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Llegados a este punto, sobra decir que la temporada escolar trae consigo algo más que los gastos habituales en libros, uniformes, mochilas o fotocopias. Nuestro organismo comienza una nueva etapa tras el periodo vacacional y con ello un gasto extra. El gasto energético.

Al igual que de nada nos sirve darnos un atracón de información un día antes de un examen, de nada nos sirve una dieta rica en alimentos ultraprocesados, si de veras queremos rendir bien y obtener mejores calificaciones.

Hasta en ese sentido nos ayuda la alimentación. Es por tanto fundamental, basarnos siempre en alimentos saludables, sostenibles y cuyo balance energético está en concordancia con nuestra edad y condición física o hábitos de vida saludables.

Cuando necesitamos rendir mejor a nivel académico, debemos igualmente basarnos en alimentos de primera gama, frescos y más biodisponibles según nuestras circunstancias. No valen expresiones como “No tengo tiempo” o “no sé cocinar” .

Si tenemos en cuenta algunos alimentos que encontramos habitualmente en nuestros mercados, tendremos la mitad del camino recorrido. La otra mitad dependerá del entorno de estudio y los hábitos adquiridos para ello.

Por tanto vaya esta semana una lista de alimentos indispensables para todas aquellas personas que van a dedicar los próximos meses al noble arte del estudio, des cual sea su edad o asignatura.

A.-Los llamados “pescados azules” (entre los que se incluyen el salmón, el atún o el jurel, entre otros) tienen una buena cantidad de ácidos grasos omega 3.

Estos aceites naturales son benéficos para el sistema nervioso central porque lo refuerzan en los adultos y lo desarrollan en los niños.

  • Para aprovechar las bondades del omega 3 debemos consumir el pescado a la plancha, al vapor o al horno.
  • Acompáñalo con una buena ensalada fresca o un rico puré de patatas.

B.- Aguacate. Este rico fruto de color verde que se usa para salsas o como reemplazo de la mayonesa tiene grasas monoinsaturadas (otras de las beneficiosas) que ayudan en la concentración y la memoria.

El aguacate  mejora la comunicación neuronal y también la circulación sanguínea porque ayuda a limpiar las arterias y con ello oxigenar nuestro organismo.

C.- Cereales integrales El pan y los cereales de grano entero tienen un aminoácido llamado L-triptófano el cual es absorbido por el cerebro para poder producir serotonina. Este neurotransmisor induce a la relajación y colabora para que los niveles de estrés no se vayan por las nubes y puedas concentrarte mejor en lo que estás haciendo.

D.- Frutos secos. Nueces, almendras y cacahuetes aportan una gran cantidad de ácidos grasos omega 3

Los frutos secos además protegen las arterias y las venas, ayudan en la protección de los vasos sanguíneos y permiten la correcta circulación y oxigenación del organismo.Recuerda tomarlos únicamente crudos o tostados para un mejor aprovechamiento.

E.- Arándanos y plátanos

  • -Los arádanos contienen una buena dosis de antioxidantes que activan las enzimas del cerebro y mejoran la memoria y la concentración. A mitad de la mañana puedes comer media taza de este rico fruto mezclado con yogur natural para disfrutar de los beneficios de ambos alimentos.
  • -El plátano por su parte es una fruta deliciosa, saciante y que puede estar presente en cientos de preparaciones. El plátano tiene mucho potasio, así como también vitamina C, magnesio y fibra. Por ello se lo considera un alimento perfecto para mejorar las funciones cerebrales (sobre todo la memoria). Además aporta vitamina B6, que ayuda en la producción de varios neurotransmisores relacionados a la concentración (dopamina, norepinefrina y serotonina).

No olvides mantener una correcta hidratacion a lo largo del día bebiendo agua en cantidades adecuadas y descansar un mínimo de horas diario para conseguir el objetivo final y que no nos quede ninguna asignatura pendiente.

¿Empezamos?

 

 

Todos conocemos la importancia del calcio para la salud de nuestros huesos y articulaciones.

Ocurre que por sí sólo no consigue el objetivo de regenerar nuestros huesos, porque para ser absorbido por el intestino y fijado porteriormente en nuestro esqueleto, se necesitan otros factores y nutrientes imprescindibles como la exposición solar moderada o el magnesio.

También debemos conocer que una dieta rica en grasas o proteínas hace más difícil la absorción de calcio en nuestros intestinos.

En el caso de los vegetales, algunos de ellos también dificultan la correcta absorción de calcio en nuestro organismo. Por ejemplo las espinacas, el cacao o las acelgas, donde a pesar de contener calcio, también contienen ácido oxálico por lo que se pueden formar sedimentos en la vejiga y riñones. Por tanto deberemos consumirlos con moderación y siempre dentro de una dieta personalizada y acorde con nuestras necesidades diarias.

El calcio se destruye en los alimentos cuando son sometidos a altas temperaturas cuando cocinamos en exceso o en el proceso de pasteurización de los lácteos. Afirmación que se extrae de algunas investigaciones como por ejemplo la realizada por un grupo de investigadores de la unidad de nutrición y bromatología de la UCM https://biblioteca.ucm.es/tesis/19972000/X/3/X3068001.pdf.

En el mismo se detalla por medio de distintos experimentos y ensayos clínicos, la biodisponibilidad que tiene la leche para los lactantes, tras ser sometida al tratamiento de calor.

El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo humano (90%). Está presente en los huesos y dientes. Un 1% se encarga de equilibrar funciones orgánicas imprescindibles para nervios y músculos. Es necesario para la coagulación de la sangre .

La falta de este mineral puede dar como resultado osteoporosis, raquitismo, retardo en el crecimiento y contribuir a desarrollar enfermedades artríticas.

 

Calambres e irritabilidad pueden deberse ala falta de calcio y posiblemente también a la falta de magnesio.

La mayoría de los alimentos contienen pequeñas cantidades de calcio. No solo la leche. El sésamo y las almendras contienen el porcentaje necesario para cubrir las necesidades básicas diarias de un adulto ( entorno a los 800 a 1500 mg diarios, según sea su condición física como deportistas o embarazadas)

La solución para evitar la disminución ósea, pasa por dos puntos fundamentales:

  1. – Ingesta de alimentos acorde a nuestras necesidades diarias
  2. – Ejercicio regular que estimule la circulación de la sangre y la linfa

De nada nos sirven los complementos y multivitamínicos si pretendemos mantener nuestro “esqueleto” en forma. Siempre será mejor incluir huevos, legumbres, frutos secos, verduras, hortalizas y semillas . Alimentos frescos e integrales en su mayoría que aportaran las cantidades diarias recomendadas por la Organización Mundial de la Salud, antes mencionadas.

Es una vitamina liposoluble, que se almacena en el cuerpo durante breve tiempo no produciendo efectos tóxicos.

Vitamina esencial en la curación y regeneración de todas las partes del cuerpo. Al ser antioxidante es preventiva del cáncer y enfermedades cardíacas.

Esta vitamina es recomendada para la fertilidad, problemas de la menopausia, prevención de abortos, sofocos, durante el embarazo y posterior lactancia, en los casos de aparición de quistes fibroides en los pechos.

Se aconseja tomar vitamina E:

  • Cuando tenemos quemaduras o necesitamos cicatrizar heridas.
  • Para prevenir y ayuda en la recuperación de las cataratas.
  • Los hipertensos también encontraran gran ayuda en esta vitamina ya que ayuda a bajar la presión, favoreciendo la eliminación del exceso de colesterol que se deposita en las paredes de las arterias.

La vitamina E , es muy conocida por su efecto detoxificante en casos de sustancias contaminantes como el humo de tabaco en fumadores, retarda el envejecimiento de las células, alivia las migrañas  y problemas visuales, enfermedades musculares, de la piel y del cabello o previene la distrofia muscular de los bebés durante el embarazo.

Ayuda a proteger las membranas celulares, lipoproteinas, grasas y Vitamina A contra la oxidación.

Ayuda a proteger los glóbulos rojos. Protege corazón y sistema circulatorio a la vez que alivia problemas de menstruación.

Esta vitamina es aconsejable tomarla junto a otras como el zinc con el fín de mantener los niveles de vitamina E en la sangre durante más tiempo.

Y como siempre decimos, no por ser natural, es saludable para todo el mundo. Las personas diabéticas, con hipertiroidismo o reumatismo cardíaco no deberán tomar dosis elevadas de vitamina E.

Principalmente se encuentra en alimentos como el alga Espirulina, frutos secos, cacahuetes, AOVE, aceitunas, Germen de Trigo, espinacas, semillas de sésamo, lecitina de soja, yema de huevo y legumbres como el arroz integral.

Por sus propiedades antisépticas,  llegó a utilizarse contra un gran número de males, entre otros la peste o el cólera.

Hoy está científicamente demostrado que la Aliína, el principal principio activo del ajo, posee grandes propiedades vermífugas.

Esto sirve de ayuda para eliminar las lombrices intestinales, además de propiedades antisépticas e hipotensoras.

El hecho de que tras cocinarse desaparezcan sus virtudes terapéuticas, hace necesario su consumo en estado fresco o en forma de polvo criomolido.

En esta última forma se conoce como más interesante, ya que conserva sus cualidades y suprimen alguno de sus inconvenientes como el fuerte aliento posterior.

Se recomienda el consumo de ajo en la dieta de personas con problemas de hipertensión, cardiopatías, como antiséptico intestinal y para controlar los niveles altos de colesterol dentro de una dieta equilibrada.

Una de sus variedades , el “ajo negro” tuvo un descubrimiento acidental. https://www.ajo-negro.net/

Un investigador en Japón buscó la forma de desarrollar un ajo sin olor y de entre las tantas pruebas que hizo, colocó una cabeza entera de ajo, con toda su cobertura de cáscaras, en un proceso de ahumado y fermentación, durante determinado tiempo a una temperatura y humedad determinadas.

Terminado de este período, el científico notó que también había perdido cerca del 97% del olor que tenía. Cuando lo analizó, se dio cuenta que los componentes comunes que constituyen el ajo, por ende sus propiedades, habían aumentado en una forma asombrosa, 10 veces más.

Esto fue el inicio de todo un proceso de comercialización y actualmente es ampliamente conocido. Sea como fuere el ajo no debe faltar en una dieta variada y saludable.

Entre sus componentes tenemos:

  • Antioxidante
  • Fácil de digerir
  • Problemas digestivos: Ayuda a mejorar problemas de diarreas, estreñimiento
  • Fortalece el sistema inmune.
  • Azufre
  • Yodo
  • Vitamina B1, B2, B3 y C
  • Calcio, potasio y fósforo
  • Antimicrobiano: Esto previene alergias e inhibe problemas de bacterias.
  • Mejora la circulación: Lo cual disminuye problemas con las articulaciones y los músculos.

Cada mañana hay muchas personas que se pueden sentar delante de unas tostadas de pan, un vaso de leche con o sin cereales o algo de fruta y yogur en el mejor de los casos.

La idea que tenemos sobre los “productos para desayuno” está bastante instaurada en la población.

Gracias a ello nuestra primera comida del día se convierte de manera general en un desastre. ¿Estamos equivocados?

Los productos que forman parte de los desayunos de más del 80% de la población como los zumos, pan blanco, galletas, bollería o cereales no son más que una mezcla de harinas refinadas, azúcares y grasas poco saludables en la gran mayoría de las ocasiones.

En definitiva, productos cargados de energía azucarada y almidonada pero nada atractivos a nivel nutricional, saludable o saciante.

En realidad el desayuno no es la comida más importante del día. Ya son cientos los Dietista- Nutricionistas que alzan su voz en distintos foros para que empecemos a tomar consciencia de los alimentos reales que ingerimos. Lo que hasta ayer era ley, hoy no es más que un mito alimentario que nos está llevando a ser un país de personas obesas, mal nutridas y por ende enfermizas.

Cada año se multiplican las alergias, los problemas cardiovasculares, la diabetes y otras enfermedades relacionadas directamente con nuestro muchas veces, poco saludable estilo de vida y alimentación.

En resumen, debemos cambiar el chip y dejar de desayunar cada día lo mismo para empezar e introducir poco a poco alimentos reales y saludables, en vez de productos específicos para el desayuno siempre y cuando lo desees.

No es obligatorio desayunar cada mañana. Esta es una ingesta más de alimentos que hacemos a lo largo de la jornada y que suma junto al resto la energía que consumimos. Por tanto, consumir alimentos reales es nuestro primer objetivo y por ello os dejamos algunas propuestas para ir cambiando de hábitos alimenticios.

-Lácteos fermentados como yogur natural, kéfir, queso quark o queso batido (sin azúcares añadidos)desayuno saludable 2

-Fruta fresca de temporada (entera o cocinada)

-Fruta desecada (pasas, higos secos, orejones, dátiles) o deshidratada.

-Frutos secos (tostados no fritos o salados)

-Cereales integrales (arroz o avena, semillas de chía

-Pan hecho en casa. Panes de semillas (o adquirido en locales de confianza)

Crudo o tostado con tomate, aguacate, aceite de oliva, atún, queso y nueces, humus…

-Huevos revueltos (con jamón, atún, champiñones, espárragos…) o duros

-Combinar frutos rojos con queso, tomate cherry con jamón serrano y almendras, queso fresco con dátiles y chocolate negro, rodajas de naranja con almendras picadas o nueces y canela en polvo..

Imaginación al poder

La enfermedad celíaca es una intolerancia permanente al gluten.

El gluten es una proteína que se encuentra en algunos cereales y sus derivados de uso cotidiano como son el trigo, centeno, cebada y avena. La ingesta de esta proteína presente en muchos de los productos provoca en las personas celíacas un deterioro en el intestino delgado que conlleva una mala absorción de los nutrientes alimentarios.

La celiaquía es una enfermedad que se manifiesta de formas muy diversas, aunque por regla general produce pérdida de apetito y peso, diarrea crónica, alteraciones en el carácter, desnutrición, retraso en el crecimiento…y cuyo único tratamiento conocido a día de hoy es llevar una dieta estricta sin gluten de por vida. Es la única forma conocida para que el tránsito intestinal se normalice y permita vivir a estas personas con calidad de vida.

El consumo, aunque sea moderado, de pequeñas cantidades de esta proteína de manera reiterada, puede causar trastornos muy importantes e indeseables para los celíacos.

Un alimento que en principio no debe tener gluten puede verse contaminado al entrar en contacto con aquel que sí lo tenga, por eso el extremo cuidado que deben tener  sobre todo al comer fuera de casa con la tan  temida “Contaminación cruzada”

Las principales fuentes de contaminación con gluten son:

  • La mezcla, adición o contacto del alimento libre de gluten con otros que sí lo contienen
  • La manipulación o el uso de objetos en la cocina (Menaje, maquinaria, utensilios, superficies…) para alimentos sin gluten cuando previa o simultáneamente se manipulan o se usan con elementos que sí contienen esta proteína. Desde ese momento un alimento sin gluten se vuelve no apto incluso peligroso para una persona celíaca.

Deberemos tener en cuenta

  • Lavarse las manos con agua y jabón antes de manipular cualquier alimento, más aún si están libres de gluten
  • Utilizar estropajos, esponjas, paños y otros elementos de limpieza en forma exclusiva para lavar los utensilios y cubiertos usados para manipular alimentos libres de gluten, las mesas o superficies donde se prepararán los alimentos. Hacerlo siempre antes y después de cada uso.
  • Los alimentos de una persona con celiaquía deben prepararse o cocinarse antes de aquellos que puedan contener gluten y con los utensilios como sartenes, ollas, coladores, tablas y demás de manera exclusiva. Nunca cocinarlos de manera simultanea
  • Lo mismo con tostadoras, hornos, máquinas de pan, sartenes y otros electrodomésticos en los que debe predominar la exclusividad. Es más, en alimentos  como mantequillas, mermeladas, miel, aderezos, salsas etc, deberemos distribuir las porciones  en recipientes individuales entre los comensales y jamás mezclar cubiertos entre alimentos que tienen gluten y los que no.

La contaminación cruzada por gluten es uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de visitar un restaurante, mucho más allá de la obligatoria carta de alérgenos que por ley debe figurar en todas las cartas de restaurantes desde hace tres año siguiendo la normativa europea.

Desde la federación de asociaciones de celíacos www.celiacos.org, desde dónde le podrán prestar información más personalizada.