos. Es necesario para la coagulación de la sangre .

La falta de este mineral puede dar como resultado osteoporosis, raquitismo, retardo en el crecimiento y contribuir a desarrollar enfermedades artríticas.

 

Calambres e irritabilidad pueden deberse ala falta de calcio y posiblemente también a la falta de magnesio.

La mayoría de los alimentos contienen pequeñas cantidades de calcio. No solo la leche. El sésamo y las almendras contienen el porcentaje necesario para cubrir las necesidades básicas diarias de un adulto ( entorno a los 800 a 1500 mg diarios, según sea su condición física como deportistas o embarazadas)

La solución para evitar la disminución ósea, pasa por dos puntos fundamentales:

  1. – Ingesta de alimentos acorde a nuestras necesidades diarias
  2. – Ejercicio regular que estimule la circulación de la sangre y la linfa

De nada nos sirven los complementos y multivitamínicos si pretendemos mantener nuestro «esqueleto» en forma. Siempre será mejor incluir huevos, legumbres, frutos secos, verduras, hortalizas y semillas . Alimentos frescos e integrales en su mayoría que aportaran las cantidades diarias recomendadas por la Organización Mundial de la Salud, antes mencionadas.

Es una vitamina liposoluble, que se almacena en el cuerpo durante breve tiempo no produciendo efectos tóxicos.

Vitamina esencial en la curación y regeneración de todas las partes del cuerpo. Al ser antioxidante es preventiva del cáncer y enfermedades cardíacas.

Esta vitamina es recomendada para la fertilidad, problemas de la menopausia, prevención de abortos, sofocos, durante el embarazo y posterior lactancia, en los casos de aparición de quistes fibroides en los pechos.

Se aconseja tomar vitamina E:

  • Cuando tenemos quemaduras o necesitamos cicatrizar heridas.
  • Para prevenir y ayuda en la recuperación de las cataratas.
  • Los hipertensos también encontraran gran ayuda en esta vitamina ya que ayuda a bajar la presión, favoreciendo la eliminación del exceso de colesterol que se deposita en las paredes de las arterias.

La vitamina E , es muy conocida por su efecto detoxificante en casos de sustancias contaminantes como el humo de tabaco en fumadores, retarda el envejecimiento de las células, alivia las migrañas  y problemas visuales, enfermedades musculares, de la piel y del cabello o previene la distrofia muscular de los bebés durante el embarazo.

Ayuda a proteger las membranas celulares, lipoproteinas, grasas y Vitamina A contra la oxidación.

Ayuda a proteger los glóbulos rojos. Protege corazón y sistema circulatorio a la vez que alivia problemas de menstruación.

Esta vitamina es aconsejable tomarla junto a otras como el zinc con el fín de mantener los niveles de vitamina E en la sangre durante más tiempo.

Y como siempre decimos, no por ser natural, es saludable para todo el mundo. Las personas diabéticas, con hipertiroidismo o reumatismo cardíaco no deberán tomar dosis elevadas de vitamina E.

Principalmente se encuentra en alimentos como el alga Espirulina, frutos secos, cacahuetes, AOVE, aceitunas, Germen de Trigo, espinacas, semillas de sésamo, lecitina de soja, yema de huevo y legumbres como el arroz integral.